El Gobierno de Santa Fe encabezó en Rosario una ronda de negocios con delegación china para fortalecer la vinculación comercial y abrir oportunidades de inversión en tecnología, transporte, construcción y energía, tanto tradicional como renovable.

El gobernador Maximiliano Pullaro y el embajador de China, Wang Wei, encabezaron en Rosario una jornada con 12 empresas chinas y 36 santafesinas para impulsar comercio, inversión y cooperación en sectores clave.

El Gobierno de Santa Fe encabezó en Rosario una ronda de negocios con delegación china para fortalecer la vinculación comercial y abrir oportunidades de inversión en tecnología, transporte, construcción y energía, tanto tradicional como renovable.
El encuentro se desarrolló en la sede de Gobierno de Rosario, en la Sala Walsh, y reunió a 12 compañías chinas con 36 firmas santafesinas, en una agenda que combinó reuniones empresariales e intercambio institucional.
Durante la jornada, el gobernador Maximiliano Pullaro planteó el objetivo de profundizar una relación comercial “estable” que permita ampliar mercados para los productos santafesinos y, a la vez, sumar inversiones que mejoren competitividad y empleo en la provincia.

El gobernador sostuvo que Santa Fe busca posicionarse como un actor central del comercio exterior argentino por su matriz productiva y por el peso logístico de la región del Paraná, un argumento que el Ejecutivo provincial viene utilizando para respaldar obras y mejoras de infraestructura.
En ese marco, el mandatario afirmó que la provincia quiere convertirse en un socio cada vez más relevante para China y que el Estado provincial debe acompañar a las empresas en la construcción de vínculos de largo plazo que sostengan exportaciones, inversiones y trabajo.
La actividad reunió a empresas de rubros diversos, con foco en áreas que hoy concentran interés bilateral: tecnología aplicada a procesos productivos, soluciones de transporte, desarrollos para construcción e iniciativas vinculadas a energía convencional y renovable.

La participación de la secretaria de Comercio Exterior, Georgina Losada, estuvo orientada a articular la agenda y ordenar la búsqueda de oportunidades concretas para el entramado productivo santafesino, con contactos y reuniones entre privados como eje del encuentro.
El objetivo que se subrayó en el ámbito oficial fue que la visita no quedara solo en un gesto protocolar, sino que abriera canales de trabajo para acuerdos comerciales, proyectos de inversión y cooperación que puedan sostenerse en el tiempo.
El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, destacó el valor de concentrar en una misma jornada a compañías chinas “de primer nivel” y a empresas santafesinas con capacidad de vincularse en sectores estratégicos, en una instancia que permite acelerar contactos y explorar negocios.

Dentro de los ejes planteados, desde el Gobierno provincial se mencionó la expectativa de sumar herramientas financieras vinculadas a banca china, como parte de líneas de crédito orientadas a empresas con relación comercial o interés de expansión hacia ese mercado.
También se puso sobre la mesa la posibilidad de fortalecer la presencia de Santa Fe en ferias internacionales de importación, con la idea de ampliar canales y diversificar operaciones, en un contexto en el que las provincias buscan ganar volumen propio en la promoción externa.
En paralelo, la agenda incluyó la mirada sobre ciencia, tecnología y cultura como campos de cooperación, un capítulo que suele acompañar las misiones institucionales y que, en este caso, se proyectó como parte de un vínculo “de largo plazo”.

Otro punto que atravesó la jornada fue la logística: la provincia busca mejorar competitividad con inversiones en infraestructura portuaria y ferroviaria, un aspecto considerado clave para bajar costos de exportación y sostener el ritmo de salida de mercaderías.
En esa línea, la visita del embajador y su comitiva se integró a una agenda más amplia que, según indicaron fuentes oficiales, incluyó recorridas y reuniones vinculadas al transporte y la infraestructura, con el foco puesto en oportunidades de inversión y cooperación.
Santa Fe pretende que el vínculo con China no se agote en la compra-venta, sino que sume proyectos, financiamiento y tecnología para acelerar una agenda productiva que, para el Ejecutivo, debe traducirse en más empleo y crecimiento.