Este 4 de junio de 2026, las puertas de la prestigiosa National Portrait Gallery de Londres se abrieron para dar inicio a "Marilyn Monroe: A Portrait", una ambiciosa exposición organizada en conmemoración del centenario del nacimiento de la estrella cinematográfica (nacida el 1° de junio de 1926). La muestra reúne más de 200 objetos que van mucho más allá de los reflectores de Hollywood, buscando desentrañar a la verdadera Norma Jeane Mortenson detrás del personaje que encandiló al mundo.
Marilyn Monroe a 100 años: la exposición con 200 objetos que revela quién era detrás de la leyenda
Una muestra histórica en la National Portrait Gallery de Londres saca a la luz la faceta menos conocida de la actriz a través de fotos inéditas, cartas y objetos personales. La propuesta desmonta el mito de la "rubia tonta" y expone el rol activo que tuvo en la construcción de su propia imagen.

A través de una minuciosa selección de cartas íntimas, documentos de producción, indumentaria de sus películas y fotografías que nunca antes habían visto la luz, la exhibición propone una relectura sobre su figura. Lejos de la etiqueta simplista de "sex symbol" vulnerable, la recopilación expone a una mujer con una agudeza intelectual y un control milimétrico sobre su propia carrera que pocos le reconocieron en vida.

Las joyas de la muestra: entre el cine y la intimidad
La exposición cubre desde sus primeros pasos como modelo pin-up hasta sus últimas y más desgarradoras interpretaciones. Entre los elementos más destacados se encuentran piezas de vestuario icónicas diseñadas por William Travilla y Orry-Kelly para películas como "Gentlemen Prefer Blondes" (Los caballeros las prefieren rubias, 1953) y "Some Like it Hot" (Con faldas y a lo loco / Una Eva y dos Adanes, 1959), además de elementos de su largometraje inconcluso, "Something's Got to Give" (1962).

Sin embargo, el verdadero tesoro de la propuesta radica en el material inédito. La galería exhibe una serie de fotografías íntimas capturadas por Allan Grant en la residencia de Marilyn en Brentwood, California, apenas un día antes de su trágica muerte en agosto de 1962. De las 432 imágenes que Grant tomó en aquella histórica sesión para la revista Life, solo ocho se habían publicado originalmente. Verla leer los borradores de sus entrevistas, transitando de la alegría a la profunda reflexión, devuelve la dimensión humana a un ícono que la industria devoró a los 36 años.

Directora de su propia imagen
"Marilyn Monroe sigue siendo una de las personas más reconocibles de la historia moderna, pero esta muestra destaca el papel fundamental que jugó en la creación de su propia iconografía", señaló Victoria Siddall, directora del museo londinense. Los testimonios de los fotógrafos de la época coinciden en que era la mejor modelo que habían tenido, no solo por su fotogenia, sino por su capacidad para dirigir las sesiones y su derecho autoimpuesto a vetar las imágenes que no le gustaban.
El impacto de su muerte actuó además como un catalizador artístico a ambos lados del Atlántico. La exposición rinde cuentas de ello sumando retratos póstumos memorables, entre los que destacan las famosas serigrafías pop de Andy Warhol —quien inmortalizó su rostro sobre fondos dorados inspirados en los santos bizantinos— y las emotivas pinturas de la artista británica Pauline Boty, quien canalizó su duelo personal en obras como "The Only Blonde in the World".

El legado incalculable de un alma compleja
A 100 años de su nacimiento, los análisis clínicos modernos sugieren que Marilyn lidiaba con un cuadro maníaco-depresivo, insomnio crónico y severas secuelas de una infancia traumática, potenciados por la descomunal presión de la fama. A pesar de sus ausencias en los sets y las tormentas personales, su legado artístico y cultural se mantiene intacto. La exposición en Londres, que permanecerá abierta hasta el 6 de septiembre, no hace más que confirmar que el mundo, un siglo después, sigue rindiéndose ante el misterio de la última gran leyenda de Hollywood.









