Irán lanzó este domingo una nueva serie de misiles hacia el centro de Israel y hacia Emiratos Árabes Unidos, en un episodio que volvió a tensar la región y reactivó los protocolos de defensa aérea en dos capitales clave.

Irán lanzó una nueva tanda de misiles hacia Israel y Emiratos Árabes Unidos. Se reportaron explosiones en Tel Aviv y Abu Dabi, con defensas aéreas activadas, mientras la guerra entra en una fase de expansión regional.

Irán lanzó este domingo una nueva serie de misiles hacia el centro de Israel y hacia Emiratos Árabes Unidos, en un episodio que volvió a tensar la región y reactivó los protocolos de defensa aérea en dos capitales clave.
En Tel Aviv se escucharon múltiples explosiones después de que se detectara el lanzamiento de proyectiles desde territorio iraní. Las sirenas antiaéreas empujaron a la población a buscar refugio en distintos puntos del área metropolitana.

Las defensas israelíes fueron puestas en funcionamiento para interceptar la amenaza. En medio de la secuencia, hubo reportes de impactos y de detonaciones vinculadas a las intercepciones, mientras el tráfico y la vida urbana se reorganizaban alrededor de la alarma.
En ese contexto, voceros militares señalaron que la capacidad ofensiva de Irán habría sufrido desgaste en los últimos días. El argumento oficial apunta a que los ataques iraníes continúan, pero con un poder de fuego más limitado que al inicio de la escalada.
En paralelo, se reportaron explosiones en Abu Dabi. Hubo versiones de fuego y humo en zonas costeras, mientras Emiratos activaba sus sistemas de defensa ante amenazas de misiles y drones.
En las últimas jornadas, Emiratos y otros países del Golfo quedaron dentro del radio de ataques. El conflicto dejó de ser un choque “a dos puntas” y se volvió una cadena de golpes que afectan infraestructura y seguridad en varios Estados de la región.
Con el ataque del domingo como telón de fondo, se confirmó un contacto directo entre los máximos niveles políticos de Israel y Emiratos para coordinar respuestas ante la ofensiva iraní.
También circularon versiones sobre una posible represalia emiratí directa contra Irán, pero no hubo confirmación oficial uniforme y, en las últimas horas, aparecieron desmentidas sobre ese punto. En el tablero regional, esa ambigüedad alimenta la incertidumbre.
La escalada mantiene una lógica de “ola y contraola”: misiles, drones, defensas activadas y anuncios políticos. En ese clima, cada episodio suma presión sobre la población civil y sobre infraestructuras sensibles en el Golfo y en el eje Israel-Irán.