Este 2026 no tiene elecciones a la vista, la ciudadanía está preocupada y ocupada por sus diferentes temas y ámbitos, pero la dirigencia política ya tiene la cabeza en 2027 donde Santa Fe renueva dos poderes provinciales, la mayoría de los intendentes -ahora presidentes comunales por cuatro años- y gran parte de los concejales.
Seguridad y Obras Públicas, banderas de Unidos en Santa Fe
Son los ejes centrales donde la gestión de Unidos buscará posicionarse para renovar mandato el año próximo. En la semana resaltaron los indicadores del primer trimestre en materia de caída de homicidios y la decisión de hacerse cargo de dos obras que Nación dejó de ejecutar en la zona sur de la provincia. Esas obras hacen a un símbolo de Rosario, y a un símbolo del abandono en rutas que dejan como saldo muertes y lesiones.


La Constitución sancionada en septiembre pasado exige el dictado de algunas leyes previas al acto electoral, temas que ocupan por estos meses a los poderes Ejecutivo y Legislativo y que -todo parece indicar- tendrá en la semana la definición sobre los gobiernos municipales a futuro y después se encargará de definir el digesto electoral. La norma electoral es clave para ordenar el sistema que rige a la hora de votar y que hoy tiene demasiados grises que permiten travesuras políticas, especialmente a la hora de definir bancas para minorías.
No obstante esto, Unidos para Cambiar Santa Fe parte con la ventaja de administrar el poder Ejecutivo y conducir las dos cámaras legislativas, pero además con la posibilidad de reelección del gobernador, tema habilitado por la reciente reforma constitucional. En la oposición todavía hay mucho por definir, especialmente en el justicialismo y sus aliados, fuerza que sabe lo que es gobernar Santa Fe. La tercera pata parece ser La Libertad Avanza cuyo armado está más en manos de Casa Rosada que de los dirigentes que tienen en la provincia. Por ahora, el sello pesa más que los candidatos provinciales y locales.
Seguridad y obra pública
La carta primera de Unidos es buscar la reelección de Maximiliano Pullaro haciendo eje en dos aspectos de la tarea de gobierno: seguridad y obra pública. Por ahora, allí parecen estar las claves donde el gobierno buscará un aval de otros cuatro años por parte de la ciudadanía.
La gestión horada al poder de turno y en Santa Fe en las dos últimas elecciones provinciales hubo cambio de color político. Hoy, el gobernador Pullaro tiene enfrente el malestar expuesto por dirigentes y buen número de docentes provinciales con el tema salarial en el centro aunque también expuestos ahora a la Asistencia Perfecta que les quitó poder de fuego a la conducción que abusó de paros y protestas en las últimas décadas. Después la emergencia previsional también provocó disgustos en un sector sensible de la sociedad. Alguna atenuación de la norma y la caída de la emergencia en septiembre podrán disipar algo la queja de los pasivos. De todas maneras, la gestión próxima deberá volver sobre el tema previsional, guste o no a los beneficiarios del sistema provincial que tiene un déficit que debe compensar el resto de los santafesinos.

El compromiso de Anses de volver a pagos mensuales a futuro no quita la problemática del déficit previsional aunque sí la atenúa y no es menos importante. La firma del entendimiento que haría esta semana el gobernador no deja de lado el reclamo de fondo por la deuda de ejercicios anteriores.
Días pasados hubo una conversación en CABA entre Pullaro y Horacio Rosatti aunque ninguna de las partes filtró el temario o bien si fue un encuentro casual en un evento social.
Más allá de políticas en todas las áreas, Unidos pone y pondrá en el centro del escenario la seguridad y la obra pública y hasta el momento tiene números para mostrar. En seguridad, nunca para celebrar porque en la semana que anunció que el primer trimestre fue el de menor violencia desde que existen estadísticas, un solo caso, llegó a la prensa internacional. Fue lo ocurrido en la escuela Mariano Moreno de la ciudad de San Cristóbal.

El ataque de un menor en la escuela de San Cristóbal opacó el anuncio del propio gobernador de que la Nación avaló que sea la provincia la que termine la obra de reparación del Monumento a la Bandera y el objetivo de terminarla antes del 20 de junio, día de fiesta en Rosario. Es increíble el desprecio de los gobiernos nacionales hacia Santa Fe y sus símbolos. Doce años lleva la obra del Monumento sucesivamente anunciada y abandonada por gobiernos centrales de distinto signo político. Acá la culpa no es solo de Javier Milei.
El mismo desprecio de sucesivos gobiernos nacionales para con los corredores nacionales que atraviesan Santa Fe, ahora que Luis Caputo anunció que la nación transferirá a Santa Fe la AO 12, que alguna vez fuera la ruta provincial 16.
El abandono de las rutas 11, 33, 34 y 19, entre otras, viene desde hace años. No todas las rutas nacionales que atraviesan otras provincias tienen el grado de deterioro de los caminos santafesinos. Se podrá decir que las cargas a puertos son la causa principal, pero la decisión política de los gobiernos centrales no es un dato menor a la hora de verificar el estado de caminos.

"Recuperar la calle para la gente" fue el lema elegido en la última reunión interministerial donde el propio Pullaro le pidió a los funcionarios y legisladores que salgan a explicar a la gente lo que se hace en la provincia y fueron las autoridades del Ministerio de Justicia y de Seguridad las que abundaron en estadísticas sobre lo realizado. Este sábado Santo, el propio gobernador se llegó a la sede que encabeza Pablo Cococcioni para repasar la marcha de la gestión.
La otra pata del esquema es la obra pública que también está en la educación con la construcción de nuevos establecimientos escolares, aprovechando un crédito de la gestión de Omar Perotti, o el programa Mil Aulas que llega a casi todo el territorio; o la inversión de EPE y de ASSA especialmente en Santa Fe y Rosario.
"Sin corrupción" le gusta repetir al gobierno y en los dos primeros años exhibió como pudo contratar y realizar obras por debajo de los presupuestos oficiales. Con los bonos de la deuda previsional, más tres créditos de la CAF y la emisión de deuda en el exterior, la gestión sigue adelante con el plan de obras y suma esta semana el Monumento a la Bandera y la A0 12. La inversión le permite diferenciarse del gobierno nacional que ha decidido cerrar el grifo en obra pública y sumar empleo en momentos en que decae.
La gran pregunta es si esas banderas le permitirán a Unidos seguir en el gobierno provincial. Aún es prematura la respuesta cuando la incertidumbre parece dominar el escenario político y los jóvenes que definen resultados electorales tienen mirada muy crítica sobre la clase dirigente y han perdido la identidad partidaria que existió en familias argentinas durante décadas y que hoy aparecen pulverizadas junto a los partidos políticos.








