Montevideo vivió este domingo una jornada marcada por lluvias intensas, calles anegadas y complicaciones para circular en distintos sectores de la capital uruguaya. El punto más afectado fue Cerro, donde se relevaron 121 milímetros acumulados, mientras que Carrasco alcanzó 108 y La Blanqueada llegó a 99.
Las precipitaciones se concentraron entre la mañana y las primeras horas de la tarde, con imágenes de vehículos atrapados y desbordes en varias zonas urbanas. La magnitud del episodio quedó reflejada en los registros de la red hidrometeorológica montevideana y en la persistencia de los avisos meteorológicos durante buena parte del día.
Las zonas más castigadas por la lluvia
El mayor acumulado se registró en el barrio Cerro, con 121 milímetros hasta media tarde. Detrás quedaron Carrasco, con 108, y La Blanqueada, con 99, en una secuencia que explica por qué varios barrios quedaron bajo agua en pocas horas. El impacto generó trastornos en el tránsito y el ingreso de agua en algunas viviendas de zonas bajas.
El impacto, además, pudo haber sido mayor al reflejado por los datos disponibles. Según el reporte citado por medios uruguayos, algunos pluviómetros que figuraban con 0,00 se encontraban fuera de servicio, por lo que en sectores como Paso de la Arena, Chacarita y Casavalle no hubo una medición completa del evento de este domingo.
Cómo sigue el tiempo
Durante la jornada, Inumet (Instituto Uruguayo de Meteorología) emitió advertencias por persistencia de lluvias abundantes y luego fue actualizando el escenario hasta dejar sin alerta vigente al cierre de la tarde. En paralelo, el organismo mantuvo para el área metropolitana un pronóstico con nubosidad, precipitaciones y tormentas aisladas, con mejoras apenas temporarias.
Para el lunes 30 de marzo, el instituto prevé otra jornada todavía inestable en Montevideo y su zona metropolitana, con precipitaciones y probables tormentas tanto en la mañana como en la tarde-noche. Recién para el martes 31 aparece un cambio más claro, con cielo algo nuboso y una máxima prevista de 27 grados en la capital.
En ese marco, el temporal dejó una postal de fuerte impacto sobre la capital uruguaya en el cierre de marzo, con lluvias muy intensas en lapsos breves y barrios que sintieron de lleno una de las jornadas más complicadas del mes. La situación de los suelos saturados mantiene en vilo a las autoridades municipales ante la previsión de nuevos chaparrones.