Las Fuerzas Armadas de Cuba le entregaron un fusil a Silvio Rodríguez
En un acto simbólico, el trovador cubano recibió un AKM en un acto oficial con el presidente Díaz-Canel presente, subrayando su espíritu revolucionario en medio de la escalada entre La Habana y Washington.
Silvio Rodríguez recibe un fusil de guerra en agradecimiento por una publicación en redes sociales en la que afirmó estar dispuesto a tomar las armas contra cualquier invasión estadounidense. Foto: REUTERS.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba le entregaron al cantautor cubano Silvio Rodríguez un fusil AKM (y una réplica ceremonial) después de que el músico publicara que está dispuesto a armarse si Estados Unidos “se lanza” contra la isla. El gesto tuvo lugar en el marco del Día Nacional de la Defensa.
Díaz-Canel como testigo
Silvio Rodríguez, de 79 años, recibió un fusil AKM y una réplica ceremonial en una ceremonia con autoridades militares y la presencia del presidente Miguel Díaz-Canel, difundida por canales oficiales.
Silvio Rodríguez junto al presidente cubano Miguel Díaz-Canel. Foto: REUTERS.
La entrega fue presentada como reconocimiento a una “demanda” del propio artista y quedó enmarcada en actividades del Día Nacional de la Defensa, una fecha en la que el gobierno suele exhibir su doctrina de “guerra de todo el pueblo”.
“Exijo mi AKM”
El episodio se activó tras un posteo del músico en su blog, donde escribió: “Exijo mi AKM, si se lanzan”, y aclaró que lo decía “muy en serio”, en referencia a una eventual agresión de Estados Unidos.
El Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias hace entrega al trovador de un fusil de guerra AKM. Foto: REUTERS.
El mensaje de Rodríguez fue en respuesta a las declaraciones recientes de Donald Trump sobre “tomar control” de Cuba, en un clima de tensión renovada entre Washington y La Habana.
En ese marco, la isla atraviesa una crisis económica y energética sin precedentes, combinando retórica de resistencia con necesidad de canales de negociación.
En la narrativa oficial cubana, Rodríguez funciona desde hace décadas como figura cultural asociada a la Revolución. El acto lo reubica, ahora, no solo como “voz” sino como parte de una puesta de defensa nacional: la idea de que, si hay ataque, se pelea.