Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el Conicet puso en marcha un estudio para analizar la expansión del jabalí o chancho cimarrón en el departamento 9 de Julio. El trabajo se desarrolla en la Reserva Privada La Herminia, ubicada en el distrito Tostado, y busca determinar el impacto de esta especie exótica invasora sobre la fauna nativa, los sistemas productivos y la salud pública.
Cámaras trampa y drones para medir el impacto del jabalí en el norte santafesino
Un equipo de biólogos y veterinarios de la Universidad Nacional del Litoral y el Conicet puso en marcha un estudio en la Reserva Privada La Herminia, en el departamento 9 de Julio. El objetivo es determinar la presencia y abundancia de esta especie invasora y evaluar sus efectos sobre la fauna nativa, los sistemas productivos y la salud.

La investigación es dirigida por Ayelén Eberhardt, docente de las facultades de Humanidades y Ciencias y de Ciencias Veterinarias de la UNL e investigadora del Instituto de Ciencias Veterinarias del Litoral (ICIVET Litoral-UNL/Conicet).

El proyecto cuenta con el apoyo del Fondo para la Conservación del Patrimonio Natural de Santa Fe y reúne a profesionales de las áreas de biología y veterinaria.
Una especie en expansión
El chancho cimarrón es considerado una de las especies exóticas invasoras de mayor impacto debido a su capacidad de adaptación y expansión. Entre sus efectos se encuentra el deterioro de los ambientes naturales a partir de sus hábitos de alimentación.
Uno de los principales problemas es el hozado, comportamiento mediante el cual remueve el suelo con el hocico en busca de alimento. Esta actividad puede modificar la estructura del suelo, afectar la vegetación y alterar determinados ambientes. A esto se suma la competencia con especies nativas por los recursos y los posibles daños sobre instalaciones y sistemas productivos.

En Santa Fe, la problemática también tiene un marco regulatorio. La Resolución Provincial N° 213/2024 habilita la caza deportiva del jabalí sin límite de piezas durante todo el año en predios privados cuyos propietarios la autoricen.
La investigación se desarrolla particularmente en La Herminia, un establecimiento de unas 2.617 hectáreas ubicado en una zona de transición entre el Chaco Húmedo y el Chaco Seco. El predio combina actividad ganadera con sectores destinados a la conservación de la biodiversidad.
En ese ambiente se encuentran especies de valor para la conservación, entre ellas el aguará guazú, el águila coronada, el cardenal amarillo y el pecarí de collar. En los últimos años, administradores y técnicos del establecimiento detectaron un incremento en la presencia de chanchos cimarrones, situación que motivó el desarrollo del estudio.
Cámaras trampa y drones para relevar la fauna
Para conocer la abundancia del jabalí y su distribución dentro del establecimiento, los investigadores realizarán cuatro campañas de monitoreo correspondientes a las distintas estaciones del año.
Una de las principales herramientas será el fototrampeo. Se instalarán 16 cámaras en diferentes ambientes de la reserva, entre ellos bosques abiertos y cerrados, pastizales y sectores intangibles. Los equipos permanecerán activos durante las 24 horas para registrar tanto ejemplares de chancho cimarrón como otras especies de mamíferos medianos y grandes.

El trabajo se complementará con transectas a pie, recorridos sistemáticos que permitirán identificar huellas, excrementos, áreas de hozado y avistajes directos.
También se utilizarán drones para realizar relevamientos aéreos. Los vuelos, programados a unos 60 metros de altura, permitirán obtener información para estimar la densidad de ejemplares y determinar la superficie de vegetación afectada.
El objetivo es combinar los distintos registros para obtener un diagnóstico de la presencia de la especie y de su interacción con el ambiente.
El componente sanitario del estudio
La investigación también contempla la dimensión sanitaria. Bajo el enfoque de Una Salud, que vincula la salud humana, animal y ambiental, los especialistas analizarán muestras biológicas obtenidas de ejemplares capturados por cazadores autorizados.
Entre las enfermedades y agentes que serán evaluados se encuentran la triquinosis, brucelosis, leptospirosis, tuberculosis, cisticercosis, hidatidosis y distintos hemoparásitos.

El relevamiento permitirá determinar si los animales presentes en la zona constituyen un potencial reservorio de agentes de importancia para la salud animal o humana y aportará información sobre los riesgos sanitarios asociados a la expansión de la especie.
Los resultados del estudio serán utilizados para elaborar pautas de manejo para La Herminia, con la intención de generar información que pueda ser aplicada también en otras áreas de Santa Fe donde se registre la presencia de jabalíes o chanchos cimarrones.
Financiamiento
El proyecto cuenta con financiamiento y apoyo de la Universidad Nacional del Litoral, Sancor Seguros, la Fundación Hábitat y Desarrollo, la Cámara de Diputadas y Diputados de Santa Fe, el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la provincia y el senador Julio Paco Garibaldi.

La iniciativa se enmarca en las acciones del Fondo para la Conservación del Patrimonio Natural, orientado al manejo y conservación de áreas naturales, especies protegidas y sitios de valor ambiental.









