El arresto del ex duque de York, Andrés de Mountbatten-Windsor, empujó a la monarquía británica a un terreno inhabitual: una investigación penal con el apellido familiar en el centro y un mensaje oficial que buscó marcar distancia.

El monarca emitió una declaración pública luego de que la policía arrestara a su hermano, en el marco de una causa por presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público y vínculos con el caso Epstein.

El arresto del ex duque de York, Andrés de Mountbatten-Windsor, empujó a la monarquía británica a un terreno inhabitual: una investigación penal con el apellido familiar en el centro y un mensaje oficial que buscó marcar distancia.
En un comunicado difundido por Palacio de Buckingham, el rey Carlos III dijo haber recibido la noticia con “profunda preocupación” y remarcó que “la ley debe seguir su curso”, además de subrayar que el proceso debe ser “completo, justo y adecuado” y que la familia cooperará con las autoridades.
La detención fue informada por la Policía del Valle del Támesis, que precisó el arresto de “un hombre de unos 60 años” en Norfolk y confirmó allanamientos en domicilios de Berkshire y Norfolk, sin identificar formalmente al sospechoso, como es habitual en el Reino Unido.
Según la reconstrucción de medios británicos y estadounidenses, el expediente apunta a una presunta “mala conducta en el ejercicio de un cargo público” y a la hipótesis de que, cuando se desempeñaba como enviado comercial, habría compartido reportes confidenciales con Jeffrey Epstein en 2010, en el marco de documentación recientemente divulgada en EE. UU.

El caso vuelve a encender alarmas por su impacto institucional: el detenido había sido despojado de títulos y honores en 2025 y, de acuerdo con la prensa británica, ya residía en una propiedad vinculada al entorno real tras dejar su residencia anterior.
La relación con Epstein venía erosionando a la familia real desde hace años y había derivado en un fuerte repliegue público del exduque de York, que negó de manera reiterada las acusaciones en su contra y en el pasado cerró por acuerdo una demanda civil presentada por Virginia Giuffre.
Por ahora, el monarca evitó sumar definiciones: dijo que no haría más comentarios mientras avance la pesquisa y aseguró que seguirá con su agenda institucional, mientras la policía sostuvo que brindará actualizaciones “cuando corresponda” para resguardar la investigación.