El calendario litúrgico llegó a uno de sus momentos más intensos y, en el Vaticano, el Papa León XIV eligió imprimirle un sello de profunda tradición. Este Jueves Santo, durante la celebración de la Misa In Coena Domini, el Santo Padre procedió al histórico rito del lavado de pies, eligiendo en esta ocasión a 12 sacerdotes de la diócesis de Roma.
El Papa León XIV lavó los pies a 12 sacerdotes en el inicio del Triduo Pascual
En una jornada marcada por el simbolismo y la solemnidad, el Sumo Pontífice encabezó la misa de la Cena del Señor. Con un mensaje centrado en la vocación de servicio y el retorno a las formas clásicas de la liturgia, el sucesor de Pedro instó a la Iglesia a 'despojarse de las jerarquías para abrazar la entrega'.

El gesto, que evoca la humildad de Jesús con sus apóstoles, se alejó de las recientes costumbres de incluir a personas en contextos de vulnerabilidad o de diferentes credos, para poner el foco en el corazón del ministerio sacerdotal.

Un mensaje hacia adentro del clero
Durante su homilía, desarrollada bajo una atmósfera de recogimiento, el Sumo Pontífice destacó que el servicio no es una opción, sino una condición sine qua non para la vida cristiana. "El sacerdocio es, ante todo, una toalla atada a la cintura", expresó el Papa, en una clara referencia al servicio activo y la disposición hacia el prójimo.
En diálogo con la prensa internacional y los medios que siguen la actualidad de la Santa Sede, fuentes cercanas a la Santa Sede señalaron que esta elección no busca excluir, sino fortalecer la identidad del clero en un mundo en constante cambio.
El retorno a la tradición litúrgica
La decisión de León XIV de lavar los pies a doce presbíteros marca un quiebre respecto a los años anteriores, donde el rito solía trasladarse a cárceles o centros de refugiados. Este giro hacia la tradición ha sido interpretado por analistas vaticanistas como un intento de consolidar la estructura interna de la Iglesia antes de avanzar en reformas externas.
"Es un retorno a la simbología del cenáculo", dicen especialistas en liturgia en diálogo con este medio. La ceremonia, cargada de gestos que se remontan a los orígenes del cristianismo, buscó recordar que incluso la máxima autoridad de la Iglesia está llamada a arrodillarse frente a sus pares para servir.

Reflexión para el mundo moderno
Más allá de los muros del Vaticano, el mensaje del Papa trasciende las fronteras de Roma. En un contexto global de crisis y fragmentación, el llamado a '"lavarse los pies unos a otros" se posiciona como una metáfora potente sobre la empatía y la responsabilidad compartida.
La jornada de hoy marca el inicio del Triduo Pascual, el periodo más importante del año para el catolicismo, que continuará este Viernes Santo con el Vía Crucis. En las parroquias de nuestra provincia, la expectativa por las palabras del Papa se traduce en una asistencia masiva a los templos, donde el mensaje de León XIV será, sin dudas, el eje central de las reflexiones comunitarias.
Con este gesto, León XIV no solo cumplió con un rito milenario, sino que estableció la hoja de ruta para su pontificado: una vuelta a las raíces como motor para enfrentar los desafíos de la modernidad. El Jueves Santo en el Vaticano dejó un aire de renovación que, partiendo de la tradición, busca alcanzar a cada rincón de la cristiandad.








