El frente judicial se reactiva contra el Gobierno de Milei mientras intenta retomar la agenda
Roces y desconfianzas al interior de La Libertad Avanza generan un escenario político que podría dificultar el año legislativo que tiene como eje central para el Gobierno la reforma política.
Manuel Adorni, Karina Milei y Patricia Bullrich, parte de la disputa interna del gobierno de Javier Milei. Crédito: REUTERS/Leandro Gómez
El entramado judicial que complica al gobierno de Libertad Avanza retomó su cauce tras las elecciones de medio término. Por como se avizora el panorama, la segunda etapa del mandato de Javier Milei estará atravesada por diversas causas que se potencian en tribunales con la cercanía del año electoral, y que trae aparejada una economía que no despega. El caso LIBRA volvió a la palestra con archivos y audios que se asemejan a la investigación de Diego Spagnuolo en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
En ese sendero están las actuaciones por el Fentanilo contaminado; los amparos en reclamo de medicación oncológica y ahora los cargos que apuntan al jefe de Gabinete Manuel Adorni debido al viaje con su esposa Bettina Angeletti en el ARG-01, que suma un vuelo anterior a Punta del Este con su familia y que viene despertando intrigas e incertidumbre en el seno de la administración mileísta.
El ‘Comité de Crisis’ activado y comandado por Karina Milei, resolvió frente al cuadro de situación -y como primera medida- dar apoyo incondicional a su ladero en la jefatura de ministros. Un pedido que para muchos funcionarios fue una orden que obviamente acataron. Lo extraño fue que antes de la bajada de línea de la hermana presidencial, ningún dirigente violeta salió por su cuenta a bancar al vocero presidencial.
Karina Milei. Crédito: REUTERS/Cristina Sille
Otro dato que llamó poderosamente la atención fueron la quejas que se escucharon en los principales despachos del ala sur y norte de la Casa Rosada contra Patricia Bullrich, de quien dijeron: “Mientras todos salimos en bloque a defendernos del ataque, porque si le pegan a Manuel nos pegan a todos, ella estaba sacándose fotos en el Lollapalooza, inentendible…” se quejó un colaborador karinista, que a la vez reconoció que se dieron roces con la ex ministra de Seguridad por el protagonismo que tomó cuando se aprobó la Reforma Laboral, que luego se disiparon, pero que reflotaron cuando la titular del bloque oficialista en el Senado quiso aparecer cuando se repatrió al gendarme Nahuel Gallo desde Venezuela.
Ambas posturas -de la ahora afiliada libertaria- fueron repelidas desde la secretaría General. “Nadie está por arriba del Presidente y tampoco por sobre la actual responsable de la seguridad nacional que es Alejandra Monteoliva”, sentenció un asesor ejecutivo que se refirió a la ausencia de la otrora presidenta del PRO en la presentación a la prensa que el efectivo -que llegó al país en un avión alquilado por la AFA- dio en el Edificio Centinela.
La agenda del gobierno
Con este bagaje de cosas, Milei retornó de Europa y llevó a Manuel Adorni a la Bolsa de Comercio de Córdoba. Allí no hizo referencia alguna a las denuncias en su contra. El ministro coordinador se mostró sonriente junto a su jefa política, y convocó este martes por la mañana a una reunión de Mesa Política, que se había postergado en dos oportunidades. Bullrich fue una de las primeras en ingresar a la sede del Poder Ejecutivo Nacional y la primera en irse.
La información oficial que corrió por cuenta de Adorni a través de X indicó que el PEN enviará otro paquete de proyectos al Congreso de la Nación. Entre ellos aparecen la Modificación del Código Penal; Leyes sobre propiedad privada; Ley de Expropiación; de Tierras; de Fuegos, y la regulación dominial para la integración urbana. Obviamente está pendiente la Ley de Glaciares, que obtuvo media sanción en la Cámara alta y requiere la aprobación definitiva en Diputados, y las modificaciones en la Ley de Discapacidad, así como aprobar el Financiamiento Universitario. Por lo pronto, los senadores libertarios le sugirieron a Adorni que no vaya a dar su informe de gestión este mes de marzo y que lo haga en abril en la Cámara baja, al menos hasta que baje la espuma en torno a la coyuntura adversa que lo rodea.
