La Sagrada Familia culminó parte de su edificación y se convirtió en la iglesia más alta del mundo
Con la instalación del brazo superior de la cruz que corona la Torre de Jesús —la torre central del templo—, el conjunto superó en altura a cualquier otra congregación. La estructura principal se eleva ahora por encima del perfil urbano barcelonés y se consolida como el punto más alto del complejo, pensado por Gaudí como un símbolo de elevación espiritual y centralidad cristológica.
La basílica alcanzó su altura prevista de 172,5 metros, remodelando el horizonte de la ciudad. Está previsto que la torre sea inaugurada el 10 de junio. Xinhua/Joan Gosa
La basílica de la Sagrada Familia alcanzó este jueves su altura definitiva al colocarse el tramo superior de la cruz de la Torre de Jesús, con lo que llegó a los 172,5 metros y se transformó oficialmente en la iglesia más alta del planeta. El hito se produjo en Barcelona, en el tramo final de una obra iniciada en 1882 y proyectada por Antoni Gaudí.
Desde el equipo técnico de la obra explicaron que este avance marca un antes y un después en el proceso constructivo, ya que la torre central era el elemento pendiente más ambicioso del proyecto original. La cruz instalada completa el remate simbólico y arquitectónico previsto por el arquitecto catalán.
Qué se instaló y cómo fue la operación
La intervención consistió en el montaje de la parte superior de la cruz de la Torre de Jesús, pieza clave del remate final. Para ello se utilizó maquinaria de gran porte y un operativo de precisión, debido a la altura y a la complejidad de la estructura.
La cruz, visible desde distintos puntos de la ciudad, corona una torre que representa a Jesucristo dentro del conjunto de 18 torres ideadas por Gaudí: 12 dedicadas a los apóstoles, cuatro a los evangelistas, una a la Virgen María y la central a Jesús.
Los trabajadores colocan el brazo superior en la cruz de la torre de la basílica de Jesucristo. REUTERS/Nacho Doce
Un paso decisivo hacia la finalización
El avance se enmarca en la etapa final de construcción del templo, que en los últimos años aceleró su ritmo tras décadas de trabajos interrumpidos por guerras, crisis económicas y la pandemia. Aunque aún restan obras en fachadas y detalles interiores, la culminación de la torre principal es uno de los objetivos más simbólicos del calendario reciente.
Desde la junta constructora destacaron que este logro permite encarar con mayor previsibilidad las fases finales del proyecto y refuerza el atractivo internacional del monumento, que ya es uno de los sitios más visitados de España.
Está previsto que la inauguración de la basílica sea el 10 de junio, día en que se conmemora el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí, diseñador de la Sagrada Familia.
Se colocó la pieza más alta de la basílica, como parte de las obras de construcción que se prevé que finalicen por completo este año. Foto: Sagrada Familia
Impacto urbano y turístico
El nuevo récord refuerza la centralidad de la Sagrada Familia en el paisaje barcelonés y suma un nuevo argumento turístico: ahora no solo es uno de los templos más singulares del mundo por su estilo, sino también el más alto entre las iglesias. La cruz iluminada en lo alto de la Torre de Jesús se convirtió de inmediato en un nuevo punto de referencia visual para la ciudad.
Con sus 172,5 metros, la Sagrada Familia entra en la historia como la iglesia más alta del mundo y corona más de 140 años de obra continua. El logro combina ingeniería, simbolismo religioso y legado artístico, y acerca un poco más a Barcelona al sueño inconcluso de Gaudí: ver terminado el templo que definió su vida.