El virus Nipah, de alta contagiosidad y sin cura, pone en alerta a Asia. Se confirmaron dos nuevos casos en Bengala Occidental y quedaron en cuarentena los contactos identificados.

El ministerio de Salud indio confirmó dos contagios y rastreó 196 contactos que fueron puestos en cuarentena. Indonesia, Tailandia, Malasia y otros reforzaron controles en aeropuertos y pasos fronterizos

El virus Nipah, de alta contagiosidad y sin cura, pone en alerta a Asia. Se confirmaron dos nuevos casos en Bengala Occidental y quedaron en cuarentena los contactos identificados.
El ministerio de Salud de India comunicó que ambos contagios fueron detectados desde diciembre y que se rastrearon 196 personas vinculadas a los casos; todos los contactos fueron sometidos a pruebas y puestos en cuarentena y ninguno presentó síntomas ni dio positivo, según el reporte oficial.
En su comunicado, el organismo afirmó que “la situación se está monitoreando constantemente y se tomaron todas las medidas de Salud pública necesarias”, y advirtió sobre la circulación de “cifras especulativas e incorrectas” sobre un supuesto aumento de infecciones.
Aunque no se reportaron casos fuera de India, varios países del sudeste asiático endurecieron o reactivaron controles sanitarios por prevención. Indonesia y Tailandia implementaron declaraciones de Salud, monitoreo visual y controles de temperatura para pasajeros procedentes del país afectado.
En Bangkok, el aeropuerto Suvarnabhumi instaló escáneres térmicos en las puertas de llegada de vuelos directos desde Bengala Occidental y asignó zonas de estacionamiento específicas para aeronaves procedentes de las áreas con brotes.
Malasia elevó su nivel de alerta y dijo que fortaleció la preparación mediante exámenes sanitarios en puertos de entrada internacionales, en particular para viajeros que llegan de países considerados de riesgo; el ministerio señaló que permanece alerta ante la posibilidad de transmisión transfronteriza.
Myanmar aconsejó evitar viajes no esenciales a la región afectada e instó a quienes hayan estado recientemente en Bengala Occidental a buscar atención médica inmediata si presentan síntomas en los 14 días posteriores al regreso; además, informó que se intensificaron los controles de fiebre y se reforzó la capacidad de diagnóstico y el abastecimiento de insumos.
Vietnam pidió mantener estrictas prácticas de seguridad alimentaria y reforzar la vigilancia en pasos fronterizos, centros de Salud y comunidades, mientras que China anunció que está fortaleciendo medidas de prevención en zonas limítrofes, con evaluaciones de riesgo, mayor capacitación y aumento del testeo.
El Nipah es una infección zoonótica identificada por primera vez en Malasia a fines de la década de 1990 y se transmite principalmente de animales a humanos, sobre todo a través de murciélagos frugívoros, su huésped natural; la transmisión entre personas es posible pero limitada y suele ocurrir tras contacto estrecho.
La Organización Mundial de la Salud estima que la tasa de letalidad oscila entre el 40% y el 75%, y no existe actualmente una vacuna ni un tratamiento específico aprobado; la atención clínica se limita a cuidados de soporte para las complicaciones.
Hay varios candidatos vacunales en estudio: uno desarrollado por investigadores de la Universidad de Oxford, que utiliza una tecnología similar a la aplicada en la vacuna contra la COVID-19, comenzó la fase II de pruebas en Bangladesh en diciembre en colaboración con el Centro Internacional de Investigación de Enfermedades Diarreicas de Bangladesh y con financiación de CEPI.
Expertos recuerdan que, pese a su alta letalidad, el virus no muestra por ahora signos de haber aumentado su capacidad de transmisión entre humanos y que la vigilancia reforzada y la respuesta rápida son claves para contener brotes y reducir el riesgo de expansión.