Febrero en el Congreso: las leyes clave que el Gobierno busca aprobar tras el Presupuesto
Tras la sanción del Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal, el Poder Ejecutivo apunta a febrero para avanzar con su agenda legislativa. En un nuevo llamado a sesiones extraordinarias buscará aprobar la reforma laboral, la ley de Glaciares y la regla fiscal, mientras que la reforma del Código Penal requerirá más debate.
El oficialismo prepara un nuevo llamado a sesiones extraordinarias entre el 2 y el 27 de febrero.
Luego del cierre legislativo de 2025, el Gobierno encara el inicio del año con una agenda ambiciosa en el Congreso. Tras el “regalo navideño” que significó la aprobación del Presupuesto y la Ley de Inocencia Fiscal, el oficialismo dejó pendientes otros proyectos clave incluidos en el temario de extraordinarias.
Se trata de la Ley de Compromiso Nacional por la Estabilidad Fiscal y Monetaria, las modificaciones a la Ley de Glaciares, la reforma laboral y el nuevo Código Penal. De ese paquete, el Ejecutivo prioriza los tres primeros, que ya cuentan con dictamen y podrían tratarse en febrero.
El Gobierno prevé un segundo llamado a sesiones extraordinarias entre el 2 y el 27 de febrero. En ese lapso, La Libertad Avanza intentará reunir los votos necesarios para avanzar con la regla fiscal, la reforma laboral y los cambios en la normativa ambiental. El Código Penal, en cambio, quedaría para más adelante.
La “regla fiscal” y el ajuste
La Ley de Compromiso Nacional por la Estabilidad Fiscal y Monetaria, conocida como “regla fiscal”, tiene dictamen vigente y estuvo a punto de tratarse en la sesión donde se aprobó el Presupuesto. Sin embargo, ante el riesgo de perder el quórum, la sesión se levantó y el proyecto quedó postergado.
La iniciativa busca establecer sanciones para funcionarios y directores de bancos públicos que generen gasto excesivo o promuevan mecanismos de emisión monetaria considerados distorsivos. El objetivo central es consagrar por ley el principio libertario de no gastar más de lo que ingresa al Estado.
Este enfoque ya se aplica en la práctica desde el inicio del gobierno de Javier Milei, simbolizado por la “motosierra”. El ajuste llegó a tal punto que el Ejecutivo evita aplicar leyes de emergencia aprobadas por el Congreso, como las vinculadas a pediatría, universidades y discapacidad.
No obstante, el fuerte recorte del gasto convive con una reducción de ingresos fiscales. El Gobierno impulsó bajas impositivas en Bienes Personales, Ganancias empresarias, impuestos internos y retenciones, además de eliminar el Impuesto PAIS y avanzar con blanqueos y perdones fiscales.
Glaciares y reforma laboral
Otro de los proyectos prioritarios es la reforma a la Ley de Glaciares, que ya cuenta con dictamen en el Senado. La iniciativa apunta a descentralizar el control de las explotaciones mineras e hidrocarburíferas en zonas periglaciares, transfiriendo mayor poder de regulación a las provincias.
El Gobierno sostiene que la reforma respeta la protección de los glaciares, pero elimina restricciones en zonas periglaciares para destrabar inversiones. El argumento central es el reconocimiento del dominio originario de los recursos naturales por parte de las provincias, consagrado en la Constitución de 1994.
La reforma laboral es, sin embargo, la gran apuesta política del oficialismo para el inicio de 2026. El proyecto, que ya tiene dictamen de mayoría en el Senado, busca bajar los costos laborales y reducir la litigiosidad, dos reclamos históricos del sector empresario.
La reforma laboral es la principal apuesta del Gobierno para el inicio del 2026.
Tras la movilización de la CGT y las tensiones por el Presupuesto, el debate quedó postergado para febrero. Patricia Bullrich, como jefa del bloque libertario, fijó el 10 de febrero como fecha tentativa y anticipó que el proyecto estará abierto a propuestas.
La iniciativa incluye cambios profundos: elimina las cuotas solidarias sindicales salvo consentimiento expreso, pone fin a la ultraactividad de los convenios colectivos y prioriza acuerdos por empresa sobre los convenios por actividad. También introduce salarios por productividad y cambios en indemnizaciones.
Además, propone reducir contribuciones patronales si las empresas aportan a un Fondo de Asistencia Laboral, implementar bancos de horas, fraccionar vacaciones y modificar plazos de preaviso. Para los gremios, varios de estos puntos alteran el equilibrio de la relación laboral.