El Senado dejó listo el pliego de Fernando Iglesias como embajador ante Bélgica y la Unión Europea
Con once firmas, la Comisión de Acuerdos dio dictamen al mensaje del Ejecutivo para designarlo embajador extraordinario y plenipotenciario. El exdiputado defendió su postulación, habló de “motosierra” en la sede y cruzó preguntas por causas en su contra.
Iglesias defendió su postulación bajo el desafío de representar a Argentina en Bruselas, con una agenda centrada en el acuerdo Mercosur-UE y la unificación de representaciones diplomáticas. Foto: HCSN.
El Senado dejó formalmente habilitado el pliego de Fernando Iglesias para su tratamiento en el recinto. La Comisión de Acuerdos se reunió este jueves durante el mediodía en el Salón Arturo Illia y emitió dictamen sobre la designación del Poder Ejecutivo, por el cual se solicita acuerdo para designar al exdiputado como embajador extraordinario y plenipotenciario para representar a la Argentina ante el Reino de Bélgica y la Unión Europea.
El oficialismo se movió con la ventaja de la mayoría en la comisión y con el trámite ordenado desde el arranque, mientras la oposición dejó asentadas objeciones políticas y personales que prometen volver a escena cuando se abra el tablero de votación. Iglesias insistió argumentó su postulación que ya se encuentra operativa "en comisión" con el acuerdo Mercosur-Unión Europea como prioridad y una embajada “en modo ajuste” que, según prometió, no le dará margen para el turismo diplomático.
Antes de entrar al tema central, la comisión resolvió sus autoridades: el senador Juan Carlos Pagotto (La Libertad Avanza) fue elegido presidente de la comisión en los términos del artículo 92 del reglamento del Senado. También se fijó una dinámica: las reuniones se harán los miércoles al mediodía. Con la comisión ya ordenada, el pliego de Iglesias cosechó once firmas y quedó listo para ser votado en la próxima sesión de la Cámara alta.
Bruselas unificada y acuerdo en el horizonte
Con Iglesias presente en la sala, la discusión giró sobre una idea que el candidato repitió en distintos pasajes: el destino es un puesto con peso geopolítico y agenda cargada. “Yo me voy a hacer cargo de una embajada que va a ser la más grande y más compleja”, afirmó Iglesias, y explicó por qué: “abarca la Unión Europea, es decir, 27 países, con tres niveles de gobierno: la Unión Europea, el nivel nacional y, en algunos casos, como el de Bélgica, hasta los parlamentos locales”.
En esa misma línea, enmarcó la misión en lo que definió como un momento “decisivo”: la aprobación del acuerdo Unión Europea–Mercosur, al que describió como “un punto de inflexión en la geopolítica y en la economía argentina”. Incluso adelantó que el trabajo político fino, según su mirada, estará puesto en un punto sensible: el Parlamento Europeo.
La Comisión de Acuerdos dio aval al pliego de Fernando Iglesias como embajador ante Bélgica y la UE. Hubo impugnación y cruces por causas y Malvinas.
“Vamos a tener un año y medio de demora”, dijo al explicar que el tratado podría aplicarse provisoriamente mientras se tramita una opinión del Tribunal de Justicia, y que en ese lapso habrá que “trabajar con los diputados del Parlamento Europeo” para volcar la votación.
La designación se inscribe, además, en la decisión del Gobierno de Javier Milei unificar representaciones en Bruselas bajo un solo embajador. La Comisión tomó nota de ese esquema: a la representación ante la Unión Europea se suma Bélgica y también Luxemburgo —mencionada por Iglesias como sede del Banco Europeo de Inversiones y de empresas argentinas como Techint y Globant—, además de la OTAN, en el marco de la propuesta argentina de convertirse en “Global Partner”.
En ese mapa, Iglesias recalcó que la dotación en la sede es reducida. “En este momento soy yo y cuatro funcionarios. Porque pasó la motosierra”, afirmó, y enseguida buscó desactivar uno de los lugares comunes sobre los “embajadores políticos”. Y agregó que “suelen pesar dos cargos: que se van de vacaciones y que son incompetentes”. A lo que cargó: "Yo de vacaciones no me voy… voy a trabajar duro, nada de vacaciones”.
El kirchnerismo objetó el pliego
El trámite, sin embargo, no fue un paseo. Pagotto informó que ingresó una nota de impugnación vinculada al pliego, que sería puesta en consideración de los senadores vía correo electrónico. En las referencias de la jornada, esa impugnación fue atribuida al diputado nacional Rodolfo Tailhade, y se convirtió en uno de los hilos del cruce político.
El pliego del exdiputado dio el primer paso en el Senado, con el oficialismo imponiendo su mayoría mientras la oposición cuestiona su idoneidad y antecedentes personales. Foto: HCSN.
Del lado opositor, la intervención más directa llegó con preguntas y anticipo de voto en contra. La senadora Juliana Di Tullio adelantó que no acompañará la candidatura en el recinto y consultó a Iglesias por la existencia de una denuncia penal pendiente. El candidato reconoció que hay una causa abierta y la encuadró como una “campaña de difamación” impulsada por Tailhade, con críticas al ritmo judicial. “La causa está durmiendo hace dos años y medio”, dijo.
Di Tullio tomó nota del intercambio, marcó que en general su espacio no suele oponerse a designaciones diplomáticas por ser atribución presidencial, pero sostuvo que en este caso anticipaba su negativa. También objetó posiciones previas de Iglesias respecto de Malvinas, y el candidato respondió desde el registro institucional: aseguró que como embajador se regirá por la Constitución Nacional y por los juramentos que asumió como funcionario público. “Mi posición es la de la Constitución nacional y esa es la que voy a defender”, resumió.