Ni las necesidades básicas insatisfechas, ni la forma como el variado clima condiciona la vida en cada provincia, y mucho menos si se trata o no de una reparación justa: ninguno de esos considerandos importan para definir qué subsidios otorgar desde el gobierno nacional en materia de energías a los habitantes de distintas regiones.
Nación no evalúa necesidades para subsidiar electricidad en NEA y NOA, sino como vote Zona Fría el Senado
La Casa Rosada busca derogar la ley de zona fría para el gas y para sumar senadores nacionales ha acordado otorgar ayudas a la energía eléctrica en provincias del norte del país, siempre que ese recorte avance.

La Casa Rosada y gobernadores del Noroeste y Noreste del país han anunciado un acuerdo -una suerte de canje en realidad- que vuelve a poner en la discusión pública una promesa hecha en enero de este año por las autoridades nacionales, que no se cumplió, y que ahora puede ser eventualmente una moneda de cambio.

Se trata de subsidiar con más fondos el consumo de energía eléctrica en las regiones más cálidas del país, al elevar el tope de los subsidios focalizados para los usuarios residenciales que ya cuentan con esa ayuda.
En pocas palabras, que un salteño, jujeño, riojano, santiagueño, misionero, formoseño o correntino tenga hasta 550 kW/h en los meses cálidos, en lugar de los 300 kW/h que hoy rigen de manera uniforme en todo el país, sin prestar atención a las temperaturas medias de cada zona.
Hasta allí el acuerdo luce más que correcto, pero sin medias tintas, tanto los jefes políticos provinciales como los funcionarios nacionales admiten que esa reparación histórica se concretará solo si antes el Senado de la Nación vota favorablemente un proyecto de ley que reduce enormemente los subsidios por zona fría para el gas natural.

Es decir que no habrá mejoras para una zona que necesita más energía eléctrica para soportar el calor que otras áreas del país si los senadores del NEA y el NOA, además de votar a favor de la ley que reclama la Nación, no consiguen que la norma avance en la votación en general.
Poco se menciona en la difusión de esa novedad que, en realidad, se trata de un viejo asunto. La adopción de un mapa de regiones climáticas para adaptar los subsidios al termómetro fue anunciada en enero de este año, pero nunca se llevó a cabo.
La Nación no necesita de una legislación nueva para ser, por fin, más justa con los usuarios residenciales más vulnerables de las provincias del norte argentino.
Es más, sin que nadie se ruborice, se dice abiertamente que de aprobarse en el Senado la ley para achicar subsidios por frío en el sistema del gas, habrá de inmediato una resolución (que solo necesita ser firmada) para que se ponga en marcha lo que se había anunciado en enero de este año.
Así lo hacía prever la resolución N°13 de 2026: se iba a beneficiar a las provincias del norte, y también a una parte de los santafesinos que viven cerca de esos límites interprovinciales. No sucedió.
Rehenes de la fragmentación
Gracias al deterioro de la discusión política a nivel nacional, en un sálvese quién pueda que valida cualquier injusticia, se canjean promesas de bienestares norteños por posibles padecimientos sureños sin ningún disimulo y encima, como se verá más adelante, Santa Fe queda en ese tironeo partida en dos.
El mapa de la bota hoy goza de beneficios al consumo de gas natural la ciudad de Rosario y todo el sur provincial, en un esquema de zona fría que de manera absurda excluye a la capital de la provincia y a toda la zona central que tiene gas (en varios departamentos del norte aún se espera la llegada de ese servicio).

Y por otra parte, a raíz de las noticias sobre estas negociaciones, en General Obligado, Vera, 9 de Julio, San Javier, Garay y San Justo se espera -como en la promesa repetida al NOA y el NEA-, que haya alguna vez una tarifa eléctrica con más kilovatios subsidiados por la Nación en el nivel mayorista.
Los registros del termómetro para esos santafesinos se parecen a los de las provincias vecinas como Santiago del Estero, Chaco y Corrientes.
La fragmentación supondría para el mapa de la bota una subdivisión en cinco zonas, desde el extremo norte al sur, bajo los títulos y subtítulos de "muy cálido" subdividido en a y b; cálido a y b; y templado cálido a. A la zona central de la ciudad de Santa Fe no le tocaría ninguna ventaja. Pero esa resolución, como se indicó antes, sigue sin ser puesta en práctica.
En la Casa Gris, el gobierno de Maximiliano Pullaro no ha tomado parte en el acuerdo entre gobernadores del NEA y el NOA con la Nación y tampoco ha participado esas negociaciones, más allá de que se mencione como potenciales beneficiarios a esos departamentos (al precio de perjudicar a los del sur).








