Por Daniel Franzoy (1)
Calefaccionarse: lo que rinde, lo que gasta y lo que conviene
¿Caloventor, aire acondicionado, estufa eléctrica o de convección? Un repaso por las variables que presenta cada opción alimentada con la red eléctrica. Guía para quien carece de gas natural, el recurso más económico.

El gas natural sigue siendo, en términos generales, la forma más eficiente y económica de calefaccionar un ambiente, pero no todos los hogares tienen acceso a este servicio. En todo el norte de Santa Fe y el Noreste de la Argentina, la electricidad se vuelve la única opción posible. Además, el uso de artefactos a gas implica ciertos riesgos: al tratarse de una combustión, requiere buena ventilación, mantenimiento regular y condiciones seguras de instalación para evitar accidentes por monóxido de carbono.

Con el invierno haciéndose sentir y el precio actual de la tarifa de energía eléctrica, muchos hogares buscan alternativas de calefacción eléctrica que combinen confort, eficiencia y economía. Pero, ¿qué conviene más: un caloventor, un aire acondicionado, una estufa eléctrica o una convectora? Repasamos aquí las principales opciones para calefaccionarse, comparando su consumo, rendimiento, consto y facilidad de instalación.
Barato, pero de alto consumo
El caloventor es uno de los equipos más económicos y portátiles del mercado. Su precio es accesible (alrededor $20.000) y su portabilidad lo hacen ideal para emergencias o espacios pequeños. Sin embargo, su consumo eléctrico es alto: en promedio, 1,5 KWh (kilowatts por hora), lo que representa alrededor de $300 por hora de uso si se toma una tarifa residencial promedio.
- Lo bueno: calienta rápido, es fácil de trasladar y no requiere instalación.
- Lo malo: poco eficiente, reseca el ambiente y encarece notablemente la factura eléctrica si se usa varias horas al día.

Bajo alcance
La estufa eléctrica de cuarzo o halógena ofrece calor directo pero desigual. Emiten calor por radiación y resultan útiles para calentar zonas puntuales del cuerpo, como las piernas debajo del escritorio. Sin embargo, no calientan el ambiente de forma pareja. Su costo es de aproximadamente $25.000 y tienen un consumo similar al de un caloventor, 1,5 kWh equivalente a $300 por hora.
- Lo bueno: livianas, portátiles y de bajo costo inicial.
- Lo malo: bajo alcance, resecan el aire y no son recomendables para calefacción continua.
Confort en la pared
Los paneles o convectores eléctricos brindan confort con un consumo moderado. Se trata de artefactos que calefaccionan por convección: el aire frío entra por debajo, se calienta en la resistencia y sale por arriba, lo que genera una circulación natural, en ambientes a puertas cerradas. Suelen tener consumos entre 1.000 W (para recintos de hasta 30 metros cúbicos) y 2.000 W (para ambientes de hasta 620m3 , y son recomendables para dormitorios o espacios cerrados bien aislados.
Tienen un costo entre $60.000 y $250.000 y su uso puede representar entre $200 y $400 por hora, según la potencia del equipo. Calcular el tiempo que demanda calefaccionar un ambiente con esta tecnología depende de muchos factores, como la aislación de la habitación (afecta cuanto calor se pierde), la temperatura de aire interior (desde la que lo tengo que calentar y hasta la que lo quiero llevar, que se recomienda entre 20°C y 22°C para invierno) y como el aire se distribuya dentro de la habitación ya que si tiene obstáculos la transmisión de calor puede no ser la mejor.
- Lo bueno: silenciosos, seguros (no queman al tacto), fácil instalación en pared o piso. Los ambientes chicos son más agradables a la media hora de su encendido.
- Lo malo: calientan más lento que otros y requieren uso prolongado para mantener el confort.

A largo plazo
El aire acondicionado inverter (frío/calor) es una opción eficiente con vistas a futuro. No hay mucho más que mencionar, el aire acondicionado (en especial el de tipo split) es uno de los electrodomésticos más conocidos y difundidos entre los consumidores. Sin lugar a dudas es el más costoso de todos pero tiene un beneficio extra: También puede usarse para refrigerar en verano, lo cual es fundamental en nuestra zona del país.
Dependiendo de la potencia del equipo, que va de la mano con el ambiente a refrigerar, estos equipos pueden costar entre $1.000.000 y $4.000.000 y su consumo varía entre 0,6 y 1,4 kWh. Esto se traduce en un costo que va desde los $120 hasta los $280 por hora. Un equipo portátil de la misma capacidad de calefacción consume entre un 10% a 20% más que otro de tipo Split inverter.
- Lo bueno: muy eficiente, calienta de forma pareja y puede usarse todo el año.
- Lo malo: requiere instalación previa, es más caro y no siempre calienta bien en temperaturas muy bajas.
Recomendaciones antes de elegir
- Aislación térmica: ningún equipo será eficiente si la casa pierde calor por techos, paredes o ventanas. Mejorar el aislamiento puede reducir hasta un 30% el consumo.
- Uso por ambiente: evaluar cuántas horas por día se usará y en qué espacio. No es lo mismo calefaccionar un living, una oficina pequeña o un dormitorio.
- Costo por hora: más allá del precio de compra, conviene calcular el gasto mensual en la factura de luz. Un electrodoméstico de precio económico, a la larga, podría resultar más costoso que otra opción de una inversión inicial más alta. "Lo barato sale caro". No existe un electrodoméstico universalmente mejor, sino uno más adecuado según cada necesidad. A veces, combinar opciones (como aire acondicionado en el living y convectores en los dormitorios) puede resultar lo más eficiente. Lo importante es informarse y planificar, porque calefaccionarse bien no tiene por qué ser un lujo.
(1) Consultor en energía y técnico electromecanico








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