Una niña de 10 años, identificada como Mía Celeste Rodríguez, falleció el 8 de enero tras contraer hantavirus en el partido de General Belgrano, en el centro de la provincia de Buenos Aires, según confirmaron fuentes municipales y sanitarias.

En los primeros días de 2026, la muerte de una niña en una zona rural bonaerense volvió a encender las alarmas sanitarias por hantavirus. Las autoridades reforzaron medidas preventivas mientras los equipos de salud intensifican el seguimiento epidemiológico en distintos distritos del interior provincial.

Una niña de 10 años, identificada como Mía Celeste Rodríguez, falleció el 8 de enero tras contraer hantavirus en el partido de General Belgrano, en el centro de la provincia de Buenos Aires, según confirmaron fuentes municipales y sanitarias.
Su caso fue validado a partir de los registros del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA) y se sumó a otros tres fallecimientos recientes por la misma enfermedad en distintos puntos bonaerenses, lo que elevó la preocupación de las autoridades y comunidades locales.

La muerte de Mía Rodríguez marcó la cuarta víctima fatal por hantavirus en la provincia en pocas semanas. El caso ocurrió en el paraje rural Chas, donde la menor vivía con su familia y donde la municipalidad de General Belgrano puso en marcha de inmediato medidas de control sanitario.
Estas incluyeron desmalezamiento, fumigación y desratización para intentar reducir la presencia de roedores silvestres, vectores del virus.
Desde la comuna se indicó que todos los protocolos vigentes se cumplieron desde el momento en que se sospechó la enfermedad y que las acciones epidemiológicas se activaron con prontitud. A su vez, las autoridades sanitarias reforzaron la comunicación con los equipos locales para intensificar la vigilancia y el seguimiento de posibles nuevos casos en zonas rurales y periurbanas.
Este cuadro se enmarca en un contexto en el que los registros estadísticos indican un crecimiento sostenido de contagios de hantavirus en distintos sectores de la provincia.

En 2025, los informes epidemiológicos mostraron un aumento en la cantidad de notificaciones respecto a años anteriores, y esta tendencia se mantiene al inicio de 2026, impulsando la necesidad de reforzar las medidas de prevención.
Además de General Belgrano, en las últimas semanas se confirmaron otras tres muertes asociadas al hantavirus en territorio bonaerense.
Entre ellas se incluye el caso de un adolescente de 14 años en San Andrés de Giles, quien fue derivado al Hospital San José de Pergamino; un hombre de 59 años de Chacabuco, fallecido en una clínica de Junín; y un hombre de 33 años en Mar del Plata, cuya causa de muerte fue confirmada por el área de Zoonosis municipal.

El hantavirus es una zoonosis viral transmitida principalmente por el contacto con roedores silvestres infectados, como el ratón colilargo, o con sus excretas —urina, heces y saliva—.
La infección no suele transmitirse de persona a persona, salvo excepciones con cepas específicas, y su aparición está asociada a ambientes rurales o semi rurales donde existe mayor interacción con espacios naturales o depósitos con presencia de roedores.
El período de incubación de la enfermedad puede variar entre una y seis semanas, y los síntomas iniciales suelen ser inespecíficos: fiebre, fatiga y dolores musculares, seguidos en etapas más avanzadas por tos, dificultad para respirar y malestar general.
En algunos casos, la infección puede evolucionar hacia un síndrome pulmonar por hantavirus, una afección de alto riesgo que requiere atención médica urgente.
Frente a este panorama, las autoridades sanitarias provinciales y municipales han insistido en una serie de medidas de prevención, dirigidas especialmente a quienes viven o transitan por zonas rurales:
Mantener limpios los alrededores de las viviendas y evitar la acumulación de basura u objetos que puedan atraer roedores.
Sellar posibles accesos de roedores a los hogares o galpones, como huecos en paredes o techos.

Ventilar adecuadamente espacios cerrados antes de ingresar y limpiar con precaución si se detecta presencia de roedores o suciedad.
Durante las tareas de limpieza de depósitos o graneros, utilizar protección respiratoria y guantes, y evitar levantar polvo que pueda contener partículas virales.
Los equipos de salud también llaman a la consulta médica inmediata frente a síntomas compatibles con hantavirus, en especial si existen antecedentes de exposición potencial, como trabajo en el campo o permanencia prolongada en ambientes cerrados con presencia de roedores.
Aunque hasta el momento las autoridades sanitarias no describen un brote inusual para esta época del año —cuando la transmisión suele ser más frecuente debido a condiciones climáticas y de vegetación propias de la temporada estival—, la reiteración de casos graves en distintos puntos del interior provincial ha llevado a mantener un estado de vigilancia epidemiológica sostenida.