La ciudad de La Plata se vio sacudida en las últimas horas por un grave episodio de violencia dirigido contra una entidad de la comunidad judía. La sede del Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau, ubicada en pleno centro de la capital bonaerense, fue blanco de un ataque con un artefacto explosivo de fabricación casera, similar a una bomba molotov.
Atacaron con una bomba molotov a un centro israelita en La Plata
Un desconocido arrojó un artefacto incendiario de fabricación casera contra la fachada de la histórica institución. Aunque no se registraron heridos, la gravedad del hecho motivó la intervención inmediata de la Unidad de Delitos Complejos y Contraterrorismo.

El hecho ocurrió durante la noche en el inmueble situado sobre la calle 11, entre 58 y 59. Según informaron fuentes policiales, una persona —que aún no ha sido identificada— se acercó al edificio y arrojó el objeto con combustible contra el frente. Afortunadamente, al momento del impacto el edificio se encontraba sin actividad, lo que evitó que se produjeran víctimas.

Intervención de fuerzas especiales
Dada la naturaleza del ataque y el objetivo seleccionado, la investigación no quedó en manos de la jurisdicción ordinaria de seguridad. El episodio fue derivado al cuerpo de Delitos Complejos y Contraterrorismo de la Policía Bonaerense.
Peritos especializados trabajaron en el lugar desde la madrugada para relevar los restos del elemento arrojado y levantar rastros que permitan dar con el autor. Si bien el artefacto provocó la rotura de cristales en la fachada, trascendió que el dispositivo no habría llegado a encenderse por completo, lo que limitó los daños materiales.

La hipótesis del antisemitismo
Si bien las autoridades mantienen abiertas todas las líneas de investigación, la principal hipótesis apunta a un acto de odio. Fuentes vinculadas al caso confirmaron que no se descarta que el hecho esté directamente relacionado con un ataque antisemita, un componente que eleva la sensibilidad del caso y mantiene en alerta a las instituciones de la comunidad en la región.
Desde la institución confirmaron que ya se radicó la denuncia correspondiente. En paralelo, los investigadores analizan intensamente las cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas de la zona céntrica, para reconstruir la secuencia del ataque y determinar la mecánica del hecho, buscando identificar el trayecto de huida del responsable.

Un llamado a la seguridad
El ataque al Max Nordau, una institución con profunda trayectoria cultural y educativa, genera preocupación en un contexto donde la seguridad de las entidades religiosas y sociales vuelve a estar en el centro del debate.
Se espera que en las próximas horas haya novedades sobre el peritaje de los elementos recogidos en la escena, mientras la comunidad local aguarda el esclarecimiento de un hecho que rompió la tranquilidad de la capital provincial.








