Un hombre de 59 años atacó con cuchillos a varias personas en un centro comercial de Incheon, en Corea del Sur, y dejó al menos ocho heridos.
Corea del Sur: un hombre con cuchillos atados a las manos apuñaló a ocho personas en un shopping
El ataque ocurrió en un complejo comercial de Incheon, cerca de Seúl. El sospechoso, de 59 años, fue reducido por clientes y comerciantes antes de ser detenido. Una de las víctimas permanecía inconsciente, mientras la Policía investiga las razones del hecho.

El episodio ocurrió el martes 13 de octubre, alrededor de las 13.40, cuando el agresor recorrió distintos sectores del edificio con armas blancas sujetas a ambas manos. Los clientes y comerciantes intervinieron para detenerlo y lograron reducirlo antes de la llegada de la Policía. Una de las víctimas debió ser operada de urgencia luego de llegar al hospital en paro cardíaco.
El hecho tuvo lugar en un complejo comercial de la ciudad de Incheon, situada al oeste de Seúl. Según los primeros reportes de las autoridades, las víctimas fueron trasladadas a centros de salud cercanos y se dispuso un área de atención médica de emergencia dentro del edificio ante la posibilidad de que aparecieran más personas afectadas.
La investigación avanzó durante las horas posteriores al ataque. Este miércoles, la Policía informó que el sospechoso atribuyó su accionar a un conflicto relacionado con la atención que había recibido en un hospital. Esa explicación forma parte de las declaraciones que los investigadores procuran contrastar para establecer el móvil del episodio.

Cómo fue el ataque y de qué manera lograron detenerlo
De acuerdo con los testimonios difundidos por medios surcoreanos, el hombre se desplazó entre distintos niveles del centro comercial y atacó a personas que encontraba en su recorrido. Llevaba cuchillos sujetos a ambas manos y utilizó las escaleras mecánicas para moverse por el edificio.
Uno de los testigos, Nah Hyun-joon, relató que el agresor hirió a varias personas en el sector gastronómico del segundo piso. Después se dirigió hacia una planta superior, donde atacó al menos a otra mujer. Los relatos señalaron que el hombre no parecía dirigirse contra una persona determinada, sino que agredía a quienes se cruzaban en su camino.
La intervención de quienes estaban en el lugar resultó clave para frenar la secuencia. Cuando el sospechoso intentó avanzar hacia el sector de un cine, un grupo de personas le bloqueó el paso con sillas. Finalmente, lograron rodearlo y desarmarlo cerca de una escalera mecánica.

Tras ser reducido, el hombre quedó bajo custodia policial. Las ocho personas heridas fueron trasladadas a hospitales, mientras los equipos de emergencia y las fuerzas de seguridad trabajaban en el lugar para asistir a las víctimas y reconstruir lo sucedido.
Entre los casos de mayor gravedad se encontraba el de una mujer de unos 20 años, que llegó al hospital en paro cardíaco y fue sometida a una intervención quirúrgica urgente. Durante las primeras horas no se difundieron detalles completos sobre el estado de salud de todas las personas heridas. Un reporte posterior de la agencia surcoreana Yonhap indicó que una de las víctimas continuaba inconsciente.
Qué se sabe del sospechoso y cuál sería el motivo
El hombre detenido tenía antecedentes por delitos violentos. En 2015 había sido condenado a cuatro años de prisión por intento de asesinato y, desde 2019, estaba sujeto a un sistema de supervisión electrónica, según la información difundida por las autoridades surcoreanas.
El Ministerio de Justicia señaló que el sospechoso había permanecido bajo ese mecanismo de control. Tras el ataque, el organismo expresó sus disculpas por lo ocurrido y anunció que revisaría los procedimientos de supervisión para evaluar si era necesario introducir cambios. El caso abrió interrogantes sobre los mecanismos de seguimiento de personas con antecedentes violentos que continúan bajo control judicial.

También se conocieron detalles de las horas previas al episodio. Según la información oficial difundida por medios locales, el hombre había participado de una sesión de asesoramiento y se había reunido con su agente de libertad condicional.
El funcionario indicó que había tomado su medicación y que ambos habían almorzado hasta aproximadamente las 12.30, poco más de una hora antes del ataque.
Este miércoles, durante el interrogatorio, el sospechoso afirmó que estaba frustrado por la atención recibida en un hospital. Según la Policía, había acudido a ese establecimiento para tratar una afección en los pies y se habría molestado porque sus síntomas no mejoraban. También habría expresado enojo porque el centro médico lo denunció por llevar un arma durante una protesta que realizó frente a sus instalaciones.
Los investigadores continúan trabajando para establecer las circunstancias del ataque y determinar si hubo otros factores involucrados. Por el momento, las declaraciones del detenido constituyen una línea de investigación y no una conclusión definitiva sobre el móvil.
La Policía también prevé avanzar con las medidas judiciales correspondientes una vez que concluya el interrogatorio. Mientras tanto, las autoridades anunciaron una revisión de los controles aplicados al sospechoso y de los procedimientos de vigilancia electrónica.








