El juez federal de Rosario Gastón Salmain quedó a las puertas de su posible destitución, luego de que se completara el trámite del jury en el Consejo de la Magistratura.
Terminó el jury al juez Salmain y piden formalmente su destitución
Está acusado por un supuesto cobro de coimas y de haber omitido una cesantía dictada cuando aún era empleado judicial. “Nos mintió en la cara”, sostuvo el acusador Luis Juez. El magistrado aseguró que “no soy lo que dice la acusación” y la defensa aludió a internas de la Corte nacional.

Está acusado de un supuesto cobro de coimas para facilitar el acceso al dólar oficial en momentos en que regía el cepo cambiario y de haber omitido, al momento de concursar su cargo, que tenía un antecedente de cesantía como empleado judicial.
El trámite asumió alto voltaje por la dureza de los términos utilizados por los acusadores, y también los términos y argumentos con que la defensa reclamó la absolución del juez. Hasta que él mismo cerró las exposiciones alegando que “yo me caí, pero me levanté y camino. Lo único que les pido es que me dejen seguir caminando”.

La acusación ante el Jurado de Enjuiciamiento hizo especial hincapié en que Salmain no informó al Consejo de la Magistratura que había sido cesanteado del Poder Judicial en 2002, luego de un sumario iniciado a raíz de una denuncia de una empleada y de una causa penal.
Se refería a que Salmain se desempeñó como auxiliar en el Juzgado Federal N° 8 de la Seguridad Social en la Ciudad de Buenos Aires entre 1997 y 2002. En 2000 fue denunciado por una compañera de tareas, por haberle ofrecido un pago para desviar ejecuciones previsionales millonarias hacia ese juzgado, en beneficio de un estudio jurídico privado en el que él trabajaba de forma paralela.
El caso penal culminó tiempo después mediante el beneficio de una probation (suspensión del juicio a prueba). Pero por la misma causa, la Corte Suprema lo dejó afuera del Poder Judicial.

Uno de los principales argumentos de la acusación en el jury de enjuiciamiento es que, al presentarse al concurso público para ser juez, Salmain ocultó deliberadamente ese dato en su declaración jurada.
“Nos tomó de tontos”
Durante su alegato, el senador Luis Juez cuestionó duramente esa omisión. “Salmain se olvidó una parte de su vida. Cuando declaró aquí pareciera que todo el mundo se juntó para perjudicarlo. Pero él no pudo, no supo, no quiso aportarnos ningún dato”, sostuvo el consejero por el estamento de la Cámara Alta.
Para Juez, se trató de algo más que un simple olvido. “Estaba concursando para juez, no para el repositor de supermercado. Nos tomó de tontos”, afirmó.
El senador concluyó su exposición con una crítica al modo en que Salmain había llegado al cargo. “Fue un olvido inteligente, claro, premeditado, dirigido para que su conducta no pudiera ser juzgada”, dijo y agregó: “Les mandamos a Salmain para combatir los narcos a Rosario. ¡Por Dios! Nos tomó el pelo, se nos rio en la cara”.
Por su parte, el juez y consejero Diego Barroetaveña centró su exposición en la actuación de Salmain en el expediente conocido como “Attila”, relacionado con el Banco Central de la República Argentina, en el que Salmain fue procesado con prisión preventiva por haber cobrado sobornos para autorizar compra de dólares oficiales cuando regía el cepo cambiario.
“Salmain no puede continuar siendo juez de la Nación”, estableció el magistrado.
“Déjenlo en paz”
Tras los alegatos de los acusadores, fue el turno de los abogados Yamil Castro Bianchi y José Manuel Ubeira. En concreto, la defensa rechazó que Salmain estuviera obligado a informar antecedentes ocurridos dos décadas atrás y cuestionó la interpretación realizada por la acusación. “Les están exigiendo a Salmain algo que la ley no le exige”, aseguró.
Ubeira, a su turno, cuestionó el uso político de las causas penales y recordó distintos episodios de la Justicia federal y de su trayectoria profesional. También mencionó que el ex ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona tuvo una probation.
“Déjenlo en paz, rechacen los cargos, mándenlo a su juzgado”, pidió el abogado después de una larga alocución, y denunció que Salmain quedó atrapado en una disputa interna dentro del Poder Judicial. “En Rosario está la batalla campal entre (Horacio) Rosatti y (Ricardo) Lorenzetti, que la están saldando con este hombre que no les hizo nada”, pretendió.
“Déjenme seguir caminando”
Finalmente, Salmain pidió hablar durante un minuto ante el jury: “Cuando concursé lo hice en el convencimiento de que podía desempeñar el cargo, intenté ser el mejor juez que pude ser”.
Salmain utilizó sus últimos minutos para reivindicar su trayectoria, su trabajo al frente del Juzgado Federal N°1 y, especialmente, la valoración que hicieron durante el debate los empleados y funcionarios que trabajan con él.

“Lo que dicen ellos. Eso soy yo, no soy lo que dice la acusación. Así que, en ese sentido, me quedo tranquilo”, sostuvo frente al tribunal.
El juez cerró sus últimas palabras con una frase sobre su trayectoria: “Dicen que el que se cae y se levanta es más fuerte que el que nunca se cayó. Yo me caí. Pero me levanté y camino. Lo único que les pido es que me dejen seguir caminando”.
La decisión sobre la permanencia de Salmain en el cargo quedó en manos del jury integrado por los jueces Marcelo Bartumeu Romero y Néstor Barral, las senadoras María Belén Monte de Oca y María Florencia López, los diputados Nicolás Mayoraz y Christian Alejandro Zulli y la abogada Ana Beatriz Fernández.








