Por Victoria Cuello
Entre la edición y la publicación: la amistad hecha páginas
Pilar Escobar (28) y Martina Cúneo (28) son creadoras e integrantes de una editorial independiente santafesina. En esta entrevista, cuentan cómo es la toma de decisiones dentro de su proyecto “Enidra”, donde la amistad entre ambas es parte fundamental de su trabajo, de su pasado y de su presente.

Pilar Escobar es Licenciada en Filosofía, egresada de la Universidad Nacional del Litoral, y se ocupa de la edición y traducción de los libros del proyecto. Martina Cúneo es creadora y diseñadora de las ilustraciones que forman parte de las publicaciones.
Ambas, hoy en día, llevan adelante su proyecto independiente, al cual construyen de manera conjunta, articulando sus prácticas en la edición, la traducción y el diseño. En ese trabajo compartido, cada libro es pensado como un proceso integral, donde el intercambio, la lectura y la toma de decisiones forman parte de un mismo recorrido.

1. ¿Cómo nace su editorial? ¿De dónde proviene su nombre?
Martina: Somos Pilar (editora) y Martina (diseñadora), nos conocemos y somos mejores amigas desde los tres años, crecimos y soñamos juntas. Tener un proyecto de trabajo en conjunto fue algo que siempre quisimos. Y así nació esto a principios de 2024, como una forma de conjugar todas nuestras aspiraciones, saberes e intereses.
Pilar: Cuando nos sentamos a pensar el nombre para la editorial teníamos una idea clara: elegir una planta del litoral. Así, entre tanta investigación, llegamos a la enydra, también conocida como “margarita del agua”. Nos encantó su forma, su cercanía con el río, la sonoridad de la palabra. La adoptamos y nos dimos la libertad creativa de cambiar la “y” por la “i”.
2. Si tuvieran que definir la editorial en tres palabras, ¿cuáles serían y por qué?
Pilar: Podría ser “comunidad”, porque creemos que uno de nuestros objetivos principales como editorial es tejer redes, generar comunidad entre y con les lectores, con les autores también.
Martina: “Deseo” también, porque el proyecto partió y lo construimos diariamente a partir de las ganas y el deseo genuino de hacer y compartir libros. El deseo siempre fue el motor. Y bueno, por supuesto: “Amistad”, porque es nuestra base fundamental.
3. ¿Cómo es su dinámica de trabajo como equipo?
Pilar: Detrás de esto, somos dos. Cada una se ocupa de áreas distintas, según sus conocimientos e intereses. Yo soy la editora, correctora y maquetadora. Marti es la ilustradora y diseñadora. Aunque cada una tiene sus tareas particulares, trabajamos juntas de manera interdisciplinaria, en comunicación constante y generando un ida y vuelta permanente de ideas. La toma de decisiones es siempre compartida.

