Italia vivió este domingo una nueva jornada de tensión, con graves disturbios en Milán y Bolonia, donde grupos de jóvenes encapuchados atacaron comercios, dañaron mobiliario urbano y se enfrentaron con las fuerzas de seguridad durante manifestaciones vinculadas con reclamos sociales y laborales.
Disturbios en Italia: encapuchados atacaron comercios y se enfrentaron con la Policía en Milán y Bolonia
Las protestas contra el alto costo de vida, los bajos salarios y la precariedad laboral derivaron en episodios de violencia, destrozos y saqueos. Hubo detenidos y heridos, mientras Giorgia Meloni convocó a una reunión de seguridad.

En el centro de Milán, los incidentes se extendieron por sectores emblemáticos, entre ellos los alrededores de la Catedral y la Galería Vittorio Emanuele II. La Policía intervino con gases lacrimógenos después de recibir ataques con piedras y otros objetos.
Los enfrentamientos obligaron a numerosos comercios a bajar sus persianas y provocaron la huida de turistas que se encontraban en la zona. Además, la estación de metro Duomo fue cerrada durante los incidentes.

Ataques a comercios y destrozos en el centro de Milán
Uno de los principales focos de violencia se registró en la vía Torino, donde, según las informaciones difundidas por medios italianos, alrededor de 1.000 jóvenes protagonizaron destrozos. Volcaron cestos de basura, dañaron motos y bicicletas y rompieron las vidrieras de distintos locales.

En otro episodio ocurrido sobre la misma calle, un grupo irrumpió en un supermercado de una reconocida cadena, provocó destrozos y agredió a un guardia de seguridad que intentó detenerlos, informó Corriere della Sera.
El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, expresó su preocupación por la situación y aseguró haber visto a ciudadanos atemorizados por los hechos. En declaraciones a la agencia ANSA, señaló que se trata de un fenómeno que también se observa en otras ciudades del mundo y advirtió sobre su vinculación con el contexto internacional.
Los incidentes se produjeron en el marco de una movilización estudiantil convocada en distintas ciudades italianas, con reclamos por los bajos salarios y la precariedad laboral. Sin embargo, los episodios violentos marcaron el desarrollo de las protestas en varios puntos del país.
Bolonia, otro escenario de enfrentamientos
La tensión también alcanzó a Bolonia, donde se registraron algunos de los episodios más graves frente a la estación ferroviaria. Allí, grupos de jóvenes encapuchados arrojaron piedras, botellas de vidrio y otros objetos contra los agentes.
Las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a los manifestantes. En la plaza Medaglie d’Oro, frente a la estación, fueron derribadas decenas de bicicletas de alquiler y se utilizaron vallas metálicas para obstaculizar el avance policial.
Los enfrentamientos se extendieron hacia las avenidas cercanas y la céntrica Via Indipendenza, mientras la zona de la estación quedaba bajo un importante dispositivo de seguridad.
Según los reportes difundidos, al menos siete personas fueron detenidas durante los disturbios. También se registraron heridos y otros jóvenes fueron interceptados en las inmediaciones de las vías de circunvalación.

Giorgia Meloni convocó a una reunión de seguridad
Ante la gravedad de los episodios, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, convocó para este lunes a una reunión de seguridad para analizar la situación.
La jefa del Gobierno cuestionó a quienes participaron de los ataques y los calificó como “vándalos que aprovechan las manifestaciones para sembrar el caos, atacar a quienes garantizan la seguridad y tomar ciudades”.

La convocatoria busca abordar los hechos registrados durante las protestas y evaluar la respuesta de las autoridades frente a una escalada que afectó tanto a espacios públicos como a comercios y zonas de circulación.
Mientras continúan los reclamos por las condiciones económicas y laborales, los disturbios abrieron un nuevo foco de preocupación para las autoridades italianas, en medio de escenas de violencia que alteraron la actividad cotidiana en dos importantes ciudades del país.








