No se sube ni se baja, pero marca agenda propia. En el marco del foro empresarial "Promesa a Potencia", la senadora nacional Patricia Bullrich lanzó una serie de definiciones de alto impacto para el esquema socioeconómico argentino.
"No hay que cobrar impuestos al trabajo", planteó Patricia Bullrich en el Coloquio de IDEA
La senadora nacional planteó un tajante giro estructural a las pendientes reformas previsional e impositiva. Sin mencionar a ilei, presentó propuestas de nueva generación en el cambio de régimen. Y habló de una “mittelstand” para las Pymes.


Con un diagnóstico crítico sobre el costo laboral, la inestabilidad normativa y la presión fiscal provincial y municipal, la legisladora abogó por desarmar esquemas históricos y fijó las pautas que, a su juicio, debe impulsar el Poder Legislativo para garantizar la previsibilidad que requiere el sector privado.
Y puso de relieve un inédito rediseño previsional: el fin del "modelo fordista" y la eliminación de las cargas al trabajo. El eje central de su exposición radicó en la urgencia de reestructurar el sistema previsional a partir de una premisa contundente: "Para mí no hay que cobrar más impuestos al trabajo".
Las cargas sobre el salario
La senadora argumentó que las cargas sobre el salario, que representan el 40 del costo de un trabajador en relación de dependencia, ahogan la contratación y perpetúan la dualidad entre el empleo formal e informal.
Bullrich detalló la insostenibilidad del esquema actual basándose en la falta de proporcionalidad entre aportantes y beneficiarios. "Tenés a 6 millones de trabajadores que trabajan en la formalidad que están de alguna manera subsidiando un sistema previsional que no se puede bancar con los aportes patronales".

Dijo que “23 monotributistas aportan a una jubilación mínima" debido a que su contribución es mínima. Expuso que el sistema convive con “entre un 40 y un 45% de informalidad", mientras que "hoy el 70% de las jubilaciones en la Argentina se pagan con impuestos generales y nada más que el 30 con recaudación” previsional.
Frente a este escenario, la senadora dirigió su crítica hacia los esquemas laborales del siglo pasado: "Voy a ir en contra del modelo fordista", aseguró, señalando que la idea de que "nacías en una empresa y morías en esa empresa" quedó obsoleta.
"En lo previsional tenemos que pensar fuera de la caja", enfatizó la legisladora, advirtiendo que de lo contrario el régimen solo seguirá distribuyendo "jubilación de pobreza". "No podés sacar nada que no sea una jubilación de pobreza cuando vos tenés solo 6 millones bancando 20", sentenció.

Su propuesta apunta a desligar la seguridad social de la mera relación de dependencia formal, pasando a un modelo de financiamiento soportado por una base de "impuestos generales" combinada con "un ahorro que puede ir por un convenio colectivo de trabajo".
o seguros de ahorro previsionales negociados colectivamente. "Si vos sacás los impuestos al trabajo, ¿quién es en blanco y quién es en negro? Se termina", sentenció.
Advertencia a gobernadores e intendentes
Al abordar la reforma fiscal, la senadora focalizó sus críticas en las distorsiones que provocan las provincias y municipios al elevar impuestos locales o fijar "aduanas internas" mediante leyes de compre provincial, como ocurre en Neuquén o San Juan.
Asimismo, cuestionó el avance indiscriminado de tasas locales sobre el comercio y los servicios, citando que "en Pilar, una tasa al supermercado" o la tasa vial municipal terminan encareciendo la vida ciudadana y la producción.
Para alinear a las jurisdicciones locales con un programa de reducción del gasto y de la carga impositiva, Bullrich propuso una política tajante: "Para lograr esa competitividad, el acuerdo de cooperación federal tiene que ser con látigo y con zanahoria, porque con zanahoria solo nadie te baja ni impuestos ni tasas".
El mecanismo de condicionalidad contempla premios y castigos directos: "Yo te doy y te premio si bajaste impuestos y te castigo si vos no lo hacés". Bajo esta premisa, si el Estado Nacional concede beneficios para la atracción de inversiones como el RIGI, exige que las provincias respondan bajando Ingresos Brutos y eliminando tasas distorsivas.
Provincias inviables
Adicionalmente, Bullrich planteó la necesidad de debatir el esquema de coparticipación federal mediante un "sistema de enmiendas donde no abras la Constitución, sino que la abras para tocar un tema", evitando así que existan "provincias que solo vivan de la coparticipación federal" para sostener empleo público sin desarrollo privado.
Respecto al rol que le compete al Congreso Nacional y en particular a la Cámara Alta, la senadora remarcó que la principal contribución legislativa radica en ofrecer certezas institucionales duraderas a los inversores.

"El Congreso tiene mucho para hacer en cuanto a darle previsibilidad y largo plazo y que las leyes que se votan no duren un mandato", sostuvo. Bullrich argumentó que la inestabilidad normativa le resta calificación de riesgo al país y encarece las inversiones.
Por ello, enfatizó que marcos de protección como los que fija el RIGI deben proyectarse hacia la economía en su conjunto: "Esa estabilidad que se logra para determinados sectores o determinadas inversiones se tiene que ir ampliando, tiene que ser el horizonte que el país tenga".
Condiciones de productividad
En el tramo final de su exposición, la legisladora remarcó las condiciones que requiere el entramado productivo nacional para no quedar fuera de los mercados internacionales. Reclamó en primer lugar un rol más activo del Poder Judicial en la defensa del clima de negocios: "Las empresas necesitan que la justicia les dé la seguridad jurídica necesaria para poder armar un clima de negocios".
En materia de competitividad, remarcó la urgencia de equiparar la carga impositiva local con la de la región: "¿Qué condiciones tiene que tener la industria argentina? Tiene que tener las mismas o el comercio o los servicios... Las mismas que tiene Brasil, las mismas que tiene Chile, las mismas que tiene Colombia".
Por último, instó a replicar el modelo de desarrollo de proveedores de las pymes germanas. "Alemania es el país que mejor lo solucionó... con las que llaman las Mittelstand, que son las pequeñas y medianas empresas que no solo son proveedoras de la gran empresa, sino que además las preparan para poder competir en el mundo".








