Rusia lanzó una nueva ofensiva contra la infraestructura energética de Ucrania, con ataques sobre centrales termoeléctricas de Kiev y objetivos en las regiones de la capital y Járkov. Según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, la operación dejó a unos 600.000 hogares sin electricidad y provocó daños en decenas de instalaciones críticas.
Rusia atacó instalaciones energéticas de Ucrania y dejó a 600.000 hogares sin electricidad
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informó que unos 600.000 hogares quedaron sin suministro eléctrico tras una nueva oleada de ataques rusos con misiles y drones. Según Kiev, la ofensiva provocó daños en 30 instalaciones del sector energético y afectó infraestructuras vinculadas al petróleo y al ga

El Ministerio de Defensa ruso confirmó, a través de un mensaje publicado en Telegram, ataques contra las centrales termoeléctricas Dárnitskaya (TETS-4) y Kíevskaya (TETS-5), ubicadas en Kiev. Según la versión de Moscú, estas instalaciones abastecen de energía a unidades militares y empresas vinculadas con la industria de defensa ucraniana.

En su comunicado, el organismo militar ruso afirmó que durante la noche las fuerzas armadas utilizaron armas de precisión lanzadas desde tierra y drones para atacar instalaciones energéticas en Kiev y en las regiones de Kiev y Járkov.
La ofensiva también alcanzó el centro de procesamiento de datos de ATM Ukrsibbank, en la capital ucraniana, que ya había sido blanco de drones rusos el viernes anterior.
600.000 hogares afectados por los cortes de electricidad
Zelenski denunció que la nueva oleada de ataques a gran escala dejó muertos y heridos, aunque el informe difundido no precisa la cantidad de víctimas. El mandatario señaló que Rusia empleó 39 misiles balísticos y más de 102 drones contra el sistema de suministro energético y otras infraestructuras críticas del país.

De acuerdo con el balance presentado por el presidente ucraniano, los bombardeos causaron daños importantes en 26 instalaciones del sector eléctrico y en otras cuatro vinculadas con la producción y el suministro de petróleo y gas.
La interrupción del servicio eléctrico vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura energética ucraniana ante los ataques rusos, en un contexto en el que los daños sobre las instalaciones de generación y distribución afectan tanto a la actividad económica como a la vida cotidiana de la población.
Incertidumbre por una posible tregua energética
Los ataques se produjeron en medio de declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible tregua energética entre Rusia y Ucrania. Sin embargo, ninguna de las dos partes confirmó oficialmente la existencia de un acuerdo de ese tipo.

El sábado 10 de octubre, Trump había cuestionado los ataques ucranianos contra refinerías rusas. En paralelo, Washington autorizó hasta abril determinadas operaciones rusas relacionadas con el suministro de diésel, en una medida orientada a contener las presiones sobre los precios.
El mandatario estadounidense también sostuvo que Moscú y Kiev habrían acordado suspender los ataques contra instalaciones energéticas. No obstante, el Kremlin evitó confirmar esa versión y tampoco hubo una ratificación oficial por parte de Ucrania.

La nueva ofensiva vuelve a poner en duda las perspectivas de una pausa en los ataques contra el sector energético, mientras los daños en las instalaciones críticas y los cortes de electricidad profundizan las consecuencias de la guerra para la población ucraniana.








