El Gobierno brasileño anunció este lunes un refuerzo de las medidas destinadas a contener posibles aumentos “abusivos” de los combustibles, en un contexto de volatilidad en los precios internacionales del petróleo provocada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Brasil tomó una fuerte medida por las subas de los combustibles
El Ejecutivo brasileño intensificó la fiscalización sobre estaciones de servicio y distribuidoras y mantuvo una subvención para el gasoil, en medio de la volatilidad internacional del petróleo.

El ministro de Planificación y Presupuesto, Bruno Moretti, explicó que el Ejecutivo no busca “controlar” los precios, sino evitar incrementos considerados abusivos. Para ello, las autoridades intensificaron la fiscalización sobre estaciones de servicio y distribuidoras en todo el país.

Mantienen el subsidio al diésel
Entre las medidas adoptadas por Brasil se encuentra el mantenimiento de una subvención de 2,12 reales por litro de diésel, equivalente a unos 40 centavos de dólar.
El objetivo de esta ayuda es reducir el impacto de la volatilidad internacional sobre el mercado interno, especialmente en el sistema de transporte de alimentos, uno de los sectores más vulnerables ante posibles efectos inflacionarios.
Más de 240 acciones de fiscalización
La denominada “Operación Carga Pesada”, puesta en marcha por el Gobierno brasileño, llevó a cabo 241 acciones de fiscalización entre el 21 y el 25 de septiembre.
El operativo está orientado a controlar los precios y las prácticas comerciales dentro de la cadena de combustibles, en un momento marcado por la inestabilidad de las cotizaciones internacionales del petróleo.
En paralelo, la Secretaría Nacional del Consumidor (Senacon) abrió 70 procesos contra estaciones de servicio y distribuidoras por posibles conductas abusivas.

Multas por más de 700 millones de reales
Por su parte, la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) aplicó sanciones cuyo monto conjunto supera los 700 millones de reales, unos 134 millones de dólares.
Las empresas sancionadas todavía pueden presentar recursos contra esas decisiones administrativas.
Además, el Ejecutivo de Luiz Inácio Lula da Silva decidió levantar las sanciones previstas para los aumentos de precios sin causa justificada. Esas multas iban desde 20.000 hasta 500 millones de reales, equivalentes a entre 3.828 y 95,7 millones de dólares.
De igualmanera, anunció que el abastecimiento de diésel para octubre está garantizado, con el objetivo de llevar tranquilidad ante la próxima demanda estacional.









