Las autoridades de Estonia acusaron a los servicios de inteligencia rusos de estar detrás de un incendio provocado en las instalaciones de Milrem Robotics, una empresa de defensa que fabrica sistemas robóticos y drones terrestres utilizados en apoyo a Ucrania.
Estonia acusa a Rusia de estar detrás del incendio de una empresa de drones para Ucrania
Las autoridades estonias señalaron a los servicios de inteligencia rusos como responsables de un incendio ocurrido en agosto en las instalaciones de Milrem Robotics, en Tallin. Tres ciudadanos lituanos fueron detenidos y posteriormente extraditados a Estonia. Moscú calificó las acusaciones de “infundadas” y “completamente irreales”.

El primer ministro estonio, Kristen Michal, afirmó que el incendio registrado la noche del 15 de agosto fue un acto de sabotaje encargado por los servicios especiales de la Federación Rusa. La acusación surge de las conclusiones del Servicio de Seguridad Interna de Estonia.

Según Michal, el episodio formaría parte de una campaña más amplia destinada a generar presión sobre países europeos que respaldan a Ucrania y buscan mantener las sanciones contra Moscú.
Tres detenidos y extraditados
El incendio se produjo en un edificio utilizado por Milrem Robotics en el distrito de Lasnamäe, en Tallin. Los servicios de emergencia intervinieron rápidamente y lograron controlar las llamas. De acuerdo con las autoridades estonias, no hubo personas heridas ni vidas en riesgo.
La investigación derivó en la detención de tres ciudadanos lituanos en Letonia. Dos fueron arrestados el 17 de agosto y un tercero al día siguiente.

Durante los procedimientos realizados en territorio letón, las autoridades incautaron dispositivos de almacenamiento de datos y distintos objetos que, según la investigación, podrían haber sido utilizados para provocar el incendio.
Los tres sospechosos fueron posteriormente extraditados a Estonia entre el 17 y el 18 de septiembre, donde quedaron a disposición de la investigación.
Estonia advierte sobre nuevos intentos de sabotaje
El director general del Servicio de Seguridad Interna de Estonia, Margo Palloson, sostuvo que la detención de los sospechosos no elimina el riesgo de nuevas operaciones.
Según el funcionario, los servicios especiales rusos continúan intentando reclutar o influir en personas dentro de Europa para llevar adelante acciones de sabotaje. En ese contexto, señaló que las empresas vinculadas con la industria de defensa y las organizaciones que apoyan a Ucrania enfrentan un nivel elevado de amenaza.

El ministro de Exteriores estonio, Margus Tsahkna, afirmó que su país mantendrá el respaldo a Ucrania y trabajará junto con sus aliados para aumentar la presión sobre Rusia.
Moscú niega las acusaciones
El Kremlin rechazó las acusaciones formuladas por Estonia. El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, calificó las denuncias como “infundadas”, “gratuitas” y “completamente irreales”.
Peskov sostuvo que el Kremlin no considera creíbles las declaraciones de las autoridades estonias y rechazó cualquier responsabilidad rusa en el incendio.

De esta manera, la investigación continúa en Estonia mientras las autoridades del país báltico sostienen que el incendio formó parte de una operación de sabotaje vinculada a Rusia, una acusación que Moscú niega.








