EE.UU. retira al USS Gerald R. Ford del frente con Irán tras un incendio a bordo
El portaaviones más moderno de la Marina estadounidense será trasladado a la base naval de Souda Bay, en Creta, luego de un incendio que duró más de 30 horas. El Pentágono sostiene que el buque sigue operativo.
El USS Gerald R. Ford será trasladado a Souda Bay, en Creta, para reparaciones. Foto: Reuters
El USS Gerald R. Ford, el mayor y más moderno portaaviones de Estados Unidos, dejará temporalmente la zona de operaciones frente a Irán para dirigirse a Creta, donde será sometido a reparaciones tras el incendio ocurrido la semana pasada en el Mar Rojo. La decisión introduce una señal de desgaste en uno de los activos más sensibles de la ofensiva estadounidense en Medio Oriente.
El fuego se desató el 12 de marzo en el área principal de lavandería del buque y, según la versión oficial difundida en ese momento, no estuvo relacionado con combate. Dos marineros resultaron heridos con lesiones no graves y la Marina aseguró que la planta de propulsión no fue afectada.
El incendio comenzó en el área de lavandería y se extendió por más de 30 horas. Foto: Reuters
Un incendio más grave de lo que se informó al principio
Con el paso de los días aparecieron detalles que mostraron un cuadro más complejo. El incendio no fue controlado de inmediato: las tareas para extinguirlo se extendieron por más de 30 horas y el daño alcanzó áreas de descanso de la tripulación, además de provocar una fuerte alteración en la vida cotidiana dentro del buque.
De acuerdo con los reportes conocidos después del parte inicial, alrededor de 100 camas quedaron destruidas y cientos de marineros se vieron afectados por el humo o perdieron sus lugares habituales de descanso. Esa situación profundizó las dudas sobre el estado general del portaaviones en medio de un despliegue excepcionalmente largo.
El portaaviones llevaba cerca de nueve meses desplegado antes del incidente. Foto: Reuters
Creta, una escala forzada para reparar y reorganizar
La nave será trasladada a Souda Bay, en la isla griega de Creta, para una etapa de reparaciones junto al muelle. La escala no fue presentada como una salida definitiva del teatro de operaciones, pero sí como una pausa necesaria para resolver daños y sostener la capacidad del buque tras el incendio.
Hasta ahora no se informó cuánto tiempo permanecerá allí. Tampoco está claro si todo su grupo de combate acompañará el movimiento hacia Grecia. Lo que sí trascendió es que el Pentágono considera breve la parada, aunque el episodio volvió a poner bajo la lupa la exigencia acumulada sobre el Ford.
El Gerald R. Ford lleva cerca de nueve meses desplegado, un período muy por encima de lo habitual para este tipo de unidades. Su misión comenzó fuera de Medio Oriente y luego fue prolongándose por decisión del gobierno estadounidense, primero en el Caribe y después en el frente contra Irán.
Ese tiempo extra de operaciones ya venía generando preguntas sobre la moral de la tripulación, el mantenimiento pendiente y la preparación real del portaaviones para sostener un ritmo tan alto en plena guerra. El incendio terminó por volver visibles varios de esos problemas al mismo tiempo.
El portaaviones llevaba cerca de nueve meses desplegado antes del incidente. Foto: Reuters
Un buque clave en un momento delicado
El USS Gerald R. Ford transporta a más de 5.000 personas y puede operar más de 75 aeronaves. Su presencia en el Mar Rojo tenía un peso central dentro del dispositivo naval estadounidense en la campaña contra Irán, por lo que su salida temporal abre un paréntesis operativo en una zona de máxima sensibilidad.
Mientras tanto, ya se menciona al USS George H. W. Bush como posible relevo para cubrir ese espacio si la reparación del Ford se extiende o si Washington decide reducir riesgos sobre un buque que ya mostraba señales de fatiga antes del incendio.