De manera inédita - según lo definieron los propios protagonistas-, los gobernadores de las provincias que integran la Región Centro posaron su mirada en la seguridad, y acordaron trabajar de manera conjunta para enfrentar el crimen organizado, ante la frágil presencia de policías y juzgados federales en el interior del país. "Quiero destacar el hecho de celebrar en común un acuerdo entre los ministerios de Seguridad y las fuerzas policiales de nuestras provincias para trabajar en conjunto, compartir información y poder actuar cuando así se lo requiera con una vocación exclusiva de poner a la Región Centro como hostil al narcotráfico", dijo Llaryora. "Esto – continuó- nos va a permitir contar con información común, y acelerar todo lo que tenga que ver cuando (un delincuente) se pasa de una provincia a la otra. Se trata de compartir la estrategia de persecución criminal", insistió.
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Compartirán información para facilitar la persecución criminal y estudiarán reformas legislativas comunes. Martín Llaryora habló de un "cambio de paradigma". "Si no nos ponemos nosotros en ese combate, ésta es casi una tierra fértil para el narcotráfico", advirtió.

"Región Centro hostil al narcotráfico", expresó el mandatario cordobés Martín Llaryora durante la conferencia de prensa que este martes ofreció junto a sus pares de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; y de Entre Ríos, Rogelio Frigerio. La cumbre se realizó en San Francisco, y durante su desarrollo, se abordaron temas inherentes a la producción, la economía y el fenómeno de El Niño. Sin embargo, la persecución de la narcocriminalidad desde los estados subnacionales terminó cobrando centralidad en la agenda, ante la presencia insuficiente de fuerzas de seguridad nacionales.

Inédito
Para el mandatario cordobés, este acuerdo representa "una buena noticia para los vecinos, y una muy mala para los narcotraficantes y criminales porque muchas veces, al estar desarticuladas las provincias, se dilata la persecución penal".
Sobre esa base, valoró que "por primera vez, la Región Centro haga una estrategia conjunta de compartir información, de tener trabajando organismos de persecución penal de manera constante y, por supuesto, avanzar en legislaciones que nos permitan luchar cada vez más fuerte contra este flagelo". Llaryora admitió que la competencia para combatir este tipo de delitos es, en realidad, federal. Sin embargo, alertó sobre la débil presencia tanto de efectivos como de juzgados federales en las provincias. "Ustedes saben que esa lucha la tienen que dar las fuerzas federales porque son delitos de competencia nacional, pero también saben ustedes que en nuestros lugares o en el interior del interior, la policía federal es muy poca así como los juzgados federales. Entonces, o somos las provincias con nuestras policías y juzgados específicos quienes luchamos contra el narcotráfico, o al narcotráfico no hay quien lo pare por la poca presencia – reiteró- de fuerzas federales".

Avance
Para Llaryora, este acuerdo en materia de seguridad de las tres provincias "es un avance y una decisión para destacar porque se trata de una acción concreta. Es una medida clara e innovadora que, tal vez, otras regiones la terminen repitiendo, dado que si bien es (la persecución de estos delitos) una competencia nacional, todos sabemos que en muchos de los pueblos o ciudades de nuestras provincias, no hay ningún efectivo nacional", insistió. "Entonces - sostuvo-, si ellos son los que tienen que combatir al narcotráfico, y no tienen recursos... Si no nos ponemos nosotros en ese combate, ésta es casi una tierra fértil para el narcotráfico", aseguró.
A su criterio, se plantea un "cambio de paradigma muy fuerte" que implicará tener a las policías de las tres provincias y a la justicia "compartiendo información y haciendo búsquedas en conjunto", concluyó.








