La crisis sanitaria en la República Democrática del Congo (RDC) continúa agravándose de forma acelerada. El Gobierno central elevó oficialmente a 864 el número de víctimas fatales y a 2.181 los casos confirmados del brote de ébola declarado en el este del país.
El ébola no da tregua en el Congo: los muertos ya superan los 860
El gobierno congoleño confirmó que los contagios ya superan los 2.100 en el este del país. A pesar de los esfuerzos de contención y el incremento en el rastreo de contactos, la dispersión geográfica complica el control de la epidemia. En contraposición, Uganda dio de alta a su último paciente.

Esta barrera crítica se traspasó a apenas dos meses de la notificación formal de la epidemia, evidenciando la velocidad de propagación del virus.
Según el último informe del Ministerio de Comunicación y Medios local, elaborado con datos consolidados, la tasa de letalidad se sitúa actualmente en un preocupante 39,6%.

La presión sobre el sistema de salud es extrema: en tan solo 24 horas se reportaron 56 nuevos contagios y 36 muertes adicionales, lo que demuestra que el brote se encuentra en una fase de activa expansión.
Contención en el epicentro y desafíos de aislamiento
Hasta la fecha, la afección se concentra principalmente en las provincias orientales de Ituri —considerada el epicentro absoluto de la epidemia—, Kivu del Norte, Kivu del Sur y Haut-Uele, registrándose también ramificaciones en la provincia de Tshopo, en el centro-norte del territorio.

Frente a este escenario, las autoridades locales informaron que los equipos de respuesta médica se encuentran reforzando las actividades de vigilancia, detección precoz, atención hospitalaria y el riguroso seguimiento de contactos con el fin de contener la propagación biológica.
Actualmente, unos 722 pacientes permanecen bajo estrictas condiciones de aislamiento u hospitalización en centros sanitarios especializados.

Como contraparte positiva dentro de la emergencia, las estadísticas oficiales reflejan que 412 personas han logrado recuperarse por completo de la enfermedad, mientras que la tasa de rastreo y localización de contactos estrechos se elevó al 66,9%, un indicador clave para cercar el virus.
La situación regional: Uganda inicia la cuenta regresiva
A diferencia de la crítica realidad congoleña, la vecina Uganda ofrece un panorama de control y alivio regional. El sistema de salud ugandés otorgó el alta médica al último paciente que permanecía ingresado por esta causa.

En total, dicho país registró 20 contagios confirmados —de los cuales 15 fueron identificados como casos importados desde la propia RDC— y contabilizó dos fallecimientos.
Con este último egreso hospitalario, Uganda inició formalmente el periodo de observación reglamentario de 42 días sin nuevos casos detectados, requisito epidemiológico indispensable establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para declarar de forma oficial el fin definitivo del brote en su territorio y llevar tranquilidad a las fronteras.








