Un matrimonio de los Países Bajos quedó en el centro de una investigación sanitaria internacional tras ser vinculado como posible punto de partida de un brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius.
Hantavirus en alta mar: investigan a una pareja neerlandesa como posible origen del brote en el crucero
Habrían llegado a la Argentina el 27 de noviembre del año pasado y realizó un extenso recorrido por distintas regiones del país y Chile durante varios meses.

Ambos murieron con pocos días de diferencia: el hombre, de 70 años, falleció durante la travesía, mientras que su esposa murió en el aeropuerto de Johannesburgo, en Sudáfrica, cuando intentaba regresar a Europa.

La pareja había llegado a la Argentina el 27 de noviembre del año pasado y realizó un extenso recorrido por distintas regiones del país y Chile durante varios meses.
Según la reconstrucción oficial, viajaron por rutas argentinas, cruzaron a territorio chileno en enero y alternaron pasos fronterizos en varias oportunidades antes de continuar su itinerario hacia Mendoza, el Litoral y, finalmente, Uruguay. A fines de marzo regresaron al país y se dirigieron a Ushuaia, donde el 1 de abril abordaron el crucero con destino final en las Islas Canarias.
“Caso índice”
La principal hipótesis de las autoridades sanitarias sugiere que el contagio pudo haberse producido durante una actividad de avistaje de aves en la Patagonia, en un ambiente propicio para el contacto con roedores, principales reservorios del virus.
De confirmarse, el matrimonio sería el denominado “caso índice” de una cadena de transmisión que ya generó nuevas infecciones y al menos otra muerte a bordo.
El buque, que transportaba a unas 150 personas, registró los primeros indicios cuando el turista neerlandés presentó un deterioro repentino de su salud y falleció sin un diagnóstico claro en ese momento.
Días más tarde, su cuerpo fue desembarcado en la isla Santa Elena junto a su esposa, quien continuó viaje hacia Sudáfrica, donde también murió tras descompensarse en el aeropuerto. Estudios posteriores confirmaron que ambos estaban infectados con hantavirus.

Con el paso de los días, otros pasajeros comenzaron a manifestar síntomas compatibles con la enfermedad. Hasta el momento se reportaron al menos cinco casos confirmados y varios sospechosos, incluyendo un ciudadano británico hospitalizado en Johannesburgo y otro pasajero atendido en Suiza.
Investigaciones realizadas por autoridades sanitarias de distintos países detectaron la presencia de la variante Andes del hantavirus, la única cepa conocida con capacidad de transmisión entre personas en circunstancias poco frecuentes. Esta variante ya había sido responsable de un brote significativo en la Patagonia argentina en 2018.
Operativo de colaboración internacional
Frente a este escenario, el Ministerio de Salud de la Nación activó un operativo de cooperación internacional que incluye el envío de insumos diagnósticos a distintos países y asistencia técnica para el manejo clínico de los casos.
Además, equipos especializados viajarán a Ushuaia para realizar estudios de campo orientados a detectar la presencia del virus en roedores de zonas vinculadas al itinerario investigado.
Las autoridades remarcaron que no está confirmado el lugar exacto del contagio y que, en el caso de Tierra del Fuego, no se registran casos de hantavirus desde que la enfermedad es de notificación obligatoria en Argentina. No obstante, se intensificó la vigilancia epidemiológica en coordinación con distintas jurisdicciones.
El MV Hondius permanece actualmente en aguas cercanas a Cabo Verde, mientras continúan las tareas sanitarias a bordo.
En paralelo, tres pasajeros considerados casos sospechosos —dos de ellos en estado delicado— fueron evacuados en vuelos sanitarios hacia los Países Bajos. La empresa operadora del crucero, Oceanwide Expeditions, reforzó la atención médica con especialistas en enfermedades infecciosas.
En tanto, autoridades suizas confirmaron que un pasajero que participó de la primera etapa del viaje dio positivo y permanece internado en Zúrich. Su entorno cercano se encuentra bajo medidas preventivas, mientras se intenta reconstruir la cadena de contactos en un caso que ya involucra a múltiples países y mantiene en alerta a los sistemas sanitarios internacionales.








