Debido a los resultados electorales legislativos del 29 de junio de 2025, hubo un cambio significativo en la composición del Concejo Municipal de Rafaela, luego de ocho años de mayorías hegemónicas con sus consecuencias positivas y negativas.

Después de ocho años, cambió la composición del Concejo Municipal. De 2017 a 2025 hubo una mayoría automática como oposición hasta 2023 y luego como oficialismo, imponiendo sus proyectos o rechazando los de la vereda de enfrente. A partir del 10 de diciembre conviven tres fuerzas políticas con cuatro bancas el oficialismo (Unidos), otras cuatro del PJ y dos de La Libertad Avanza.

Debido a los resultados electorales legislativos del 29 de junio de 2025, hubo un cambio significativo en la composición del Concejo Municipal de Rafaela, luego de ocho años de mayorías hegemónicas con sus consecuencias positivas y negativas.
En esta contienda electoral, el actual oficialismo puso en juego tres bancas y solamente pudo retener una sola, la oposición del justicialismo mantuvo los dos lugares y apareció un nuevo actor político: La Libertad Avanza (LLA), que sorpresivamente se ubicó en el segundo lugar con dos concejales.

De esta manera, la nueva composición legislativa tiene al oficialismo con cuatro bancas -Lisandro Mársico y Carla Boidi del PDP, además de Mabel Fossatti y Juan Scavino de la UCR-, otras cuatro el justicialismo -Juan Senn, María Paz Caruso, Valeria Soltermam y Maximiliano Postovit- y LLA las dos restantes, con Fabricio Dellasanta y Milagros Zafra.
En este contexto, el 9 de diciembre pasado fueron elegidas las nuevas autoridades del órgano de contralor rafaelino, con la sala de sesiones desbordada de público, eligiéndose para el próximo periodo legislativo la conducción de un tridente femenino: Fossati fue elegida presidenta en lugar de Mársico (tuvo dos mandatos), Caruso sigue como vicepresidenta primera y Zafra será vice segunda.
Federico Audagna será secretario y Janise Lamas prosecretaria. Fue una extensa sesión extraordinaria, matizada con discursos de los concejales salientes (María Alejandra Sagardoy, Augusto Rolando, Martín Racca y Ceferino Mondino) y entrantes (Soltermam que renovó su banca, Postovit, Dellasanta, Zafra y Scavino).
En las elecciones del 22 de octubre de 2017 se dio un quiebre político significativo porque el entonces Cambiemos ganó ampliamente en Rafaela (60,83%), obteniendo cuatro bancas (lista encabezada por Leonardo Viotti) de las cinco en juego y la restante quedó para el PJ (Jorge Muriel) que alcanzó el 19,68% de los sufragios. Así, la oposición controlaba el Concejo con seis escaños:
Raúl Bonino (fue elegido presidente del Cuerpo), Hugo Menossi, Carina Visintini, Marta Pascual, Alejandra Sagardoy y Viotti; Mársico (PDP) del Frente Progresista Cívico y Social; y el PJ los tres restantes con Silvio Bonafede, Evangelina Garrappa y Muriel, obligando al ex intendente Luis Castellano a dialogar y negociar para aprobar los proyectos más importantes de su gestión.

