Petro rechaza una supuesta investigación en EE.UU. por nexos con narcotraficantes
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, rechazó de forma contundente una versión periodística que señala una supuesta investigación en Estados Unidos por presuntos vínculos con narcotraficantes y defendió la transparencia de sus campañas políticas.
Petro: “Nunca hablé con narcotraficantes”, tras un informe del New York Times. Credito: REUTERS/Luisa Gonzalez
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, negó categóricamente estar siendo investigado por la Justicia de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, luego de que una publicación del diario The New York Times señalara la existencia de pesquisas preliminares en su contra.
“Nunca en mi vida he hablado con un narcotraficante”, afirmó el mandatario colombiano, quien además defendió su trayectoria política vinculada —según sostuvo— a la denuncia de las relaciones entre el narcotráfico y sectores del poder.
Gustavo Petro niega vínculos con el narcotráfico tras informe del The New York Times. Credito: REUTERS/Luisa Gonzalez
Petro aseguró que en Colombia “no existe una sola investigación” en su contra por este tipo de acusaciones y remarcó que, por el contrario, dedicó años de su vida a exponer vínculos entre organizaciones criminales y actores políticos durante etapas críticas de la historia reciente del país.
La versión del informe y las sospechas
De acuerdo con lo publicado por el medio estadounidense, las supuestas investigaciones estarían a cargo de fiscales de Manhattan y Brooklyn, en Nueva York, y se encontrarían en una fase inicial. El foco estaría puesto en determinar si el entonces candidato mantuvo contactos con narcotraficantes o recibió aportes irregulares durante su campaña presidencial de 2022.
Frente a esto, Petro reiteró que siempre estableció como norma que no se aceptaran donaciones provenientes de sectores vinculados al narcotráfico ni de grandes intereses económicos. “Respecto a mis campañas, siempre he dicho que no se aceptan aportes ni de banqueros ni de narcos”, sostuvo.
Asimismo, el presidente indicó que las investigaciones realizadas en Colombia sobre el financiamiento de su campaña no detectaron irregularidades ni aportes ilícitos.
Respuesta oficial y tensión política
La Embajada de Colombia en Washington también salió al cruce de la información difundida, al señalar que las acusaciones “carecen de fundamento” y no cuentan con respaldo oficial.
En su respuesta, Petro fue más allá y atribuyó las denuncias a sectores de la oposición, particularmente a lo que definió como “la extrema derecha colombiana”, a la que acusó de mantener vínculos con estructuras del narcotráfico.
Gustavo Petro niega vínculos con el narcotráfico tras informe del The New York Times. Credito: REUTERS/Luisa Gonzalez
El episodio se da en un momento de relaciones complejas entre Colombia y Estados Unidos, especialmente desde el inicio del nuevo mandato del presidente Donald Trump en 2025.
Las diferencias entre ambos gobiernos se manifestaron en temas sensibles como la política migratoria y la lucha contra el narcotráfico. En ese marco, Washington llegó a retirar a Colombia la certificación en materia antidrogas, una decisión de fuerte impacto político y diplomático.
Además, se generó controversia cuando Estados Unidos revocó la visa a Petro tras su participación en un acto en Nueva York, donde realizó declaraciones críticas sobre el accionar militar en conflictos internacionales.
No obstante, en los últimos meses se registró una distensión parcial, reflejada en una conversación telefónica entre ambos mandatarios y en una reunión mantenida en la Casa Blanca a comienzos de febrero.
Un caso abierto en el plano político
Más allá de las desmentidas oficiales, la publicación del medio estadounidense reavivó el debate político en Colombia y sumó un nuevo capítulo a la ya tensa relación entre el gobierno y sectores opositores.
Por el momento, no existen confirmaciones formales sobre la existencia de una investigación judicial en Estados Unidos, mientras que el gobierno colombiano insiste en desestimar las acusaciones y defender la legalidad de su accionar.
El tema, sin embargo, promete seguir generando repercusiones tanto en el plano interno como en el escenario internacional.