El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, anticipó la desafectación de personal policial que participó en medidas de protesta en las últimas horas en Rosario, y diferenció los reclamos legítimos de las “acciones violentas y antijurídicas” cometidas.
Mirá también
Protesta policial frente a la Casa de GobiernoTras contraponer la actitud de quienes siguieron cumpliendo sus funciones, mientras otros hacían “abandono de servicio”, advirtió que “tenemos detectada gente y allegados a personal desplazado de la policía, en algunos casos vinculados a delitos graves”.
Cococcioni encabezó este martes una conferencia de prensa desde Rosario para informar sobre los hechos ocurridos en las últimas horas de la noche del lunes y la madrugada siguiente en esa ciudad, así como en esta capital y otros puntos de la provincia.
Luego de una serie de reclamos del personal de seguridad, el funcionario había anunciado la semana pasada un plan destinado a mejorar las condiciones del sector, que se apoya en cuatro ejes: mejora económica, atención en salud mental, transporte y alojamiento.
“Todos los reclamos son charlables”, dijo el funcionario, pero aseguró que poner en riesgo la tarea de control y prevención implica cruzar una línea que el gobierno no está dispuesto a permitir.
Cococcioni distinguió a quienes vienen sosteniendo “un reclamo legítimo” de quienes se montaron en este planteo a quienes definió como “gente allegada a sectores desplazados de la policía, en algunos casos vinculados a hechos de corrupción cuyos perpetradores están privados de su libertad”.
Primeras sanciones
“Esto no lo vamos a dejar pasar: utilizar a la institución policial y funcionarios para minar la política de seguridad que tanto nos costó poner en orden es una linea que no vamos a consentir”, dijo el ministro que confirmó que el jefe de Policía de la provincia comenzó, este lunes por la noche, a labrar “con nuestro respaldo”, las actuaciones administrativas”.
En consecuencia, “hay cerca de 20 funcionarios policiales, y seguramente algunos más que serán identificados, pasados a disponibilidad con retiro de arma y de chaleco antibala”.
Además se coordinó con el MPA para que se investiguen “posibles ilícitos penales”.
En todo momento, el ministro aludió a “grupos marginales y desplazados de la policía que no se resignan a que han perdido la posición de privilegio que ostentaban”.
Para Cococcioni, sobre los hechos que se vivieron el lunes a medianoche en Rosario, hubo dos circunstancias particularmente complejas: “En algún momento de trató de impedir la salida de los móviles hacia su patrullaje. Y hubo un estimado de 20 unidades que fueron directamente paralizadas, puestas enfrente de la jefatura”, mientras “algunas personas se retiraron y cometieron abandono de servicio”.
Para el funcionario queda claro que “quieren golpear la política de seguridad que es exitosa, le guste a quien le guste”. “Están bajando el delito y la violencia en la ciudad y en la provincia” y “acá es donde trazamos una raya que no estamos dispuestos a permitir que se cruce”.
“El reclamo (por mejores condiciones laborales) es válido; no negamos que falte mucho todavía para el bienestar de las fuerzas. Pero decimos que sobre un reclamo, que juzgamos en el fondo legítimo, se han montado otros intereses que de legítimos tienen muy poco”.