En las elecciones del 16 de junio de 2019, Luis Castellano fue reelecto por segunda vez como intendente. En el cuerpo legislativo, la oposición siguió teniendo mayoría con siete bancas (Germán Bottero, Miguel Destéfanis, Sagardoy, Viotti, Mondino, Pascual y Mársico) y el oficialismo mantuvo los tres lugares (Brenda Vimo, Muriel y Senn).
En el cambio de autoridades, el PJ buscó presidir el Cuerpo, pero no le dieron los números, siendo elegido Bottero. Muriel molesto presentó la renuncia a la vicepresidencia primera, siendo reemplazado por Mársico, con Pascual como vice segunda. A la oposición le faltó cintura política porque impuso al secretario y prosecretario, y podría haber negociado al darle el último cargo al peronismo.
En las elecciones del 14 de noviembre 2021 venció la oposición: de las cinco bancas en juego fueron tres con Viotti, Sagardoy y Mondino, y las restantes dos para el entonces oficialismo del justicialismo, con Racca y Soltermam, acomodándose la distribución de las bancas con seis contra cuatro, mientras Bottero continuó en la presidencia.
En los comicios del 10 de septiembre de 2023, la oposición encabezada por Viotti destronó al peronismo luego de treinta y dos años en el Ejecutivo municipal (Omar Perotti tuvo tres mandatos alternados, Ricardo Peirone dos y Castellano otros tres).
En materia legislativa se mantuvo la relación de tres a dos en la distribución de las cinco bancas en juego (Mársico, Fossatti y Boidi por un lado, Senn y Caruso por el otro). A partir del 10 de diciembre de ese año el edil del PDP presidió el Concejo dos años (2024-2025), pasando la mayoría hegemónica de oposición a oficialismo.
En la sesión ordinaria del 27 de noviembre último en el Centro Cultural del SEOM, con motivo de sus 80 años, los concejales votaron la tributaria 2026, congelando los tributos municipales (los más importantes son la tasa y el DREI) para el primer semestre de 2026.
Por amplia mayoría, esta propuesta se impuso con siete votos a tres (4 del PJ, 2 del PDP y 1 del PRO, contra 3 de la UCR), partiéndose el oficialismo por la mitad. Mondino, Senn y Mársico justificaron que el municipio cuenta con los recursos para brindar los servicios.
Rolando y Fossatti defendieron el aumento del 6% en el segundo trimestre del año que fue rechazado. Conviene recordar que entre 2024 y 2025 los tributos aumentaron más de 360% por encima de la inflación de los últimos dos años.
En la vida nada es eterno y también se repite en la política doméstica local, la que se vio reconfigurada con el nuevo escenario de este año, con cuatro concejales oficialistas (Unidos), otros cuatro del PJ y los dos restantes de LLA.
¿Cómo será la convivencia política entre las tres fuerzas con los nuevos actores libertarios, especialmente con el discurso disruptivo de Dellasanta? Fue la pregunta que formuló este cronista el 30 de junio de 2025.
Un indicio fue el debate de candidatos a concejales del 18 de junio en el Centro Metropolitano La Estación, organizado por el Círculo de la Prensa de Rafaela, donde hubo varios cortocircuitos y cruces picantes del citado libertario con los otros candidatos por el recorte del presupuesto y bajar los tributos y el sueldo de los concejales a la mitad.
En las primeras sesiones con la conformación del nuevo Cuerpo, emergieron algunas confrontaciones importantes: por la reducción de las dietas de los ediles y secretarios (como gesto se podrían congelar por seis meses) y el nuevo régimen del servicio de remises y plataformas electrónicas (en ambos casos fueron rechazados los proyectos de LLA).
O las de menor importancia, como poner en discusión una campaña de donación de órganos que cuestionó Zafra.
El 30 de diciembre último, en la sesión para la votación del Presupuesto 2026 hubo cinco modificaciones significativas, introducidas por el PJ con el aval de Unidos y el rechazo de LLA en general, pero apoyadas en lo particular.
Así, se incorporaron $30 millones para realizar un estudio hídrico en el sector oeste de la variante; $20 millones para cortinas forestales y hasta $190 mil mensuales por sede vecinal; una reasignación $ 250 millones para seguridad y se bajó a $20 millones cuando el Ejecutivo debe informar al Concejo el corrimiento de partidas.
El discurso disruptivo libertario de campaña sirvió para salir segundo en las elecciones del 29 de junio último con el "viento de cola" nacional, similar -salvando las distancias- a lo que fue el macrismo en 2017. Ahora es el momento de pasar de los dichos a los hechos, buscando consensos entre las tres fuerzas políticas en pugna.
¿Alcanza con las muletillas "disparate", "sanguijuelas" y "se terminó" que repite Dellasanta como caballito de batalla? En el debate electoral mencionado le salió al cruce Mársico desde el público sobre los supuestos gastos legislativos y en la segunda sesión con la nueva conformación Senn puso el "grito en el cielo", al desafiarlo con que no tiene ninguna actividad registrada.
Es el preludio de la convivencia política que recién comienza; dentro de un año y medio se analizarán los resultados de este proceso legislativo sobre la incidencia significativa o relativa que puede tener en las elecciones ejecutivas de 2027.