Trump evalúa tomar el control del Estrecho de Ormuz y asegura que la guerra con Irán "está prácticamente terminada"
En una entrevista exclusiva con la cadena CBS, el presidente estadounidense redobló su apuesta contra el régimen de Teherán. Advirtió que cualquier nueva provocación significará "el fin de ese país" y reveló que ya tiene un sucesor en mente para el liderazgo iraní.
Con su habitual estilo directo, el mandatario republicano aseguró que la ofensiva militar contra Irán ha superado todas las expectativas. REUTERS/Nathan Howard
El escenario en Medio Oriente ha alcanzado un punto de no retorno. En una comunicación telefónica con Weijia Jiang, corresponsal de la Casa Blanca para la cadena CBS, el presidente de los Estados Unidos,Donald Trump, sacudió los mercados internacionales al afirmar que está "considerando" tomar el control militar del Estrecho de Ormuz, el paso marítimo más crítico para el suministro global de petróleo.
Con su habitual estilo directo, el mandatario republicano aseguró que la ofensiva militar contra Irán ha superado todas las expectativas. Según Trump, el conflicto avanza "muy por delante" del pronóstico inicial de cinco semanas. "Creo que la guerra está prácticamente terminada", sentenció, sugiriendo que la capacidad de resistencia del régimen persa ha colapsado tras los recientes bombardeos.
Al ser consultado sobre el Estrecho de Ormuz Trump admitió que, si bien los buques comerciales continúan circulando bajo escolta, su administración está "pensando en tomarlo". REUTERS/Amr Alfiky
Una advertencia letal a Teherán
El presidente no ahorró calificativos al referirse a la actual capacidad bélica de Irán. "Ya han disparado todo lo que tenían", sostuvo Trump, lanzando un ultimátum ante la posibilidad de cualquier contraataque: "Más les vale no intentar ninguna tontería o será el final de ese país".
Esta retórica marca un endurecimiento sin precedentes en la política exterior de Washington, que parece haber abandonado cualquier vía diplomática en favor de una resolución militar definitiva que incluya el control de puntos estratégicos de navegación.
Al ser consultado sobre el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del crudo mundial, Trump admitió que, si bien los buques comerciales continúan circulando bajo escolta, su administración está "pensando en tomarlo". Una acción de esta magnitud implicaría una ocupación de facto de una de las arterias económicas más sensibles del planeta, lo que ha disparado las alertas en las principales capitales del mundo y en las bolsas de valores.
"No tengo ningún mensaje para él. Ninguno, en absoluto", dijo Trump al ser consultado por Khamenei. Foto: Majid Asgaripour/WANA (West Asia News Agency)
Sin diálogo con el nuevo liderazgo
La entrevista también abordó la reciente sucesión en el poder iraní. Ante la figura de Mojtaba Khamenei, el nuevo líder supremo, Trump fue tajante: "No tengo ningún mensaje para él. Ninguno, en absoluto".
Lejos de reconocer la legitimidad del nuevo clérigo, el estadounidense reveló que ya tiene en mente a una figura para reemplazar a Khamenei, aunque evitó dar nombres o detalles sobre cómo se implementaría dicho cambio de régimen. "Tenemos a alguien en mente que haría un gran trabajo", se limitó a decir.
La determinación de Trump de dar por finalizado el conflicto mientras evalúa capturar el Estrecho de Ormuz sitúa al mundo ante una nueva era de hegemonía estadounidense en el Golfo Pérsico. La comunidad internacional aguarda ahora la respuesta de Teherán, que se encuentra entre la capitulación total o la desaparición como Estado bajo la amenaza directa de la mayor potencia militar del globo. El equilibrio del siglo XXI se juega, una vez más, en las aguas del Ormuz.