San Jerónimo Norte cerró el mes de marzo con un balance positivo en materia de infraestructura rural, alcanzando un total de 37 kilómetros de caminos intervenidos mediante tareas de mantenimiento.
Con 37 kilómetros intervenidos en marzo, San Jerónimo Norte refuerza el mantenimiento de la red vial rural
A pesar de las dificultades climáticas y operativas, la comuna sostuvo las tareas de desmalezado y mejora de caminos, clave para la producción agropecuaria.


Las acciones se centraron principalmente en el desmalezado de banquinas y sectores adyacentes a las trazas rurales, una labor fundamental para mejorar la visibilidad, optimizar la circulación y prevenir inconvenientes derivados del crecimiento excesivo de vegetación.
Trabajo sostenido pese a las dificultades
Desde el Municipio destacaron que las tareas se llevaron adelante en un contexto complejo, marcado por condiciones climáticas adversas y algunas dificultades técnicas que demandaron una mayor planificación y esfuerzo operativo.

Sin embargo, el equipo de trabajo logró sostener el ritmo de intervención, priorizando los sectores más comprometidos y garantizando la continuidad de las mejoras en la red vial rural.
Infraestructura clave para la producción
El mantenimiento de caminos rurales representa un aspecto estratégico para localidades como San Jerónimo Norte, donde la actividad agropecuaria cumple un rol central en la economía local.
La transitabilidad adecuada de estas vías no solo facilita el traslado de la producción, sino que también asegura el acceso a establecimientos rurales, servicios esenciales y centros urbanos cercanos.

En este sentido, las autoridades remarcaron que las tareas forman parte de una política sostenida de acompañamiento al sector productivo. “Seguimos trabajando para garantizar la transitabilidad y acompañar la producción de nuestro sector rural”, señalaron.
Fortalecen el trabajo territorial para la protección de la infancia
En San Jerónimo Norte se desarrolló una mesa de trabajo convocada por la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes de la provincia de Santa Fe, en el marco del Programa de Fortalecimiento de Servicios Locales.
La jornada contó con la participación de integrantes del Servicio Local de esa localidad y de la vecina comunidad de Las Tunas, consolidando un espacio de articulación clave en el territorio.

El encuentro tuvo como eje central promover el intercambio de experiencias y la reflexión colectiva en torno a las prácticas de intervención, con el objetivo de mejorar la respuesta estatal ante situaciones que involucran a infancias y adolescencias.
Durante la actividad, los equipos abordaron distintas experiencias de trabajo territorial, identificando problemáticas compartidas y desafíos que atraviesan a las comunidades. En ese marco, se puso en valor la necesidad de fortalecer las estrategias de abordaje integral, que contemplen la complejidad de las situaciones y garanticen la protección efectiva de derechos.
Asimismo, se compartieron herramientas y metodologías orientadas a optimizar la coordinación entre los distintos actores que intervienen en el sistema de protección, desde los servicios locales hasta las áreas provinciales.
La importancia de las redes institucionales
Uno de los aspectos destacados de la jornada fue la relevancia de consolidar redes institucionales sólidas, capaces de brindar respuestas más ágiles y eficaces. La articulación entre organismos permite no solo mejorar la intervención en casos concretos, sino también anticiparse a situaciones de vulnerabilidad.
Desde le municipio remarcaron que este tipo de instancias contribuyen a fortalecer las capacidades locales, generando condiciones para una intervención más cercana, oportuna y con enfoque de derechos.

La mesa de trabajo se enmarca en una estrategia más amplia impulsada por la Defensoría provincial, que busca consolidar políticas públicas orientadas a la promoción y protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes en todo el territorio santafesino.
En este sentido, la participación de profesionales como Elizabeth Correa Da Silveria, jefa del Área de Atención Integral; Victoria Rey, asesora del Defensor; y María Michelaud, trabajadora social del mismo espacio, aportó una mirada técnica y especializada al intercambio.








