Opinión

La queja que nos deja en el mismo lugar (y cómo salir de ahí)

Quejarse de vez en cuando es humano y hasta necesario. El problema aparece cuando se vuelve el idioma oficial de un equipo. La buena noticia es que la queja crónica se puede desarmar, y no reprimiéndola, sino transformándola en otra cosa.

La queja crónica puede afectar la toma de decisiones y la resolución de problemas.La queja crónica puede afectar la toma de decisiones y la resolución de problemas.

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