Martina: Si bien confiamos plenamente en el criterio de la otra, nos acompañamos en cada instancia del proceso, compartiendo los avances y pidiendo la mirada de la otra en ciertos momentos. Nos conocemos hace 25 años y la historia que tenemos hace que la comunicación sea muy natural y que el trabajo en equipo fluya con mucha confianza. Además, disfrutamos mucho los procesos y nos divertimos trabajando juntas, y eso también es una parte fundamental de nuestra manera de trabajar.
4. ¿Por qué la formación filosófica influye en la traducción?
Pilar: Al momento de traducir se ponen en juego muchos saberes, no solamente la cuestión idiomática. Dejar atrás una parte de mi formación es también dejar una parte mía. En ese sentido, es imposible “soltar” mi formación filosófica al momento de traducir, porque la filosofía me enseñó una forma particular de leer el mundo y, en este caso, un libro. La filosofía invita (y también obliga) a reflexionar sobre el lenguaje.
Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, por ejemplo, es una historia extraordinaria y graciosa, y también es tremendamente filosófica. Lewis Carroll juega con el lenguaje, lo trastoca, introduce disparates que se derivan de la lógica, genera preguntas en torno al ser, la identidad, la política y muchísimas cosas más. Para mí dejar atrás la formación filosófica es imposible, es la posibilidad (aunque sea mínima) de perderme las sutilezas que el texto ofrece y que no se vean reflejadas en la traducción.
5. Si bien un libro puede no tener ilustraciones, ¿por qué eligen darles un rol central en sus ediciones?
Martina: Porque nos gusta la idea de abordar distintos lenguajes y hacerlos dialogar entre sí, siendo el lenguaje visual uno de ellos. Creemos que desde la ilustración se pueden contar cosas que, a veces, escapan a lo textual y que, incluso, son capaces de crear nuevos sentidos a lo escrito. Son, también, una forma de ampliar el universo de la palabra.
Si bien no todos nuestros libros están ilustrados, en todos ellos abordamos el diseño y lo estético como parte central de cada uno, porque nos gusta pensar al libro como un mundo en sí mismo y, a la vez, como un objeto artístico.
6. ¿Cómo eligen las obras que publican?
Pilar: Antes de ser editoras y diseñadoras, fuimos lectoras. Por eso, lo primero que podríamos decir es: publicamos lo que nos gusta leer.
Después sí entran en juego otras cuestiones: que sea una lectura acorde a nuestra línea editorial y no queden aisladas en nuestro catálogo, su potencial en el mercado editorial, que sean obras originales y puedan presentarse junto a una propuesta innovadora, que sean libros que interpelen a les lectores.
Martina: En el caso de las obras recuperadas (como Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas o los poemas de Alfonsina Storni) solemos preguntarnos: ¿qué voces viejas queremos reavivar y por qué?, ¿podemos publicarlas de forma tal que destaquen y se diferencien en el mercado?, ¿de qué formas podríamos hacer eso? Ahí entra en juego la cuestión de la ilustración, por ejemplo.
Pilar: Después, sobre les autores actuales, buscamos dar visibilidad a escritores nacionales y apostar a nuevas voces. Trabajamos con obras inéditas de narrativa y poesía que sigan la línea de nuestro catálogo, y apuntamos a textos que dialoguen con lo extraño y lo onírico, pero también con el territorio, la identidad latinoamericana y la realidad en sus diversas aristas (social, política, afectiva, cultural).
7. ¿Cómo es el proceso de elaboración de un libro, desde la idea hasta la impresión?
Pilar: Lo primero que hacemos, antes de empezar con el libro en sí, es observar el catálogo y preguntarnos qué sigue. No siempre es el momento ideal para el libro que tenemos en mente y poder planificar a futuro qué vamos a publicar después es importante. Una vez que tenemos ese esquema (no fijo), podemos pensar en el siguiente libro.
Cada libro es un mundo y no todos siguen el mismo proceso. No es lo mismo hacer una compilación propia de poemas (en donde el manuscrito lo armamos nosotras, eligiendo poema por poema, pensando un orden, un criterio de selección) que recibir un manuscrito de alguien más. Pero, si partimos de la base del manuscrito, podríamos decir que el proceso es más o menos lineal.
Primero comienza el proceso de edición, que no es solamente el trabajo sobre el manuscrito en sí mismo, sino (y primero) una mirada proyectual respecto del libro. Acá es cuando aparecen las primeras preguntas: ¿Cuándo queremos que salga? ¿Va a ser un libro ilustrado?
Martina: También si necesitamos a una tercera persona para ir pensando en el diseño de tapa o ilustraciones, por ejemplo.
Pilar: Claro, y después recién empieza la edición del texto. Esta instancia, si se trabaja con un autor o autora contemporánea, es un ida y vuelta entre les escritores y la editora (o sea, yo). Se trabaja sobre la historia, sobre la construcción de los personajes, la estructura, la trama. Y después se corrige, tanto la ortografía como también aquellas partes que requieren una nueva redacción.
Martina: Cuando el manuscrito está listo, sigue la maquetación. Es decir, la puesta en página del texto. Si el libro lleva ilustraciones, paralelamente se va trabajando en ellas, buscando que acompañen el texto y aporten nuevos sentidos.
Lo último que trabajamos son las cubiertas, porque intentamos que sean representativas o un reflejo de lo que les lectores encontrarán en el interior del libro.
Una vez terminado el archivo del libro, lo enviamos a la imprenta.
8. En el caso de Alicia en el país de las maravillas traducido al español rioplatense, ¿por qué tomaron esa decisión?
Pilar: Como dijimos antes, a Lewis Carroll le encanta jugar con el lenguaje y sus juegos no nacen solamente de las palabras que podemos encontrar en un diccionario. Surgen del lenguaje vivo: de los dichos, las expresiones, la pronunciación, los usos y costumbres de una época.

La verdad es que empecé la traducción usando un español “neutro”, pero fue una decisión imposible de mantener frente a la aparición de los juegos de Carroll, porque todas las posibles traducciones que pensaba estaban directamente relacionadas con mi forma real de hablar, a las expresiones, dichos, palabras propias del rioplatense.
No fue una decisión fácil de tomar, porque la costumbre es la traducción al neutro, pero al final fue la obra misma la que me demandaba usar mi propio idioma. Y, al final (ya desde una mirada editorial) sabíamos que nuestros lectores están acá, en Argentina.
Después de publicar el libro, nos empezaron a llegar comentarios hermosos acerca de la decisión de la traducción. Entre ellos, una maestra agradecida porque sus estudiantes entendían muchísimo mejor el texto gracias al uso de palabras que ellos conocían.
9. ¿Qué les gustaría que pase con alguien después de leer uno de sus libros?
Martina: Entendiendo que la lectura es un proceso, nos gustaría que cuando una persona lea uno de nuestros libros pueda disfrutar del tiempo dedicado a leer, que sea un momento de pausa y disfrute; que pueda meterse de lleno en las historias (o versos) y disfrutar el “durante”, desde la primera página hasta la última.
Pilar: También buscamos que nuestros libros puedan generar emociones, sean capaces de conmover e incentivar al pensamiento, que puedan dejar algún rastro en quien lee y potenciar el hábito de lectura.
Martina: Y, además, entendiendo que el libro es en sí mismo un objeto artístico, nos gustaría que nuestras publicaciones despierten curiosidad, que sean un tesoro para observar, descifrar, admirar y compartir con otros.









