La Municipalidad de Villa Gobernador Gálvez llevó adelante la inauguración de un mural conmemorativo en la plaza Miguel Ángel Lorenzini, ubicada en la intersección de Buenos Aires y J. Jaures, en el marco del 40° aniversario de la gran inundación de 1986. La actividad fue impulsada por las áreas de Adultos Mayores y Cultura, con el acompañamiento de la Vecinal Libertad.
Arte, memoria y comunidad: Villa Gobernador Gálvez recordó su peor tragedia hídrica
Con un emotivo acto en la plaza Miguel Ángel Lorenzini, el municipio inauguró un mural conmemorativo por el 40° aniversario de la gran inundación de 1986. La iniciativa incorpora testimonios de vecinos y material histórico accesible mediante códigos QR, en un esfuerzo por preservar la memoria colectiva y destacar la solidaridad que permitió reconstruir la ciudad.


El acto reunió a vecinos, familiares del homenajeado y testigos directos de aquel episodio que marcó un antes y un después en la historia local. En ese mismo contexto, también se descubrió una placa con el nombre del espacio público, reforzando el valor simbólico del lugar.
El recuerdo de una tragedia que unió a la comunidad
Durante la ceremonia, el intendente Alberto Ricci destacó la importancia de mantener viva la memoria de aquel acontecimiento: “Se cumplieron 40 años de la gran inundación en nuestra ciudad, un hecho que marcó profundamente la memoria colectiva de los villagalvenses”.

En esa línea, subrayó que el mural no solo recuerda la tragedia, sino que también pone en valor la respuesta comunitaria: “Reivindica las manos que se unieron para reconstruir, los vecinos que se volvieron familia y la ciudad que se levantó de ese difícil momento”.
Además, el municipio instaló cartelería con códigos QR que permiten acceder a material literario, testimonios de vecinos y un archivo fotográfico y periodístico de la época, integrando nuevas herramientas para fortalecer la transmisión intergeneracional de la memoria.
Testimonios atravesados por la emoción y la resiliencia
La jornada estuvo cargada de emoción, con voces que revivieron las experiencias de 1986. Petra, vecina del barrio y testigo de la inundación, expresó: “Esto nos representa todo lo que vivimos. Estábamos muchos vecinos en la misma situación y salimos adelante juntos, con la solidaridad de la gente”.
Por su parte, Natalia Bernardo, nieta de Miguel Ángel Lorenzini, manifestó su orgullo por el reconocimiento: “Siento una felicidad enorme. Es un homenaje merecido por todo lo que hizo mi abuelo en el barrio, especialmente por su compromiso con los jóvenes”.
En relación al mural, destacó que “no pudo haber estado mejor plasmado todo lo que vivimos. Está todo reflejado ahí”.

Luciana, también nieta del homenajeado, aportó un testimonio cargado de sensibilidad: “Tengo el recuerdo de haber tenido que abandonar mi casa, de ver a mi familia llorar por perderlo todo. Pero salimos adelante, siempre luchando, como nos enseñó mi abuelo”.
Un aporte a la construcción de la historia local
Como parte de la iniciativa, se presentó el material “Notas para una historia de la gran inundación”, una recopilación de testimonios de adultos mayores junto a documentos de prensa y estudios historiográficos.

El trabajo propone reconstruir el episodio desde la memoria colectiva, articulando fuentes orales y escritas para dimensionar el impacto de uno de los acontecimientos más significativos en la historia de la ciudad.
Además de reconocer a las generaciones que atravesaron la catástrofe, la propuesta busca sentar las bases para una narrativa histórica en permanente construcción, abierta a la incorporación de nuevos testimonios que permitan enriquecer y ampliar la mirada sobre aquellos hechos.








