Ya nadie discute la relación entre oferta monetaria y nivel general de precios. Lo que si es analizable (luego de largos meses de una tasa de inflación estabilizada y sin poder perforar un determinado piso) es: ¿cuántos otros factores pueden estar influyendo en la determinación de los precios?
El problema es teórico-semántico, pues si usted decide llamar al primer plato "sopa", pero otro comensal lo llama "potaje", otra mesa pide "caldo de verduras", una pareja de ancianos "consomé" y algún hijo de la sofisticación le dice "sopicaldo", cuando haya que indicar al mozo que "todas" están frías habrá un dilema.
Para la mayoría de la gente, hay inflación cuando ve que suben los precios en las góndolas del supermercado. Pero para la teoría monetaria que sostienen algunos, podría haber inflación aún si los precios al consumidor bajaran.
Por ejemplo, si la oferta monetaria se expande un cinco por ciento y la oferta de bienes y servicios crece un diez, es probable que los precios bajen, pero deberían haber bajado mucho más de no existir esa expansión artificial del dinero. Bajan los precios pero hay inflación. Sostengo pues, que hay un problema semántico y de índole teórica.
Es necesario que todos llamemos a la sopa como tal y definamos cuáles son sus componentes, su proceso de cocción y los recursos para que llegue al comensal con la temperatura adecuada. Por ello me permitiré plantear algunos ingredientes que deberían ser revistos por nuestro chef:
* Mecanismos de indexación existentes en la economía y su relación con las expectativas inflacionarias.
* Aumento o reducción de la Población Económicamente Activa (PEA). Por ejemplo el mayor o menor envejecimiento y las tasas de migración.
* Cargas impositivas y nivel de las tasas de interés.
* Aumento o reducción de los costos de producción (tipo de cambio o insumos básicos importados)
* Disminución de la productividad (por ej. por un atraso tecnológico u obsolescencia de bienes de capital).
* La influencia tecnológica en la velocidad de circulación del dinero y los mecanismos de pago (billeteras virtuales y criptomonedas).
Un análisis técnico completo no se agota con estos elementos, pero está claro que los libros que explicaban la inflación, cuando la gente enviaba cartas, usaba letras de cambio y pagarés o la moneda era el oro y la plata, no alcanzan para hallar las soluciones que buscamos hoy.
Firmado: Miguel Ángel Reguera.