Scott Bessent volvió a enviar una señal política y económica a favor del Gobierno argentino. En un evento del Instituto de Finanzas Internacionales, en Washington, el secretario del Tesoro de Estados Unidos elogió las reformas aplicadas por Javier Milei y aseguró que la Argentina atraviesa un “éxito fantástico”.
Bessent volvió a elogiar a Milei y habló de un “éxito fantástico” de la Argentina
El Secretario de Estado destacó en Washington el resultado del programa económico de Javier Milei, afirmó que la Argentina “acumula reservas todos los días” y criticó al FMI por sus previsiones sobre la economía global.

El funcionario de Donald Trump afirmó que el país “está acumulando reservas todos los días” y remarcó una idea que ya había utilizado en otras ocasiones para referirse al proceso argentino: “Esta vez es diferente”. La frase reapareció en un contexto especialmente sensible, atravesado por la revisión de pronósticos del FMI y por la tensión global derivada de la guerra en Medio Oriente.

Un nuevo guiño a Milei desde el Tesoro
Las declaraciones de Bessent marcaron su regreso público al tema argentino después de varios meses sin referencias directas. El elogio llegó desde uno de los escenarios más observados de la semana económica internacional, en pleno desarrollo de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en Washington.
El respaldo del Tesoro estadounidense no quedó limitado a la valoración política. Bessent ubicó a la Argentina como un caso de resultado concreto dentro de un escenario global más inestable, con presión sobre energía, inflación y crecimiento. En esa lectura, el plan de Milei aparece como una excepción positiva dentro de un tablero más cargado de riesgos.
La referencia a las reservas también tuvo peso propio. En medio de un año en el que el mercado sigue de cerca la capacidad del Gobierno para reforzar su posición externa, el comentario del funcionario estadounidense buscó subrayar que el programa argentino muestra señales de consolidación en un punto clave de la macroeconomía.

El recorte del FMI y la crítica de Bessent
Las palabras de Bessent llegaron pocas horas después de que el FMI ajustara su previsión de crecimiento para la Argentina. En una encuesta de Reuters publicada el 13 de abril, analistas recortaron la proyección de expansión para 2026 al 3%, en un contexto afectado por el encarecimiento de la energía y de los fletes por la guerra en Medio Oriente.
Al mismo tiempo, el FMI redujo sus perspectivas para la economía mundial y para los mercados emergentes, al advertir que el shock energético y comercial derivado del conflicto está oscureciendo el panorama. El organismo incluso planteó que el mundo podría estar deslizándose hacia un escenario más adverso, con crecimiento más bajo e inflación más persistente.
Frente a ese cuadro, Bessent cuestionó la lectura del Fondo y sugirió que el organismo pudo haber reaccionado de manera exagerada. Su mirada apuntó sobre todo al modo en que algunos países están respondiendo con subsidios al consumo y a la industria, una estrategia que, según advirtió, podría terminar alimentando más inflación y más deuda.

Energía, Venezuela y China en la mirada de Washington
En su intervención, el secretario del Tesoro también amplió el foco hacia otros frentes. Sobre el Banco Mundial, sostuvo que el organismo retomó una “muy buena trayectoria”, especialmente en materia energética. Ese comentario encaja con el giro reciente de la institución hacia una agenda más abierta a la energía nuclear y a proyectos de infraestructura orientados al crecimiento.
Bessent también habló de Venezuela y planteó que el FMI puede cumplir un papel importante en una eventual reintegración del país a una economía más normalizada. La referencia apareció en medio de una etapa en la que Washington sigue de cerca la evolución regional y el papel de los organismos multilaterales en escenarios de reconstrucción económica.
Sobre China, el funcionario sostuvo que Pekín fue un socio poco confiable durante la guerra en Medio Oriente y recordó antecedentes similares durante la pandemia, cuando hubo restricciones sobre productos sensibles. Aun así, destacó que Donald Trump y Xi Jinping mantienen una relación de trabajo estable y remarcó que la comunicación sigue siendo central para sostener esa relación.
La Argentina, en el centro de una lectura política
El elogio de Bessent no fue un comentario aislado ni técnico. En Washington, cada mención al caso argentino tiene también una lectura política, sobre todo cuando llega desde un funcionario del círculo económico más influyente de Trump. En ese plano, el mensaje refuerza la percepción de que la Casa Blanca sigue viendo a Milei como un aliado regional con peso propio.
También funciona como un contraste frente a un contexto internacional cada vez más complejo. Mientras el FMI baja previsiones y la guerra altera precios, comercio y crecimiento, el Tesoro estadounidense eligió poner a la Argentina como ejemplo de programa reformista con resultados visibles. Esa señal, además de política, tiene implicancias sobre expectativas financieras y sobre la percepción externa del rumbo económico argentino.








