El imponente estadio Brigadier López abrió sus puertas para una jornada muy especial. El verde césped de la casa de Colón se convirtió en el escenario donde los chicos de la Selección Sub 16 de la Liga Santafesina y los integrantes del seleccionado argentino Sub 15 tuvieron la posibilidad de vivir una experiencia que difícilmente olvidarán.
Los pibes se vistieron de grande en el Brigadier López
En una jornada que quedará guardada en la memoria de los chicos de la región, el seleccionado de la Liga Santafesina enfrentó a la Selección Argentina Sub 15 en el estadio Brigadier López. Fue triunfo nacional por 4 a 1, pero el resultado quedó en segundo plano frente a la experiencia inolvidable que vivieron todos los protagonistas.

Fue un día histórico para los pibes de nuestra región. Durante tres días compartieron entrenamientos, concentración, charlas y, finalmente, el partido formal. De un lado, un combinado santafesino que Darío Cabrol armó en pocos días con futbolistas de Colón, Unión y distintos clubes que forman parte de la Liga Santafesina. Del otro, un seleccionado nacional preparado por Ariel Gallará, que llegó a Santa Fe con una camada de jóvenes que representan el futuro del fútbol argentino.
El encuentro, dirigido por el árbitro Joaquín Urbani, terminó con victoria de Argentina por 4 a 1. Se jugaron dos tiempos de 40 minutos y, más allá de la diferencia en el marcador, el partido resultó entretenido y permitió observar el crecimiento y las condiciones de los jóvenes futbolistas.
Argentina fue contundente y manejó el partido
Desde el comienzo, el seleccionado argentino mostró mayor posesión de pelota, intentó manejar los tiempos y encontró espacios para lastimar. Los dirigidos por Gallará fueron contundentes cada vez que llegaron al área santafesina y consiguieron sacar una diferencia que les permitió jugar con mayor tranquilidad.
Lacherra fue el encargado de abrir el marcador para Argentina y luego Reinoso amplió la ventaja. La Santafesina, lejos de bajar los brazos, continuó buscando y encontró su premio. Domínguez apareció para marcar el descuento y poner el 2 a 1, generando ilusión en el conjunto conducido por Cabrol.

Pero Argentina volvió a imponer su jerarquía. Benítez consiguió el tercer tanto y, posteriormente, Amarilla puso cifras definitivas para el 4 a 1. La diferencia terminó siendo clara, aunque la propuesta del seleccionado santafesino estuvo a la altura de las circunstancias y dejó una muy buena imagen.
El resultado fue anecdótico frente a todo lo que estaba en juego. Para muchos de esos chicos, jugar en el Brigadier López, frente a un seleccionado nacional representó mucho más que un simple partido.
Una experiencia para todos
Uno de los aspectos más destacados de la jornada fue la decisión de ambos entrenadores de darle participación a la totalidad de los jugadores convocados. Así, todos pudieron ingresar al campo de juego, ponerse la camiseta de su selección y cumplir el sueño de disputar un partido de estas características.
Fue una verdadera fiesta para los chicos. Los saludos posteriores al encuentro, los abrazos y las sonrisas reflejaron lo vivido durante esos tres días de trabajo. Más allá del 4 a 1, hubo un reconocimiento mutuo entre los protagonistas y una satisfacción general por haber formado parte de una jornada diferente.

La organización también estuvo a la altura de las circunstancias. Desde la Liga Santafesina de Fútbol se trabajó para que la visita del seleccionado argentino fuera una experiencia completa, y los integrantes del conjunto nacional agradecieron especialmente la hospitalidad recibida durante su estadía en Santa Fe. En ese contexto habrá que agradecer a Ariel Sclafani y a Cristian D'Amico, que hicieron todo para que el seleccionado pudiera visitar Santa Fe.
Y allí estuvo Colón, con su imponente estadio luciendo a pleno, para convertirse en el escenario de una jornada que quedará en la memoria. Los chicos de la Liga Santafesina tuvieron la oportunidad de medirse con una Selección Argentina, mientras que los jóvenes nacionales pudieron conocer una ciudad y compartir fútbol con sus pares.
Argentina ganó 4 a 1. Pero esa tarde hubo muchos ganadores. Porque cuando se trabaja para que los chicos tengan oportunidades, cuando las instituciones abren sus puertas y cuando el fútbol se transforma en una herramienta de encuentro, el resultado termina siendo mucho más importante que cualquier marcador.
Los pibes jugaron, aprendieron, disfrutaron y se sintieron protagonistas. Por un día, en el Brigadier López, todos pudieron vestirse de grande.








