El complejo tablero diplomático entre Washington y Teherán atraviesa horas críticas tras la decisión del presidente Donald Trump de suspender el envío de delegados a la cumbre de seguridad en Islamabad, horas antes del intento de atentado que tuvo lugar este sábado por la noche en una cena con periodistas norteamericanos.
Negociaciones contrarreloj por la continuidad de la tregua entre EE.UU e Irán en Pakistán
Líderes de Islamabad trabajan contrarreloj para reactivar el diálogo bilateral luego de que el presidente estadounidense cancelara el envío de sus delegados, en medio del intento de atentado que sufrió en una cena con periodistas.

Líderes políticos y militares de Pakistán, que actúan como nexo principal, admitieron este domingo que trabajan en una "gestión de crisis" para evitar el colapso total de las negociaciones, luego de que el mandatario norteamericano ordenara a sus enviados no viajar a la capital paquistaní.

La ausencia de la comitiva estadounidense torpedeó lo que debía ser la segunda ronda de conversaciones de alto nivel, destinadas a reducir la fricción en el Golfo. Ante este vacío, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, pasó gran parte de la jornada en Omán, país que históricamente ha oficiado de mediador silencioso y que controla el estratégico Estrecho de Ormuz.
Irán refuerza lazos con Rusia
Fuentes diplomáticas señalaron que la escala en Mascate fue un intento de abrir canales alternativos ante la falta de interlocutores directos de la Casa Blanca en Pakistán.
Se espera que Araqchi regrese a Islamabad en las últimas horas del domingo para una reunión de emergencia con la cúpula paquistaní antes de partir hacia Moscú.
El viaje a Rusia es interpretado por analistas internacionales como una señal de que Irán busca fortalecer su alianza con el Kremlin ante la negativa de la administración Trump de avanzar en un acuerdo diplomático formal bajo los términos actuales.

Desde la Casa Blanca, la justificación para no enviar delegados se ha mantenido bajo estricto hermetismo, aunque fuentes cercanas al Departamento de Estado sugieren que el gobierno de Trump prefiere la "presión máxima" antes de sentarse nuevamente a negociar.
El esfuerzo de Pakistán por salvar la mesa de diálogo es visto como un intento desesperado por evitar que la inestabilidad en la región escale hacia un conflicto armado de mayores proporciones, especialmente tras los recientes movimientos militares en el Pacífico y Medio Oriente.
Siguen los ataques en Líbano
En tanto, continuaron este domingo los bombardeos en Líbano. El Ministerio de Salud informó que 14 personas murieron el domingo en ataques israelíes en el sur del país, pese al cese al fuego entre Israel y Hezbolá, apoyado por Irán y prorrogado recientemente.

En un comunicado, el ministerio indicó que entre los fallecidos figuran dos mujeres y dos niños. Además, 37 personas resultaron heridas.
Por su parte, El Ejército israelí anunció este domingo la muerte de un soldado de 19 años en el sur del Líbano debido a un ataque con drones cargados de explosivos por parte del grupo chií Hezbolá. Es el tercero caído en combate desde el inicio del alto el fuego. En un comunicado, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) indicaron que en el ataque resultaron heridos cinco militares más, entre ellos un oficial.
Una fuente militar explicó a EFE que el ataque se produjo con drones cargados con explosivos lanzados por Hezbolá. El grupo chií informó por su parte en un comunicado de que este domingo por la tarde atacó con drones un tanque israelí Merkava en la plaza de la ciudad de Taubeh y que hubo "un impacto confirmado". El Ejército israelí no detalló si se trata del mismo ataque en el que murió el soldado.








