Para el vecino de Colastiné Norte, la lluvia no es solo un fenómeno climático, sino el inicio de una odisea cotidiana. Con un acumulado que en la región promedia los 80 mm en menos de 48 horas, el distrito costero volvió a transformarse este miércoles en un escenario de barriales y zanjas al límite, donde la movilidad se vuelve una misión casi imposible.
Barro, zanjas colmadas y el hartazgo de Colastiné Norte bajo la lluvia
El sector de la costa santafesina volvió a exhibir sus carencias estructurales tras los casi 100 mm acumulados este miércoles. Entre calles intransitables y la ausencia de servicios, los vecinos denuncian un estado de "abandono total".


A diferencia del casco urbano, donde el asfalto permite un escurrimiento más veloz, la fisonomía de la costa —dependiente exclusivamente del mantenimiento de cunetas y el abovedado de calles de arena y tierra— sintió el impacto de la intensidad máxima registrada a las 12:30, de 27,00 mm/h.

El reclamo de la Costa
El descontento no es nuevo, pero se agudiza cuando el agua no baja. A través del WhatsApp de Periodismo Ciudadano de El Litoral, los residentes del sector volcaron su realidad en este día de lluvia. "Esto es Colastiné Norte, parece que no existimos por acá", comentaba un vecino junto a una serie de fotos y videos de calles que a simple vista parecen una laguna.

El malestar de los costeros se apoya en una realidad palpable: el deterioro de las arterias internas que conectan con la Ruta 1. Con las precipitaciones de este miércoles, que sumaron 87,00 mm en la zona del COBEM y rozaron los 100 mm en el norte de la ciudad, los ingresos a los domicilios en Colastiné se volvieron una trampa de barro.

El pronóstico y la guardia
Mientras el cielo sigue amenazante y el viento del sector Sur Sudeste continúa soplando (con ráfagas que llegaron a los 44,5 Km/h), en Colastiné Norte la preocupación se centra en las próximas horas. Sin un plan de contingencia visible para el sector de la costa, los habitantes dependen de que el clima dé una tregua para que el suelo absorba lo que la infraestructura, por ahora, no puede canalizar.
Por el momento, la postal de la costa santafesina sigue siendo la misma: calles anegadas, vecinos aislados en sus propios hogares y un reclamo activo por parte de quienes allí conviven.
Pese al complejo panorama actual, el reporte meteorológico trae un alivio parcial en el corto plazo. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se espera que las lluvias fuertes persistan durante lo que resta de este miércoles.
Para la madrugada del jueves, el organismo prevé que el fenómeno pierda fuerza, quedando apenas algunas lluvias aisladas. Finalmente, se espera que las precipitaciones cesen por completo durante la jornada de este jueves, permitiendo que el agua comience a escurrir en una zona de la costa que, una vez más, quedó al borde del colapso.








