Un complejo panorama ofreció la Cámara Argentina de Medianas Empresas (CAME) este martes en el marco de la reunión conjunta de comisiones de Pymes, a cargo de Pablo Farías, y de Comercio por la que asistió su vicepresidente, Lisandro Nieri.
Crisis pyme en Diputados: menos consumo, cierres, carga fiscal y pedido de emergencia
En una reunión conjunta, la oposición advirtió que desde diciembre de 2023 cerraron 24.180 empresas. El oficialismo señaló que la crisis viene de antes. Mientras tanto, desde el sector se advierte que bajó drásticamente el consumo y se dificulta el acceso al financiamiento.

Cada cual con el acento puesto en la problemática de su región, referentes de varias provincias describieron la situación que afecta el sector, golpeado particularmente por el ingreso irrestricto de importaciones, la caída de consumo y el alto costo impositivo; todo lo cual redunda en el cierre de negocios y pequeñas fábricas.
De hecho, para el 28 de abril está prevista una nueva reunión conjunta para escuchar en detalle la situación del sector textil, tal como anticipó en diálogo con El Litoral el santafesino Pablo Farías, titular de la Comisión de Pequeñas y Medianas Empresas.
La agenda continuará con el sector de Construcción, Obras Públicas y Vivienda, y de Combustible en nuevas fechas a confirmar.
El rosarino Ricardo Diab preside CAME y abrió la lista de expositores que repasó la situación de norte a sur y de este a oeste del país, con fuerte impronta en el impacto de la situación actual en las economías regionales.
Así, desde la comisión de Asuntos Tributarios de la entidad, Vicente Lourenzo afirmó que lo que se “está necesitando es una reforma fiscal, tributaria y previsional”.
En ese sentido, remarcó que “hay situaciones que realmente nos están afectando mucho, como es el capital de trabajo que hoy queda en manos de las provincias y de los municipios, porque hoy el impuesto que estamos padeciendo fuertemente es el de Ingresos Brutos, que es muy regresivo y perjudicial para la actividad económica”.
El referente hizo hincapié en a “las urgencias” derivadas de “la caída de ingresos y pérdida de capital de trabajo, y obviamente pérdida de rentabilidad”; al tiempo que “las tasas municipales están siendo cada vez más y con sistemas de tributación que nada tienen que ver con la contraprestación de servicios que la municipalidad tendría que dar”.
“Lamentablemente una gran cantidad de provincias están generando un sistema perverso de quedarse con el capital de trabajo de las PyMEs”, denunció y añadió que “hay provincias que están generando aduanas internas, donde el contribuyente tiene que pagar por adelantado Ingresos Brutos para que la mercadería entre a esa provincia. Misiones fue la primera, pero ahora otras la están imitando”.
El secretario de Hacienda de la Cámara, Juan Blas Taladrid, brindó una mirada técnica y federal para “describir un problema real y concreto que tenemos en las empresas, que tiene que ver con el empleo y la formalidad, y lo que termina siendo el consumo”.
“Queremos hacer foco en ver cómo construimos un puente de la informalidad a la formalidad, porque si mejoramos los poderes adquisitivos tenemos mayor consumo, y si tenemos mayor consumo tenemos mayores ventas, y si tenemos mayores ventas tenemos progreso”, subrayó.

Fabián Castillo, de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires, manifestó: “Buscamos que cada uno de ustedes puedan ser nuestra voz en las provincias y puedan transmitir, también, a los gobernadores e intendentes qué es lo que nos está pasando para elaborar el país que necesitamos y los planes específicos de acá hacia adelante”.
A su turno, Daniel Cassiet, de la Federación Económica de Corrientes, se refirió a la reglamentación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) y advirtió que “hay un segmento importante de las PyMEs que no van a poder utilizar este beneficio”. En ese sentido, pidió que “puedan entrar la mayor cantidad de empresas al programa”.
“El RIGI tiene 30 años de estabilidad y el RIMI, 2”, explicó y solicitó una extensión de 5 años “para tener más previsibilidad”.
“El 95% de las pymes viven del consumo interno. Podemos tener la mejor normativa, las mejores leyes, pero si no tenemos consumo no podemos transformar absolutamente nada”, enfatizó Gerardo Díaz Beltrán, de la Confederación Económica de Misiones; mientras que Fabián Hryniewicz, de la Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas de Formosa, alertó sobre la ilegalidad de mercadería y el contrabando.

Guillermo Polke, de la Federación Económica de Santa Cruz, señaló que en su provincia llevan “ocho meses de caída del consumo” y se declaró la emergencia comercial pyme a nivel local. “Es un paliativo para tratar de que no sigan cerrando negocios, no se siga yendo gente de Santa Cruz”, indicó y reclamó que “se haga también a nivel nacional, al menos hasta diciembre”.
Santiago Laugero, de la Federación Económica de Mendoza, remarcó que el buen momento que atraviesan sectores como energía, minería, agro y servicios financieros “no necesariamente llega a todas las economías regionales, que son generadoras importantísimas de mano de obra y empleo”.

Finalmente, Claudia Fernández, de la Cámara de Comercio y Actividades Empresarias de Ushuaia, sostuvo: “Queremos PyMEs fuertes, activas; queremos tener a los mejores empleados, pero también queremos que haya consumo. No tenemos rentabilidad, perdimos consumo, no podemos seguir creciendo. Hay muchas PyMEs que se cierran”.
Un deterioro acelerado
Durante las exposiciones de los diputados, Sabrina Selva subrayó que “cerraron 24.180 empresas desde diciembre de 2023. Es el proceso de destrucción de unidades productivas más rápido de la historia, incluso más rápido y acelerado que la crisis de 2001 y la pandemia”.
A su vez, Julio Moreno Ovalle (LLA) dijo que se hacían “eco de la realidad de nuestro país”, pero pidió recordar “cómo recibió el país el presidente en 2023”. También solicitó “apoyar al presidente en combatir la inflación”.
Pedidos concretos
Además de trazar un panorama general y particular de cada región, la entidad convocada propuso que la capacitación sea un puente para cortar la brecha entre la informalidad y la formalidad. Por eso pidió que el Congreso acompañe la oferta de capacitación de la Escuela de Negocios de CAME, que apunta a mejorar la empleabilidad y la profesionalización de las pymes.
En tanto, para luchar contra el comercio ilegal y el contrabando, pidió avanzar con el proyecto de ley de Armonización del Comercio Fronterizo, que propone un régimen especial para pymes en zonas de fronteras para así reducir asimetrías cambiarias y fomentar la competitividad.
Por último, la entidad solicitó mayores líneas de financiamiento, ya que sólo 1 de cada 3 pymes accede a esa alternativa.








