Este viernes se cumplen 25 años del atentado al World Trade Center de la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, a través del impacto de dos aviones directamente contra las Torres Gemelas, sumando un tercero que, según reportes oficiales, colisionó contra el Pentágono.
Los 25 años de la caída de las Torres Gemelas se cumplen con petición de ausencia a Mamdani
Los principales argumentos de estos opositores trazan una intrincada relación del alcalde de Nueva York con el grupo terrorista de Al Qaeda a través de su religión y las críticas a Israel.


El aniversario de este 2026 coincide con la presencia de Zohran Mamdani, el primer alcalde de la Gran Manzana que profesa el islam, aspecto que, acompañado de sus posturas públicas y de la extrema radicalización que atraviesa EE.UU., desató un particular pedido.
Familiares de víctimas y sobrevivientes del 11-S impulsaron una recolección de firmas solicitando formalmente vetar o restringir la presencia de Mamdani en los actos. En la semana previa sumaron más de 100.000 adheridos.

Este pedido cuenta con el acompañamiento de políticos republicanos y ex autoridades neoyorquinas, entre ellos el ex alcalde Rudy Giuliani y el ex gobernador George Pataki. En contraparte, la actual gobernadora Kathy Hochul defendió el derecho e importancia de que el alcalde esté presente.
Mamdani afirmó que asistirá y no cederá ante la idea de ausentarse de los actos en memoria de las víctimas, sobrevivientes y rescatistas.
El cuestionamiento a Israel y la religión
Uno de los argumentos más reiterados desde las órbitas sociales y políticas para solicitar la ausencia de Mamdani recae en sus posicionamientos sobre las diferentes aristas en torno a Medio Oriente.
Partiendo desde el inicio de su carrera, en su etapa universitaria cofundó una filial de Students for Justice in Palestine (SJP) y ha participado activamente en organizaciones pro-palestinas.
Ya con mayor posicionamiento, el mandatario de 34 años ha calificado las acciones militares de Israel en Gaza como un "genocidio" y denuncia de forma recurrente lo que describe como un “régimen de apartheid” y ocupación en los territorios palestinos.
Dentro de las medidas más recientes, comentó la posibilidad de arrestar a al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en caso de que asista a la Asamblea de las Naciones Unidas de este mes de septiembre, acatando la orden internacional de detención emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) por presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.

"Creo que el primer ministro Netanyahu pertenece a La Haya", declaró Mamdani a The New York Times durante el mes de julio, definiendo al líder israelí como “un criminal de guerra”.
Esta marcada postura respecto a Israel no lo privó de condenar expresamente los ataques cometidos por Hamás el 7 de octubre de 2023, refiriéndose a ellos como “crímenes de guerra”.
¿Qué conexión puede tener Mamdani con el 11-S?
Dejando de lado las infinitas teorías que se han derivado desde lo ocurrido el 11 de septiembre de 2001, no se podrían trazar conexiones entre Mamdani y Al-Qaeda, grupo que se adjudicó el ataque, más allá de la coincidencia en una rama religiosa que comparten más de 200 millones de personas.

Los aspectos que sí permiten tirar de sus hilos son las implicancias propias de la política estadounidense y la convivencia del segundo mandato Trump, mucho más disruptivo y profundo, con el alcalde más “woke” y “comunista” de la historia de Nueva York, desde una perspectiva republicana.
El trumpismo ha reforzado su posicionamiento en favor de Israel, incluso haciendo propia una disputa regional con la guerra ante Irán por el control del estrecho de Ormuz, un derivado de los conflictos israelíes con los proxys de Teherán: Hamás en Gaza, Hezbollah en Líbano y los hutíes en Yemen.

La valoración del hombre de Mar-a-Lago sobre el joven alcalde ya es de público conocimiento y no escapa al clásico modelo Trump, acompañada con mayor peso en vísperas de las elecciones del 3 de noviembre a nivel legislativo nacional, donde también se definen puestos en la Asamblea Estatal de Nueva York y la nominación demócrata para el cargo de contralor estatal.
Hilando muy fino e ingresando ya en el trasfondo del propio conflicto por la influencia regional entre los sunitas de Arabia Saudita y los chiitas iraníes, se puede posicionar a Mamdani “del lado” de estos últimos.
En diálogo con ABC, Mamdani declaró en junio que cree “que cualquier estado que privilegie una religión sobre la otra es uno que no puedo decirte que apoyo, ya sea Israel, Arabia Saudita o cualquier otro", omitiendo nombrar a “cualquier otro” estado de Medio Oriente y sin complacer a todas las partes al ubicar Irán en dicha categoría.

Esto no implica directamente que su defensa de la causa Palestina o las declaraciones contra el gobierno israelí lo posicionen a la par de las ideologías fundacionales del partido gazatí Hamás y su derivación de los conceptos originarios de Al-Qaeda, contrapuestos a la actual inclinación del reinado saudí y que forzó la “separación” de Osama bin Laden de su patria.
Potenciando la pata coyuntural del pedido de ausencia del mayor neoyorquino, en la previa a la jornada de aniversario, su administración publicó más de 170.000 páginas de registros municipales relacionados con los efectos del atentado en la calidad del aire y la salud, como también la propia administración gubernamental.
“Durante demasiado tiempo, los neoyorquinos han tenido que luchar para acceder a documentos que deberían haber estado a su disposición desde un principio”, declaró Mamdani en un comunicado donde presentó una web abierta para acceder a los documentos.
“La gente enfermó porque los líderes en quienes confiaban les mintieron y les dijeron que podían respirar aire tóxico sin peligro”, contemplando que el 11-S se dio sobre el final de la gestión Giuliani y siguió con los 11 años de Michael Bloomberg, ambos republicanos.








