Hace casi tres décadas, Víctor Saldaño, un argentino nacido en Córdoba, fue condenado a muerte en Estados Unidos. Desde entonces, permanece alojado en la Unidad Allan B. Polunsky, dependiente del Departamento de Justicia Criminal de Texas, donde continúa en el denominado corredor de la muerte.
Casi 30 años en el corredor de la muerte: qué pasó con el argentino preso en Estados Unidos
Víctor Saldaño permanece detenido en Texas desde 1995, tras ser hallado culpable del asesinato de Paul King durante un robo. Su defensa busca ahora que la Corte Suprema revise su situación.

Su caso volvió a quedar en el centro de la atención a partir de la situación de Christa Pike, una mujer condenada a la pena capital en Tennessee que recientemente sobrevivió a un intento de ejecución mediante inyección letal. El episodio reavivó el debate sobre las condiciones y la incertidumbre que atraviesan quienes permanecen durante años a la espera de una ejecución.

El crimen por el que fue condenado
Saldaño tenía 23 años cuando ingresó ilegalmente a Estados Unidos en 1995. Primero se instaló en Nueva York y luego se trasladó a Dallas, Texas, donde conoció al mexicano Jorge Chávez.
En noviembre de ese año, ambos asesinaron al vendedor de computadoras Paul King en las afueras de Plano. El objetivo, según el material del caso, era robarle sus pertenencias: una billetera que contenía 50 dólares y un reloj.
En 1996, Saldaño recibió una condena a muerte, mientras que Chávez fue sentenciado a cadena perpetua.

Durante el proceso judicial, uno de los psicólogos que evaluó al argentino sostuvo que las personas latinas eran más propensas a cometer ese tipo de delitos. Esa valoración tuvo consecuencias sobre el proceso y permitió que la primera sentencia fuera anulada para realizar un nuevo juicio.
En 2004, Saldaño volvió a ser condenado a muerte.
Tres décadas en el corredor de la muerte
Desde entonces, el argentino permanece detenido bajo un régimen de extrema dureza, mientras espera una definición sobre su futuro.
En una entrevista, Saldaño relató cómo transcurre su vida en prisión y describió el impacto de la espera: “Ahorita ya no sé qué hacer, estoy desesperado, camino de un lado al otro, soy como un ratón en un cajoncito”.

La permanencia durante tantos años en el corredor de la muerte convirtió su caso en una prolongada disputa judicial, marcada por distintas evaluaciones sobre su estado mental y las condiciones de su condena.
El nuevo intento para revisar la condena
Durante 2026, el abogado Benjamín Wolf presentó un pedido ante la Corte Suprema de Estados Unidos para solicitar una revisión de la sentencia.
En su presentación, el defensor sostuvo que Saldaño había presentado al menos una alegación inicial de discapacidad intelectual y afirmó que padecía esquizofrenia antes de cometer el crimen.
Wolf también planteó que los años transcurridos en el corredor de la muerte agravaron su estado, aunque aclaró que ese período no habría sido el origen de su enfermedad mental.
Por ahora, el caso permanece pendiente de una definición judicial. Saldaño continúa detenido en Texas después de casi 30 años de encierro, mientras su defensa busca que la Corte Suprema vuelva a analizar su situación.