Por fuera de este menú que se dio a conocer de manera oficial hay otra normativa que le interesa mucho más al Gobierno, y que es de absoluta prioridad entre los estrategas libertarios. Se trata de la Reforma política-electoral, de la que ya circula un borrador entre los gobernadores. Un texto que Santiago Caputo había incorporado en la Ley de Bases. Esa esquela incluye la derogación de la Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO); cambios en la Boleta Única de Papel (BUT) para que se habilite en los 24 distritos del país y a la vez tenga el casillero en el que se pueda votar la lista completa. Asimismo, tiene en el articulado uno de los puntos que más polémicas genera. Tiene que ver con la regulación y control del financiamiento de los partidos políticos, un sistema que iría en detrimento de los sellos más pequeños. Otras medidas tienen que ver con acelerar las ventas de terrenos de las Fuerzas Armadas como parte de la reforma del Estado y activar encuentros entre el ministro del Interior Diego Santilli y los gobernadores con el objetivo de analizar el conflicto con las cajas previsionales provinciales, una cuestión que deberá resolverse previamente al intento gubernamental que pretende cambiar las reglas de juego a la hora de votar.
El abrazo de Milei a Adorni en su regreso de Europa.
Los capitostes de LLA niegan rotundamente que el caso de la criptomoneda y el de Adorni, entre otros temas que están yendo a parar a los estrados judiciales, estén dando en el eje de flotación de la gestión, sin embargo, sostienen que todo es una maniobra para desestabilizar al Gobierno. Por lo que dicen en off, no son pocos los funcionarios que le recriminan el descuido al jefe de Gabinete. “Cómo vas a salir y entrar del país por el aeropuerto de San Fernando, si todos saben que es una pyme de la inteligencia”, le reiteró a El Litoral uno de los hombres que está integrado al círculo de consulta de los Milei, y que evitó opinar con respecto a algunas especulaciones que provienen de diversos sectores del palacio rosado, en el que sospechan que la Policía de Seguridad Aeroportuaria mantiene lazos con Bullrich. “Lo que le molesta a los libertarios es que Patricia tenga autonomía. Ella fue candidata a presidenta y es un cuadro importante en la estructura de esta etapa. Es una lástima que se la intente ensuciar. Consiguió sacar la Modernización Laboral, algo que no consiguió ningún otro presidente y nadie se lo reconoce. La ingratitud no es buena consejera”, le comentó a este diario uno de los operadores bullrichistas que pugna para que su jefa sea la futura alcaldesa de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. “Ella tiene la mejor imagen entre los porteños. No necesita de Karina Milei para lograr ese objetivo, si no la apoyan jugará como siempre, con su capacidad política, que es lo que la destaca entre muchos otros dirigentes. Adorni es un buen candidato, pero en todo caso podría participar de una interna y salir un poco de lo que tanto se le critica a Cristina (Kirchner) su temeraria dedocracia, con la que muy bien no le fue”, concluyó.
El factor judicial está involucrándose otra vez con el político y tiene otro agregado, que es la economía. En sus últimas apariciones públicas, tanto Milei como el ministro de economía, Luis Caputo, prometieron que entre agosto y octubre de este 2026 el Índice de Precios al Consumidor (IPC) empezaría con cero o con uno. Propios y extraños ven en esa meta un objetivo de difícil cumplimiento. A su vez, ambos reiteraron el pedido a los argentinos para que saquen sus ahorros del colchón y confíen. Esta sugerencia va en línea con tener un mercado de capitales propio. Según los voceros informales del Palacio de hacienda, el programa del gobierno depende en gran medida de achicar la dependencia de Wall Street, y que en base a esa circulación de dólares se genere empleo genuino, condición sine qua non para que se active la rueda del consumo y del crecimiento. Por lo pronto, las internas, las desconfianzas y las teorías conspirativas no colaboran en una etapa en la que el mileísmo desea asentar las bases de su modelo.