Testimonio de una argentina en Berlín: "Estamos sin luz desde el sábado"
Liliana Bong-Schmidt vive en la capital alemana hace más de 30 años. Sin luz desde el sábado, relató a El Litoral cómo atraviesan el corte masivo de electricidad.
Testimonio de una argentina en Berlín. Foto: Gentileza Liliana Bong-Schmidt.
Liliana Bong-Schmidt reside hace más de tres décadas en la capital alemana. Desde el sábado a la mañana, su barrio del suroeste berlinés permanece sin electricidad tras un presunto atentado contra la infraestructura energética. Desde calefacción cortada hasta actos de solidaridad entre vecinos, relató a El Litoral cómo se vive el apagón más grave en décadas.
Corte masivo en Berlín. Foto: Gentileza Liliana Bong-Schmidt.
“Nos despertamos con frío y sin luz”
Liliana y su familia estaban en su casa el sábado por la mañana cuando notaron que la calefacción no funcionaba. “Nos despertamos con frío porque no andaba la calefacción y después nos dimos cuenta que no andaba la luz. Prendimos la radio y escuchamos también a los vecinos”, comentó.
Lo que parecía un corte aislado pronto se confirmó como un apagón masivo. Según autoridades locales, se trató de un acto de vandalismo o sabotaje deliberado que afectó seriamente la infraestructura eléctrica. Desde entonces, miles de hogares siguen sin energía.
El apagón afecta especialmente al sur y suroeste de Berlín. “Estamos sin electricidad desde el sábado. Intentando volver a la normalidad un poquito, pero nada”, dijo Liliana. El frío obliga a soluciones caseras: “Tuvimos que sacar todas las cosas de la heladera y las pusimos en el balcón, ya que hay temperaturas bajo cero”.
El corte también interrumpió parcialmente el transporte: “Han habido interrupciones de estaciones de trenes en el sur, pero el metro sigue y también los colectivos”.
Lliana vive en la capital alemana hace más de 30 años. Foto: Gentileza Liliana Bong-Schmidt.
Solidaridad vecinal y respuesta oficial
A pesar de la situación, destacó el espíritu comunitario: “Hay mucha gente amiga que también te invita a su casa si necesitás. O sea, una gran solidaridad”. La policía recomienda no quedarse en casa, especialmente a personas mayores, y pasan altoparlantes con información.
“Hay gimnasios acondicionados con camas y comida caliente. Ayer en la peluquería, sobre todo gente grande se iba a lavar el pelo porque no tienen agua caliente”, narró
También hay alojamientos temporales en hoteles de lujo: “Hay gente hospedándose en hoteles cinco estrellas que el gobierno paga”.
A pesar de la situación, destacó el espíritu comunitario. Foto: Gentileza Liliana Bong-Schmidt.
Liliana reconoció el despliegue de seguridad: “La policía ronda desde las 5 de la mañana, también pasa un helicóptero. Aunque hubo algunos robos, se ve mucha presencia estatal”.
Sobre la causa, Liliana no duda: “Ha sido un vandalismo. Este atentado fue intencional. Supuestamente están investigando. Los partidos políticos se culpan unos a otros”.
Aunque el incidente dejó al descubierto vulnerabilidades, también resaltó fortalezas. “El gobierno está manejando muy bien las cosas. Esto nunca pasó, por lo menos en los últimos 80 años. Las autoridades tienen que trabajar para que no vuelva a pasar”, afirma.
Cerca de su casa, un hospital con generadores logró mantener la actividad, y algunas viviendas del área recuperaron la energía. Liliana cerró con una buena noticia en tiempo real: “Te doy una primicia: volvió la calefacción ahora, en este momento”.
Mientras Berlín intenta recuperar la normalidad tras uno de los peores apagones en su historia reciente, historias como la de Liliana reflejan no solo el impacto de la crisis energética, sino también la resiliencia de sus habitantes y el rol clave de la solidaridad.