Donald Trump exige la "rendición incondicional" de Irán para frenar la guerra
El presidente de Estados Unidos descartó cualquier pacto con Teherán. Mientras el precio del petróleo vuela, Washington busca un cambio de régimen tras la muerte de Jamenei.
Donald Trump exige la "rendición incondicional" de Irán. Crédito: Reuters.
En el séptimo día de una ofensiva militar que ha puesto en vilo al sistema energético global, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sacudió el tablero diplomático con una declaración contundente a través de sus redes sociales: "No habrá acuerdo con Irán, salvo una RENDICIÓN INCONDICIONAL".
La exigencia del mandatario llega en un momento de caos absoluto en la región. Tras los bombardeos masivos de la coalición liderada por EE. UU. e Israel que resultaron en la muerte del Líder Supremo Ali Jamenei, Washington ha dejado claro que su objetivo no es una tregua, sino un cambio radical en la estructura de poder del país persa.
El posteo de Donald Trump en Truth Social.
El fin de la diplomacia tradicional
A pesar de que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, confirmó este viernes que varios países han iniciado esfuerzos de mediación para detener el derramamiento de sangre, la respuesta de la Casa Blanca cerró cualquier puerta al diálogo intermedio.
Trump no solo pidió la rendición, sino que se arrogó el derecho de participar en la selección de los futuros líderes iraníes, calificándolos como "líderes aceptables" que puedan traer "paz y armonía".
"Queremos entrar y limpiarlo todo", señaló Trump en declaraciones recientes, descartando de momento una invasión terrestre a gran escala, pero manteniendo el control total del espacio aéreo iraní.
El impacto de esta postura beligerante se siente con fuerza en las estaciones de servicio de todo el mundo. Con el estrecho de Ormuz prácticamente paralizado —el tráfico cayó un 95% en la última semana—, el precio del petróleo estadounidense (WTI) ha escalado un 50% en lo que va del año, superando los US$ 86 por barril.
El secretario de Energía, Chris Wright, ha intentado calmar a los mercados prometiendo que la Marina escoltará buques petroleros en las próximas semanas, pero la realidad en el terreno es de combate activo.
Irán ha respondido con ataques de represalia contra buques comerciales y bases estadounidenses en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, utilizando su menguado pero aún peligroso arsenal de drones y misiles.
El presidente de Estados Unidos descartó cualquier pacto con Teherán. Crédito: Reuters.
Un país sin rumbo claro
Mientras en Teherán se llevan a cabo manifestaciones masivas que mezclan el duelo por Jamenei con la desesperación por los bombardeos en Beirut y la capital iraní, el Consejo de Liderazgo intenta discutir una sucesión que Trump ya ha tildado de "irrelevante".
Para Washington, la figura de Mojtaba Jamenei (hijo del fallecido líder) es considerada un "peso ligero", dejando en claro que solo aceptarán a un interlocutor que reniegue del programa nuclear y de la influencia regional de la Guardia Revolucionaria.
Con la economía mundial en vilo y el apoyo interno a la guerra dividido en Estados Unidos, la próxima semana será decisiva. La exigencia de rendición incondicional pone a Irán ante una disyuntiva histórica: la capitulación absoluta o una guerra de desgaste de consecuencias impredecibles para el siglo XXI.