El juez de la Corte Suprema de la Nación Ricardo Lorenzetti volvió a poner sobre la mesa la necesidad de completar el Alto Tribunal, y consideró que "no es normal" que funcione únicamente con tres miembros. "El tiempo de designar jueces es ahora", insistió, en una entrevista en el canal TN.
Reactivan la discusión para completar la Corte Suprema de Nación
La cuestión volvió a ser planteada por Ricardo Lorenzetti, en consonancia con el reclamo de Horacio Rosatti. Luego del fracaso con Lijo y García-Mansilla, el Gobierno pensaba esperar a la próxima renovación del Senado. Pero explora las chances para acelerar los tiempos y ya cambió la reglamentación para eso.

El jurista rafaelino es, junto a Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, uno de los tres ministros que conforman actualmente la Corte Suprema. Deberían ser cinco, pero desde diciembre de 2024, cuando se jubiló Juan Carlos Maqueda (y con el arrastre del cargo vacante que dejó la salida de Elena Highton, ocurrida en 2021), tiene dos asientos vacantes.

La situación no es inédita, pero sí excepcional por su duración. La Ley 26.183 fijó en cinco el número de integrantes del tribunal, por lo que actualmente opera con dos vacantes que no han podido ser cubiertas por falta de acuerdos políticos en el Senado.
Cómo funciona
El reglamento interno y la práctica institucional permiten que la Corte sesione con tres integrantes. Sin embargo, ello exige unanimidad para dictar sentencias cuando intervienen únicamente los tres jueces.
Cuando no existe coincidencia suficiente para alcanzar una mayoría, el tribunal puede recurrir al mecanismo de los conjueces, convocando magistrados de cámaras federales o integrantes de la lista aprobada por el Congreso para completar el tribunal en casos determinados.
En términos prácticos, el funcionamiento con tres miembros reduce los márgenes de deliberación interna y aumenta el riesgo de empates o bloqueos en causas complejas. Además, limita la diversidad de enfoques jurídicos. Y la concurrencia de conjueces rotativos debilita la construcción de una jurisprudencia sólida y sostenida en el tiempo.
Según Rosatti
En atención a eso, el presidente de la Corte, el santafesino Horacio Rosatti, se pronunció en el mismo sentido que su colega en reiteradas oportunidades. “Estamos jugando un partido de fútbol de 11 con siete jugadores”, afirmó en diciembre pasado, y señaló que esta escasez numérica complica las operaciones diarias.

A pesar de las dificultades logísticas derivadas, Rosatti resaltó que durante 2025 el Tribunal alcanzó un récord histórico de sentencias, superando las 13.000, la cifra más alta desde la creación del organismo.
El magistrado también sugirió que, idealmente, la Corte debería dedicarse únicamente a tratar temas “estrictamente constitucionales”. Esto implicaría implementar más el recurso de casación, de modo que el organismo solo tenga que revisar criterios una única vez, evitando convertirse en un “tribunal de tercera instancia”.
El juego parlamentario
El último intento del Gobierno para cubrir las vacantes terminó frustrado el 3 de abril de 2025, cuando el Senado rechazó los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla. El académico obtuvo apenas 20 votos favorables frente a 51 rechazos, mientras que el juez federal reunió 27 adhesiones, 43 votos negativos y una abstención.
La derrota parlamentaria dejó nuevamente a la Corte con sólo tres integrantes y obligó al Poder Ejecutivo a reiniciar la búsqueda de candidatos capaces de reunir los dos tercios de los votos requeridos por la Constitución, apostando a una nueva composición del Senado en un eventual segundo mandato de Javier Milei.
Esto es porque, con la actual integración, la oposición justicialista tiene “la llave” del voto de los dos tercios del cuerpo, ya que sin su concurso es imposible alcanzar ese nivel.

Sin embargo, el amplio respaldo obtenido para buena parte de los pliegos de los jueces federales impulsados por el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques (entre ellos, la renovación del acuerdo para su propio padre, el camarista federal Carlos Mahiques), alimentó en algunos sectores del Gobierno la idea de que podrían construirse mayorías amplias para determinados perfiles de candidatos.
Nombres y perfiles
Con esas conversaciones aún en un plano informal de contactos con legisladores “dialoguistas” y gobernadores, se atribuye al propio Lorenzetti haber alentado la aceleración de los tiempos en una reunión con el presidente Milei. Y también, como en su momento lo hizo con Lijo, haber sugerido dos nombres. En este caso, los de los camaristas Mariano Borinsky y Karina Perilli.
“Son muy buenos candidatos", respondió ahora Lorenzetti, aunque sin confirmar la versión. Y añadió que “también se dijo que el juez Rosatti había sugerido a la doctora (la vicepresidenta del Consejo de la Magistratura, Agustina) Díaz Cordero. Son todos rumores desde sectores interesados”.
En ámbitos políticos y judiciales continúan mencionándose juristas federales, académicos y magistrados con trayectoria en tribunales superiores provinciales. También persiste el reclamo de distintos sectores para que al menos una de las vacantes sea ocupada por una mujer, dado que actualmente la Corte carece de representación femenina.
La discusión involucra además criterios de equilibrio regional. Diversos especialistas sostienen que la integración futura debería reflejar con mayor amplitud el carácter federal del país, incorporando candidatos provenientes de distintas provincias. Hoy se da la paradoja de que, sobre tres miembros, dos son de Santa Fe.
Cambio de reglas
El debate se reactivó luego de que la semana pasada el Poder Ejecutivo introdujera cambios significativos al histórico Decreto 222/2003, firmado durante la presidencia de Néstor Kirchner, que había establecido mecanismos de transparencia y participación ciudadana para la selección de jueces de la Corte Suprema.
La reforma eliminó instancias previas de observación pública de los candidatos, redujo exigencias procedimentales y suprimió referencias que recomendaban considerar criterios de género, especialidad jurídica y procedencia regional al momento de conformar el tribunal.
El Gobierno justificó la decisión señalando que busca evitar duplicaciones administrativas y agilizar los nombramientos, argumentando que el control ciudadano ya se encuentra garantizado durante el tratamiento de los pliegos en el Senado. El nuevo esquema quedó formalizado mediante el Decreto 467/2026.
Diversas organizaciones especializadas advirtieron que la reforma implica un retroceso respecto de los estándares de transparencia construidos durante las últimas dos décadas.
Lorenzetti también se manifestó de manera crítica sobre el cambio de reglamentación. "Tiene que haber diversidad de género porque es muy importante. La Corte tiene que ser diversa, tiene que reflejar lo que es la sociedad", apuntó. Y argumentó: "Estos temas que a veces parecen lejanos es importante que los vinculemos con los problemas de la población".
La condena a Cristina
Se refirió también, aunque en forma escueta, a la condena dictada contra Cristina Kirchner en la causa Vialidad y apuntó que "desde el punto de vista jurídico está terminado el tema".
"Entiendo a los que están enojados, pueden estar disconformes, pero el proceso está terminado", sostuvo, a la vez que reclamó: "Tenemos que ser cuidadosos en proteger las instituciones, porque las instituciones están para proteger a los débiles frente a los fuertes".
Lorenzetti recordó en ese sentido que la mayoría de los jueces que intervinieron en la causa que terminó con la condena a la expresidenta "fueron designados durante los gobiernos de los Kirchner".
"Obviamente que todos estos casos merecen debates y que hay críticas y que nosotros entendemos que hay gente que está molesta y también entendemos que no es bueno en ningún país del mundo el encarcelamiento de un presidente, pero nosotros juzgamos delitos", remarcó.










