Trump evalúa “opciones muy fuertes” contra Irán y no descarta una acción militar
El presidente de Estados Unidos advirtió que su administración analiza medidas severas frente a la crisis en Irán. Entre las alternativas se evalúan sanciones, ciberataques y una eventual intervención militar, mientras continúan las protestas internas en el país persa.
Donald Trump habló a bordo del Air Force One y advirtió sobre posibles medidas contra Irán. Foto: Reuters
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que su administración está evaluando “algunas opciones muy fuertes” frente a la situación en Irán, sin descartar una eventual intervención militar. La advertencia se da en medio de protestas internas en el país persa y una escalada de tensión regional.
Las declaraciones fueron realizadas a bordo del Air Force One, donde Trump fue consultado por periodistas sobre si Irán había cruzado una línea roja. “Están empezando, según parece”, respondió el mandatario, dejando abierta la posibilidad de una reacción más contundente por parte de Washington.
“Estamos mirándolo muy seriamente. El Ejército está mirándolo y nosotros estamos valorando algunas opciones muy fuertes. Tomaremos una decisión”, señaló Trump, en una frase que encendió alertas en el tablero internacional y reforzó la incertidumbre sobre el rumbo de la política exterior estadounidense.
El presidente agregó que recibe información “cada hora” sobre la situación en Irán. Además, confirmó que será informado formalmente sobre las alternativas disponibles para responder a los disturbios y al contexto político que atraviesa el país de Medio Oriente.
Según informó el diario The Wall Street Journal, Trump mantendrá una reunión clave con los principales responsables de seguridad nacional. El encuentro contará con la presencia del secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine.
La Casa Blanca analiza sanciones, ciberataques y una eventual acción militar. Foto: Reuters
El mismo medio aclaró que el mandatario no espera adoptar una decisión definitiva en esa instancia, ya que las deliberaciones se encuentran en una etapa preliminar. Sin embargo, el solo hecho de analizar opciones militares marca un endurecimiento del discurso oficial.
Opciones en estudio y presión estratégica
De acuerdo con fuentes citadas por la prensa estadounidense, las alternativas que maneja la Casa Blanca incluyen una combinación de herramientas diplomáticas, tecnológicas y militares. Entre ellas, se analiza impulsar fuentes antigubernamentales en internet para debilitar al régimen iraní.
Otra posibilidad en evaluación es el despliegue de ciberarmamento secreto contra instalaciones militares y civiles de Irán, una estrategia que ya fue utilizada en el pasado por Estados Unidos y sus aliados para afectar infraestructuras críticas sin recurrir a ataques convencionales.
El abanico de medidas también contempla la imposición de nuevas sanciones económicas, que profundizarían el aislamiento financiero del país persa, así como la opción de ataques militares selectivos, aunque por el momento no hay confirmaciones oficiales sobre preparativos concretos.
Entre las alternativas más novedosas figura el posible envío de terminales de Starlink, el sistema de internet satelital de Elon Musk, para garantizar conectividad a sectores opositores y sortear eventuales bloqueos informativos impuestos por el gobierno iraní.
Pese al tono duro del discurso, el Pentágono no movilizó fuerzas para preparar ataques inmediatos. Fuentes militares indicaron que cualquier ofensiva requeriría no solo el despliegue de activos, sino también la protección de las tropas estadounidenses en la región.
Las protestas por la crisis económica profundizan la tensión interna en Irán.
Protestas internas y crisis económica
El contexto de las advertencias de Trump está marcado por una creciente inestabilidad interna en Irán. A finales de diciembre comenzaron protestas en distintas ciudades del país, impulsadas por la fuerte devaluación del rial y el deterioro sostenido de las condiciones económicas.
Las manifestaciones reflejan el malestar social acumulado por la inflación, el desempleo y las sanciones internacionales, que afectan de manera directa el poder adquisitivo de la población. Las autoridades iraníes respondieron con medidas de seguridad reforzadas.
La situación interna se convirtió en un nuevo factor de tensión en la relación entre Washington y Teherán, históricamente atravesada por conflictos diplomáticos, sanciones económicas y episodios de confrontación indirecta en distintos escenarios regionales.
En este escenario, la Casa Blanca evalúa cuidadosamente los costos políticos, militares y diplomáticos de cada opción. Mientras tanto, el mensaje de Trump busca mantener presión sobre el régimen iraní y enviar una señal clara a sus aliados y adversarios.
El desarrollo de los acontecimientos en las próximas semanas será clave para determinar si las advertencias se traducen en acciones concretas o si la estrategia estadounidense se mantiene dentro del terreno de la disuasión.