El Poder Ejecutivo nacional oficializó el Decreto 273/2026, mediante el cual declaró de interés público una iniciativa privada para la remodelación integral de la Terminal de Ómnibus de Retiro, una de las infraestructuras más relevantes del sistema de transporte argentino. La medida abre el camino para una nueva licitación pública que permitirá modernizar el predio con financiamiento 100% privado.
El Gobierno impulsa la modernización de la Terminal de Retiro con inversión privada
A través de un decreto, se declaró de interés público un proyecto para renovar y ampliar la principal terminal de ómnibus del país. La iniciativa será financiada por el sector privado.

Según reconocen desde el propio Gobierno, no ha recibido inversiones estructurales significativas en más de 30 años. En ese contexto, la propuesta busca no solo renovar las instalaciones, sino también redefinir su rol dentro del sistema de movilidad metropolitano y nacional.
Un proyecto integral
El plan presentado contempla una intervención de gran escala que incluye la remodelación, ampliación, operación y explotación comercial del predio. El objetivo es convertir la terminal en un polo intermodal, capaz de integrar distintos medios de transporte y mejorar la experiencia de los usuarios.

Entre los principales ejes del proyecto se destacan la reconfiguración funcional del edificio, la incorporación de nuevas áreas operativas y la optimización de los servicios vinculados al transporte de pasajeros y encomiendas. También se prevé la instalación de dispositivos de seguridad más modernos y la implementación de controles en los accesos.
Otro de los puntos centrales es la incorporación de servicios complementarios y áreas comerciales, con el fin de generar un espacio de usos múltiples que no solo funcione como terminal, sino también como un nodo urbano con actividad económica propia.
La propuesta apunta además a garantizar estándares de accesibilidad universal, con el objetivo de que el espacio pueda ser utilizado por todas las personas en igualdad de condiciones. Este aspecto se vincula con una mirada más amplia sobre el transporte público como herramienta de inclusión social.
En paralelo, el proyecto incorpora criterios de sostenibilidad y eficiencia, orientados a reducir el impacto ambiental y mejorar la circulación en una de las zonas más congestionadas de la Ciudad de Buenos Aires.

Sin costo para el Estado
Uno de los aspectos más relevantes del decreto es el modelo de ejecución. La obra se realizará bajo el régimen de concesión de obra pública, lo que implica que la inversión será asumida en su totalidad por el sector privado.
De esta manera, el Estado nacional no deberá destinar recursos del Tesoro para llevar adelante la iniciativa. A cambio, el futuro concesionario obtendrá la explotación comercial del predio durante el período que establezca el contrato.
El esquema busca promover la participación privada bajo reglas de competencia y transparencia, al tiempo que permite avanzar con una obra de gran magnitud sin impacto directo en las cuentas públicas.
En este marco, el Ministerio de Economía será el encargado de impulsar el proceso licitatorio, que definirá qué empresa o consorcio llevará adelante el proyecto.
El decreto también deja sin efecto una normativa anterior de 2015, lo que habilita un nuevo escenario legal para la concesión de la terminal.

Una terminal
La Terminal de Ómnibus de Retiro es el principal nodo de transporte automotor de pasajeros del país. Por sus instalaciones circulan entre 10 y 12 millones de personas al año, con picos que alcanzan los 2 millones mensuales en temporadas de alta demanda.
Además, opera más de 300 mil servicios anuales que conectan la Ciudad de Buenos Aires con distintas provincias y también con países limítrofes. Este volumen de actividad la convierte en una pieza central del sistema de movilidad nacional.
Sin embargo, el paso del tiempo y la falta de inversiones sostenidas generaron un deterioro progresivo en su infraestructura, lo que impacta en la calidad del servicio y en la experiencia de los usuarios.
La iniciativa oficial busca revertir esta situación mediante una transformación profunda que permita adaptar la terminal a las exigencias actuales del transporte.

Continuidad del servicio durante la transición
Mientras se desarrolla el proceso licitatorio y se define el nuevo operador, el actual concesionario continuará prestando el servicio de manera provisoria.
Esta continuidad tiene carácter precario y se mantendrá hasta que el nuevo adjudicatario asuma la gestión de la terminal. El objetivo es garantizar el funcionamiento del servicio sin interrupciones durante la transición.
En paralelo, se espera que el proceso avance en los próximos meses, con la convocatoria a licitación pública como uno de los pasos clave.








